Si la política monetaria se mide por sus resultados, en término del control de la inflación y la estabilidad relativa del tipo de cambio, debemos concluir que este año ha sido harto exitoso, pero en adición las medidas de política monetaria y modificaciones en la normativa se dirigieron a impulsar los proyectos de viviendas económicas bajo la figura del fideicomiso, los fideicomisos públicos y estimular a los bancos a usar recursos del encaje legal para el financiamiento de los proyectos.

La tragedia que conmocionó al país la semana pasada con el asesinato del alcalde de Santo Domingo Este, el amigo Juan de los Santos, de su guardaespaldas Archie de Jesús Medina, y el posterior suicidio de su ejecutor, Luis Esmerlin Feliz Féliz, pudo ser evitada si el Congreso Nacional hubiera cumplido con su deber y obligación de aprobar, como le sugirió el Tribunal Constitucional hace más de dos años, la ley que regula el uso obligatorio de la Fuerza Pública en los embargos y ejecuciones judiciales.

Crisis del poder judicialCon motivo de una entrega reciente de esta columna, que se publicó con el título de “Crisis en la Justicia”, el doctor José Marte Piantini, uno de nuestros abogados y comunicadores más comprometidos con la denuncia y condena de lo que social y políticamente no debe ser, y desde su programa televisivo “Atención País”, nos conminó amablemente a que digamos cómo se pueden resolver los problemas del Poder Judicial.

¿Pueden los sentimientos— el odio, el resentimiento, la pérdida de la esperanza,  la desesperación–  convertirse en motor de la historia y movilizar las decisiones de los Estados  y  de las organizaciones  para estatales?  Tal es la pregunta a la que responde    Dominique  Moïsi  en su estudio la   Geopolítica de las emociones(Bogotá, Norma 2009). Obra notabilísima   que  ha sido reeditada este año (París, Champs  Flammarion, 2015) escoltada con una documentación irrefutable,  y enriquecida con nuevas perspectivas. El método de Moïsi  se fundamenta en tres factores:

El jurista y catedrático del derecho penal de la universidad del país vasco Ignacio Muñagrorri dice sobre el Populismo penal a que este “se refiere más bien a una determinada instrumentalización del derecho penal para satisfacer objetivos populistas, intereses políticos de los grupos de poder, la llamada seguridad ciudadana y restringir derechos fundamentales. Por su parte, el catedrático dominicano Jose Parra Baez de derecho penal, en su libro “el populismo penal” puntualiza que “el populismo penal es una estrategia publica de grandes resultados mediáticos que le permiten granjearse el favor de una buena parte de la ciudadanía en la valoraciones y represión impuesta por el Estado”.

Con los comiciosdel Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD), que concluyeron el pasado cinco del mes en curso, seeligieron a la Junta Directiva Nacional y a las 35 juntas seccionales, como susnuevas autoridadespara el período 2016-2018. Ese procesorepresentó, por una parte, un ejemplo de lo que no debe ser y, por la otra parte, un paradigma de voluntad democrática, orden y disciplina.

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