El numero presos preventivos que tiene el sistema penitenciario dominicano como consecuencia de las decisiones de los jueces penales dominicanos ha sido objeto de cuestionamiento por un reciente estudio que incluye a otros países de la región. Este informe critica el uso excesivo y abuso de la prisión preventiva por parte del juez penal.

Escoger cuatro mil doscientos candidatos para las elecciones del 15 de mayo del 2016 es una tarea que las élites partidarias no están dispuestas a realizar a través de elecciones primarias. 

La democracia interna se encuentra actualmente desamparada y, en consecuencia, está siendo eliminada por los partidos políticos, los cuales para nominar sus candidatos, de conformidad con la Ley Electoral, tienen que cumplir con el requisito de elegirlos en convenciones por mayoría de votos. 

En Washington, el 31 de enero de 1938, se firmó el tratado que ponía punto final a la mayor crisis diplomática del siglo XX entre los dos países que se reparten el señorío de la isla de Santo Domingo.  Obra del presidente estadounidense,  Franklin D. Roosevelt, del presidente de la Revolución mexicana, Lázaro Cárdenas y  de Federico Laredo Bru, Presidente de Cuba.

No cabe duda que los graves problemas de nuestros vecinos nos afectan. En realidad somos dos naciones con poblaciones aproximadamente iguales luchando por un espacio vital, pues la degradación medioambiental ha aumentado exponencialmente la presión demográfica de Haití. Aunque no somos responsables de sus problemas, sí somos responsables de enfrentarlos en la medida que nos afecten. Tenemos, pues, una excelente oportunidad para discutir estos asuntos en la próxima campaña electoral. A continuación algunas sugerencias.

1-El expansionismo haitiano

El drama que enfrenta la República Dominicana con Haití  no es nuevo ni puede abordarse omitiendo las terribles experiencias del pasado.  La historia, maestra de la vida, según decía Cicerón nos representa la actuación de los hombres del pasado,  plantándole cara al expansionismo haitiano, presentado entonces  como una política de obligarnos a convivir con los hechos consumados.

El agua potable para el consumo de la gente es considerada un derecho humano. Así lo confirma la Organización de Naciones Unidas (ONU) cuando el 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292, su Asamblea General reconoció implícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para el disfrute de los derechos humanos. La resolución exhorta a los estados y organizaciones internacionales a proporcionar recursos financieros, a propiciar la capacitación y la transferencia de tecnología para ayudar a los países, en particular a los que se encuentran en vías de desarrollo, a proporcionar un suministro de agua potable y saneamiento saludable, limpio, accesible y asequible para todos. 

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