“Pero a una anguila o a una serpiente, a un animal de sangre fría, no se le pude coger con la mano…por mucho que se apriete.”  Esa grafica imagen que describe Stefan Zweig en su estupenda biografía del genio tenebroso, es la referencia ideal para encajar la audacia y frialdad con que se ha manejado el gobierno haitiano contra nuestro país.

Recientemente la sociedad se ha estremecido por la denuncia realizada por un raso de la Policía Nacional, en el sentido de cuestionar públicamente el bajo salario que reciben los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

Históricamente ningún miembro de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional había tenido esta osadía de hacer públicamente tal denuncia. Para la sociedad dominicana este cuestionamiento le resulta muy extraño, toda vez que entiende que el ordenamiento jurídico dominicano no permite que un policía u otro miembro de las FFAA se expresen en tales términos.

Ocurrió   hace ya  más de medio siglo, cuando un autor desconocido dio a la estampa  La exterminación añorada (C. Trujillo, Editora Montalvo, 1957). Se trataba de  un oscuro funcionario de la Cancillería dominicana, que había sido  cónsul en Cabo Haitiano y en Puerto Príncipe. En esos años, aprendió el criollo haitiano; conoció a fondo esa sociedad; trabó relaciones de amistad con Jean Price Mars;  y fue de los primero

El movimiento constitucional contemporáneo no es más que la expresión de la crisis de la apología de la Ley como elemento fundamental de dominio político. Lo que se discute actualmente es cuál es el techo ideológico hasta dónde los diferentes actores del sistema pueden llegar a ceder mutuamente en sus respectivos intereses.

1994. EL PLAN ÉXODO

En el vertedero ideológico del pasado se hallan los insultos zafios con que se descalificaba a los que se plegaban a los propósitos del poder extranjero, particularmente,  al estadounidense. “lacayo del imperialismo”, “reptil de los norteamericanos” “agente antinacional”  etcétera. No vamos a hacer uso de  ese lenguaje. Porque no siempre ha estado  conectado con la verdad. Para el historiador del presente, conviene atenerse estrictamente a la actitud del Jefe del Estado  en cada caso.

El reciente suicidio de un profesional de la arquitectura cuyas causas según notas periodística fue porque la institución estatal a la que le hacia un trabajo de construcción de una obra no le hacia el pago correspondientes. Para la ley que rige las contrataciones y obras del Estado el no hacer los pagos al contratista por parte de la institución es una violación a la ley que rige la materia.  

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