¿Considera usted que el gobierno hace lo necesario para proteger la economía del aumento de los precios del petróleo?

14 Mayo 2018

La geopolítica le está jugando una mala pasada a la economía dominicana y, de continuar los conflictos bélicos y diplomáticos que afectan a varias regiones del mundo, podría hacerla colapsar.

La República Dominicana es una consumidora voraz de combustibles derivados del petróleo y es cien por ciento dependiente de las importaciones de este producto cuyos precios, desde hace varios días,  han estado rompiendo récords en los mercados internacionales.

El violento ataque de Israel a los palestinos y libaneses, la persistencia de los conflictos en Irán y  Nigeria y la profundización de los problemas con Corea espantaron los precios del crudo y sus derivados, que han levantado vuelo, colocándose en las alturas, casi fuera del alcance de las economías pobres y dependientes.

El jueves, el petróleo para entrega inmediata llegó a cotizarse a US$76.85 el barril en el mercado de Nueva York, pero para entrega futura registró cotizaciones de 79.60 para diciembre, y 80.06 en marzo.

“El panorama está  sombrío, mucho, muy sombrío”, expresó un funcionario consultado sobre los efectos que tendrá para la economía dominicana la nueva escalada alcista en los precios del petróleo y sus derivados.

“Lógicamente, se ha hablado de que el petróleo va a continuar subiendo, pero el ritmo que ha alcanzado en los últimos días es una cosa espantosa. Cuando estamos hablando de 80 dólares el barril es algo que da miedo”.

De acuerdo a las estimaciones la factura petrolera dominicana podría remontarse al cierre del año por encima de los US$3,500 millones, aún con cálculos moderados. Este monto superaría en más de US$500 millones las estimaciones que realizaron las autoridades para sus importaciones durante el 2006.

De acuerdo al análisis de las autoridades, los niveles de precios alcanzado por los hidrocarburos convierten cualquier programa de ahorro en un paliativo mínimo.

Sin embargo, entienden que algo debe hacerse, pero lo más importante es que sean los propios dominicanos los que tomen conciencia de la situación y decidan reducir su consumo para salvaguardar su presupuesto personal y familiar.

Energías alternativas

Mientras, la posibilidad de sustituir una parte de la producción por energía alternativa, es todavía un proyecto en el país.

La Comisión Nacional de Energía realiza numerosas investigaciones y proyectos pilotos para la producción de etanol y biodisel e, incluso, ha comenzado el cultivo de diversas oleaginosas en diversas zonas del país.

También se ha hecho contactos con los gobiernos y empresarios de Brasil y Colombia en busca de asistencia técnica y capitales para producir etanol a partir de la caña de azúcar.

Sin embargo, todos estos proyectos necesitan tiempo, dinero y la aprobación de incentivos a la producción de energías alternativas, aprobada por el Senado, pero pendiente en la Cámara de Diputados.

También se han firmado acuerdos para la creación en el país de varios parques eólicos para la producción de energía a partir del viento y durante el reciente viaje del presidente Leonel Fernández se contactó con una empresa norteamericana que produce paneles solares de menor costo que los tradicionales.

Esta empresa de energía solar ha expresado su intención de producir en el país.

Las causas

Expertos internacionales atribuyen el alza récord en los precios del petróleo y sus derivados al agravamiento de la crisis en el Medio Oriente, con la decisión de Israel de atacar a los palestinos y libaneses, provocando decenas de muertos entre la población civil, bajo el pretexto del secuestro de varios de sus soldados.

Esta situación aceleró un proceso alcista que se venía verificando desde días atrás, debido a la persistencia de la crisis política entre Europa y Estados Unidos con Irán, uno de los principales productores, por la insistencia de esta nación en enriquecer uranio, materia prima indispensable para producir armas nucleares y también energía nuclear.

También contribuyó la actitud de Corea del Norte, que la semana anterior disparó varios misiles en diferentes direcciones, generando otra crisis, esta vez en el Lejano Oriente.

Otros conflictos que contribuyen a favorecer a quienes especulan con el precio del petróleo lo constituyen los ataques a los oleoductos que conducen el petróleo producido en Nigeria, el principal productor de Africa,  sumergido en una grave crisis política desde hace años.

También, la guerra de Irak y el recrudecimiento del conflicto ruso checheno.

Los expertos internacionales también citan la reducción, en seis millones de galones, de las reservas internas de los Estados Unidos, principal consumidor mundial de derivados del petróleo.

A todo esto se suma la debilidad en el suministro, atribuida al déficit de capacidad de refinación y a la percepción mundial de que los combustibles fósiles son un bien cada vez más escaso.

Récords internos

En el mercado interno los precios de los combustibles derivados del petróleo han alcanzado niveles récords en los últimos meses, cotizándose la gasolina premium a RD$150.90 y la regular a RD$139.50 y RD$101.70 el gasoil regular.

El incremento en los precios internos de los combustibles ha ido acompañado de una reducción en el consumo de la gasolina, especialmente la premium, según reporte de la Dirección de Hidrocarburos de la Secretaría de Industria y Comercio.

El consumo bajó de 150,000 barriles diarios a 120,000. La reducción en el consumo de gasolina es atribuida a una transferencia al consumo de GLP como combustible para vehículos y a que mucha gente ha comenzado a ahorrar.

A la par que ha bajado el uso de los diferentes tipos de gasolina ha subido el de gas licuado de petróleo, o gas de cocina, cuyo precio también ha subido, hasta situarse a RD$47.11  el galón subsidiado, y a RD$68.98 el no subsidiado.

Algunos funcionarios del gobierno estiman que la alta dependencia del combustible importado que tiene la República Dominicana, cuyo consumo es superior al de Centroamérica, dificulta la adopción de medidas efectivas para enfrentar el problema.

En caso de que se vuelva a aplicar un programa de ahorro, similar al aplicado el pasado año, podría lograrse algún paliativo, pero los resultados no serían efectivos, sobre todo  si la tendencia alcista se manifiesta tan bruscamente como ocurrió esta semana.

Durante el pasado año, cuando los precios del petróleo alcanzaron niveles que entonces eran récords, el gobierno aplicó un plan de ahorro de combustibles, destinado a evitar que la factura petrolera se convirtiera en una sangría de divisas.

Entre las medidas aplicadas figuran la limitación de la venta de carburantes durante la tarde del sábado y todo el domingo y los días de semana desde las 8:00 de la noche, hasta las 6:00 de la mañana.

También se limitó el uso de vehículos oficiales, se impusieron turnos para el tránsito de los carros del “concho”, se ordenó la eliminación de los denominados “policías acostados” y  el gobierno ejecutó un programa para sustituir las bombillas blancas por las de bajo consumo.

El alza del petróleo, además de aumentar la factura petrolera y con ello presionar el mercado de divisas, también puede afectar el índice de precios al consumidor y las previsiones que sobre la inflación han hecho las autoridades.

El petróleo y sus derivados incide directamente en los costos de producción de un sin número de artículos, incluyendo los del campo, que requieren de combustible, tanto para su producción como para su traslado.

También afecta los precios de manera indirecta, puesto que genera aumentos en los costos de la energía eléctrica que las empresas se sirven del sistema oficial, como de la energía que obtiene con sus plantas de emergencia.

A principios de semana se produjo un  aumento en la tarifa del transporte público urbano e interurbano de pasajeros, permitido por las autoridades luego de que los gremios de conductores amenazaran con  proceder en forma unilateral.

El aumento oficial fue de apenas RD$1.00, pero en la mayoría de los casos los choferes subieron la tarifa entre RD$2.00 y RD$3.00, a pesar de las reiteradas amenazas de las autoridades.

Algunos grupos, como la CONATRA, decidieron no producir el aumento, alegando que es insuficiente para cubrir el incremento en los costos verificado últimamente y amenazaron con realizar una huelga.

Por otro lado, el acuerdo de Petrocaribe, firmado por el gobierno dominicano con el de Venezuela, le permite al gobierno financiar una parte de las importaciones que se hacen desde la nación suramericana, para ser pagada a tasas muy blandas y plazos muy largos.

Sin embargo, Venezuela no es el único suplidor de República Dominicana, que también compra crudo en México,  combustible procesado en Colombia y gas en Trinidad y Tobago.

De todas maneras, el gobierno ha reiterado en varias ocasiones que el acuerdo de Petrocaribe le ha dado un respiro a la economía, en momentos en que el crudo y sus derivados se encuentran a precios tan elevados.

 

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