En la república del sufragio universal sólo los hombres votaban, nos recuerda Pierre Rosanvallon, en su conocida obra, La consagración del ciudadano, en la que narra la historia del sufragio universal en Francia.

Para hacer esta afirmación lo primero que debemos establecer es si el turista es o no un consumidor. Sí que lo es, y su relación está vinculada a los contratos relacionales, uno de los cuales comienza desde el mismo momento en que adquiere un boleto aéreo para trasladarse desde su país al destino que ha elegido para vacacionar o conocer.

La controversia entre el ministerio de Educación y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) es una disputa irracional que perjudica al sistema educativo público y, sobre todo, a miles de alumnos de bajos recursos.

A propósito del debate surgido respecto a la Ley de Partidos, y en procura de solventar la intervención estatal en la vida interna de los mismos, resalta la afirmación de algunos de que los partidos constituyen “entes públicos”. En otras palabras: que contrario a lo que ha sido incluso una verdad de Perogrullo en sus obras académicas, en el sentido de que los partidos políticos constituían una expresión del “derecho de asociación”, erigiéndose éstos en “asociaciones” con “relevancia constitucional” —tal y como es el criterio de lo más granado del constitucionalismo contemporáneo—, los partidos eran “entes públicos”. El fundamento de ello radica en una desdibujada lectura de una decisión del Tribunal Constitucional de la República Dominicana: la TC 531/15. Esta última fue citada por el autor de estas líneas en un trabajo intitulado “Una inconstitucionalidad manifiesta”—publicado en este mismo medio—, como sustento al planteamiento de que una intervención legislativa como la que se promueve —en el orden de que los partidos elijan obligatoriamente a sus candidatos mediante primarias abiertas— devendría incontestablemente en una infracción constitucional. Esto así, puesto que imponer una “camisa de fuerza” con tales características, reitero, supondría desconocer en su totalidad la libertad de asociación política como derecho fundamental.

En el imaginario social dominicano aun repercute la crisis pos electoral del año 1994, la cual puso en peligro la paz social y cuestionó la propia soberanía nacional porque requirió, para superarla, de la intervención de gobiernos y de organismos internacionales.

 

Las categorías conceptuales son de una extraordinaria importancia al momento de formarnos los criterios que nos permiten actuar en adecuada consonancia con la realidad. Tanto es así que nuestro éxito o fracaso al momento de tratar con una personalidad sobresaliente, ya sea un político, en su accionar público, o un gran empresario, en sus afanes de negocios, depende de que lo situemos en su verdadera posición.

Página 9 de 161
Top