A cien años de la Revolución de Octubre la historia sigue y el capitalismo también

06 Octubre 2017

Las revoluciones han sido procesos motorizados por la humanidad en distintas etapas de su desarrollo, que han producido cambios significativos en la historia sin los cuales hoy no pudiéramos hablar de derechos inalienables como la libertad y otras conquistas relevantes.

La revolución francesa, que aparece como la primera en el ranking de las revoluciones que cambiaron la historia de la humanidad, nos legó derechos que posteriormente sirvieron de base para los que hoy son reconocidos como derechos humanos universales.

La Revolución de Octubre de 1917, conocida también como la Revolución Bolchevique, aparece en segundo lugar como una revolución que cambió la historia; los protagonistas que la ejecutaron y los líderes que la dirigieron fueron reconocidos como portadores de ideas claras.

La revolución francesa proclamó los derechos del hombre y del ciudadano, el Estado de Derecho y la base de todos los principios que reivindican la libertad en todas sus formas y que hacen posible el orden de la vida como la conocemos hoy día; la democracia moderna y la soberanía popular.

Las dos grandes revoluciones, la francesa y la de octubre, tuvieron en común: la eliminación del antiguo régimen, razones sociales y económicas y las dificultades de los sectores gobernantes para que continuaran el ejercicio del poder. Los franceses pidieron libertad e igualdad, los rusos paz, pan y tierra.

Siendo la Revolución de Octubre catalogada como una de las revoluciones que cambió la historia, se le agrega también el hecho de que ocurre un año antes de finalizar la Primera Guerra Mundial, en noviembre de 1918.

El hecho de que la paz fuera uno de los principales objetivos de la Revolución de Octubre se explica por el hecho de que el mundo estaba en guerra desde hacía tres años. Las guerras generan hambre y los campesinos reclamaban tierra para trabajarla.

Otra de las características de la Revolución de Octubre fue el cambio del régimen y del sistema imperante. Por primera vez se instaló en el poder el partido de la clase obrera, dando un giro a la historia social y política nunca antes conocido.

La clase obrera ascendió al poder, dirigida por el Partido Comunista; dio inicio a una nueva era y a un mundo jamás conocido, donde dos súper potencias dividieron el mundo en dos polos que mantuvieron el equilibrio mediante la llamada guerra fría, que aparentemente finalizó con la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989.

Con la Revolución de Octubre surgió el sueño de un mundo de igualdad, donde el hombre no fuera explotado por los otros hombres, un mundo ideal que nunca ha sido posible, aunque sea una aspiración sana animada por las almas que aspiran a un reino de iguales, que no ha dejado de ser una utopía con la que debemos caminar.

Como dijo Eduardo Galeano: la Utopía camina a diez pasos delante de nosotros, entonces la utopía sirve para caminar, caminar no hace daño. ¡Caminemos!

Por: ALTAGRACIA PAULINO

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