Reglas de sexo que pretendemos no conocer

02 Agosto 2017

Una sociedad para que evolucione y que los individuos se manejen en orden está regida por reglas y normas, aquella persona que las transgrede tiene que pagar socialmente por ello.

Las relaciones de pareja como parte activa de la sociedad también cuentan con reglas y normas para que la relación funcione.

Algo parecido ocurre en el sexo, esas reglas no escritas son conocidas por la mayoría de las mujeres, aunque nadie suele hablar de ellas.

Aquí algunas de esas normas no escritas pero que en la cama nos regimos por ellas.

Los besos y caricias son esenciales. Una relación en la que el hombre llega, deposita y sale es una relación destinada al fracaso.

Tal vez antes se daba mucho este tipo de relación, pues la mujer no tenía ni voz ni voto y poco importaba lo que ella pensaba o sentía.

Sin embargo, el día de hoy, todas las mujeres saben que para llegar a home es necesario pasar antes por tres bases y que el sexo en más placentero si se toman el tiempo de detenerse en cada una de las bases.

Si un hombre se le ocurre decir algo negativo sobre tu persona más vale decirle adiós. Nadie tiene derecho a calificar tu cuerpo. Si con quien estás se atreve a decirlo, esa persona no vale la pena. Que se vaya como llego y lo más pronto posible mejor.

El sexo es divertido. En la actualidad la finalidad primordial del sexo no es procrear, sino disfrutar y hacerlo de manera divertida le da otro giro a la relación.

Cambio de posiciones, lugares, agregar juguetes y juegos le dan a ese momento un cambio para evadir la monotonía y el aburrimiento. 

Para disfrutarlo deben estar completamente desnudos. Esto no implica que de vez en cuando no se echen un rapidín con todo y ropa. Pero, por lo general, dejarse los calcetines se percibe como algo poco sexy. Si ya te desvestiste, termina de hacerlo por completo.

Si quieres algo, solo pídelo. Antes las mujeres depositábamos la obligación de nuestro placer en el hombre. En la actualidad la mujer tiene la libertad de pedir lo que le gusta y lo que la hace disfrutar más, ya que nadie la conoce mejor que ella y ya no da por sentado que su pareja sabe lo que le gusta. Recuerda que “el que no habla, Dios no lo oye”.

El abrazarse es bueno, pero cada uno quiere su espacio. Cuando una relación de pareja camina bien, por lo general, las parejas tienden a terminar el acto y quedarse platicando por un breve tiempo abrazados antes de quedarse dormidos, pero después de esto cada uno retoma su espacio vital para descansar lo mejor posible.

No te escapes. Si la pareja no se ha casado o vive junta, una de las reglas que conoce toda mujer es que su pareja no la deja en cuanto termina, hacerlo se toma como una grosería de una persona que no la toma en serio. Tal vez no se pueda quedar a dormir, aunque sea más divertido, pero sí podrá platicar un poco.

El mañanero como remedio para la cruda. Si acompañas una mañana de pasión con una taza de café y unos chilaquiles bien picositos, te aseguro que la resaca no la verás.

Diviértete, que la vida es corta. Y recuerda que las reglas se hicieron para romperse.

Por:  NORMA PORTILLO/ SoyCarmín

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