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Carney defiende unidad de Canadá ante amenaza separatista en Alberta

El primer ministro asegura que Alberta es clave para el futuro del país mientras crece la presión por un referendo de secesión


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El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó este viernes que la provincia de Alberta es “esencial” para el futuro del país, luego de que el Gobierno provincial anunciara una consulta popular para decidir si se impulsa un referendo separatista.
Durante declaraciones ofrecidas en Ottawa, Carney defendió un modelo de “federalismo cooperativo” y resaltó el papel histórico de Alberta en el desarrollo económico y energético de Canadá. El mandatario, nacido y criado en esa provincia, insistió en que la mejor opción para los habitantes de Alberta es permanecer dentro de una Canadá unida.
“Como alguien que nació y se crió en Alberta, estoy orgulloso de ser de Alberta. Mi punto de vista es que el mejor lugar para Alberta es en Canadá”, expresó el jefe de Gobierno, aunque reconoció que existen tensiones políticas y reclamos regionales que deben ser atendidos.

Consulta separatista aumenta presión política

La crisis tomó fuerza después de que la jefa del Gobierno provincial, Danielle Smith, anunciara en un discurso televisado que en octubre se celebrará una consulta popular para decidir si Alberta inicia el proceso legal que permita convocar un referendo vinculante sobre la separación de Canadá.

Smith reveló que la pregunta planteada a la ciudadanía será si Alberta debe continuar como provincia canadiense o iniciar los mecanismos constitucionales para independizarse del país.

El anuncio llega tras el crecimiento del movimiento separatista en Alberta, una región estratégica por sus enormes reservas petroleras y su peso económico dentro de Canadá. Los grupos independentistas lograron reunir alrededor de 300 mil firmas para exigir la celebración de un referendo.

Sin embargo, la iniciativa fue anulada por los tribunales provinciales al considerar que las comunidades indígenas no fueron consultadas adecuadamente en un proceso que podría afectar sus derechos constitucionales.

Ottawa intenta contener el conflicto

La tensión política ha obligado al Gobierno federal a intervenir para evitar una mayor fractura institucional. Mientras sectores separatistas acusan a Smith de actuar con tibieza, Ottawa busca enviar señales de diálogo y estabilidad.

El ministro de Asuntos Intergubernamentales de Canadá, Dominic LeBlanc, aseguró que el Gobierno federal mantiene conversaciones con Alberta para fortalecer la unidad nacional y reducir el clima de confrontación política.

Aunque las encuestas muestran que solo entre el 25 % y el 30 % de la población de Alberta respalda la separación, el apoyo aumenta significativamente entre los simpatizantes del Partido Conservador Unificado, donde más de la mitad favorece un referendo independentista.

El debate separatista abre una nueva etapa de incertidumbre política en Canadá y coloca a Alberta en el centro de una crisis que podría redefinir el futuro de la federación canadiense.

Fuente: EFE