Pasando totalmente desapercibida, al promulgarse por el presidente Danilo Medina el 7 de Agosto de este año 2015 conjuntamente con la Ley No. 141-15 sobre Reestructuración y Liquidación de Empresas y Personas Físicas Comerciantes, la nueva Ley que regula el Notariado Dominicano e instituye el Colegio Dominicano de Notarios No. 140-15[1] viene indirectamente a revolucionar el Procedimiento Civil y las Vías de Ejecución, derogando la Ley de Notariado No. 301, así como la Ley No. 89-05 instituyendo el Colegio Dominicano de Notarios.

El Derecho Administrativo, ya se ha dicho, es el Derecho Constitucional concretizado. Tiene por finalidad controlar los excesos de los entes del Estado, caracterizados por sus actos, actuaciones y disposiciones que violan el ordenamiento jurídico y protege los derechos de las personas en su relación con la Administración Pública.

Si como se dice las empresas distribuidoras de electricidad tienen perdidas solo por el mal estado de sus redes que sobrepasan el treinta (30%) por ciento de la energía que distribuyen estamos hablando de empresas altamente deficitarias e incompetentes. Por tanto, estas empresas, hasta tanto no prueben al mercado, a los órganos reguladores y al Estado, que son competitivas deberían estar fuera de toda discusión sobre el tema eléctrico. Porque si cuando se habló de capitalización, de privatización, la causa invocada fue la supuesta incompetencia del Estado entonces cómo hemos entrado en un modelo que, en beneficio del capital, es altamente deficitario.

Los hijos de extranjeros ilegales no son dominicanos desde 1929.  Desde el 20 de junio de 1929, la Constitución dominicana excluyó de la nacionalidad dominicana a los nacidos en territorio dominicano que fueren hijos de extranjeros en tránsito.  Desde entonces, de manera invariable en todas las reformas constitucionales hasta la actualidad, se ha establecido que no todos los hijos de extranjeros nacidos en el territorio pueden ser dominicanos.  Es el mismo modelo que se repite en las Constituciones de más de un centenar de otros países en todo el mundo.

Conforme al estudio de opinión presentado recientemente por la Corporación Latino barómetro cuya institución investiga el desarrollo de la democracia, la economía y la sociedad en su conjunto de los pueblos de Latinoamérica, usando indicadores de opinión pública que miden actitudes, valores y comportamientos revela las malas notas del sistema penal y su percepción sobre la seguridad ciudadana y personal.

Es una pregunta que se han hecho muchos de nuestros intelectuales.

Para don Américo Lugo, maestro de las generaciones de comienzos del siglo XX, la República Dominicana no era una nación. Podría considerarse, a lo más, como una agrupación humana, con lengua propia, costumbres comunes; pero sin conciencia de su destino, sin personalidad para constituir un Estado, y, por lo tanto, entregada al caos propio de su indefinición.

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