“1,600”, la misteriosa inscripción hallada en la casa donde mataron a la esposa de Julián Oro Duro
La inscripción, realizada aparentemente con spray de pintura en el espejo de una de las habitaciones, es consideran un posible elemento disuasorio dejado por él o los responsables del hecho

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RESUMEN
En la vivienda del merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como Julián Oro Duro, donde el pasado domingo fue ultimada su esposa y el artista resultó herido durante un supuesto asalto, las autoridades encontraron escrito el número “1,600” en el espejo de una de las habitaciones, evidencia que ahora es analizada como parte de las investigaciones.
Fuentes confirmaron a EL DÍA que la inscripción fue realizada aparentemente con spray de pintura y que los investigadores tratan de establecer su significado y la razón por la que fue dejada en el interior de la residencia.

En número «1,600» ha alcanzado relevancia en las ultimas semanas por ser el nombre de una banda vinculada ha varios hechos delictivos y violentos, incluyendo que ataque a tiros en Boca Chica que dejó dos muertos y cinco heridos. Así mismo, varios de sus integrantes han caído abatidos en enfrentamientos con la Policía.
De manera preliminar, las autoridades manejan la hipótesis de que la inscripción podría haber sido colocada como un elemento disuasorio por él o los responsables del hecho, aunque hasta el momento no se ha establecido de manera concluyente quién la escribió ni qué relación tendría con el asesinato de Zeneida Socorro Castillo, de 60 años.
El hallazgo se suma a otros elementos encontrados por los investigadores dentro de la vivienda número 17 del sector Brisa Oriental VI, ubicado en la autopista de San Isidro, donde se desarrolló una escena marcada por el desorden, ropa tirada, objetos fuera de lugar y manchas de sangre.
En una de las paredes quedaron rastros de sangre y, en la sala, fue encontrado el cuerpo sin vida de Zeneida Socorro Castillo, esposa del artista.
La escena encontrada por las autoridades dentro de la residencia contrastaba con la tranquilidad que durante horas rodeó la vivienda.

Nadie reportó haber escuchado gritos. Tampoco fueron advertidos movimientos que llamaran particularmente la atención durante la noche del domingo, salvo el de dos individuos que llegaron a bordo de una motocicleta y la estacionaron frente a la vivienda.
Algunos residentes dijeron haberse enterado de lo ocurrido a través de los medios de comunicación.
La puerta principal de la vivienda no presentaba signos aparentes de haber sido violentada. Tampoco el portón del parqueo.
La casa, además, está protegida con hierros en prácticamente toda su fachada y no cuenta con cámaras de vigilancia propias en el exterior.
Buscan reconstruir lo ocurrido
Desde las primeras horas posteriores al hecho, agentes de la Policía Científica, investigadores de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) y miembros de la División de Investigación de Delitos Contra las Personas (Homicidios) trabajaban en la escena.
Mientras unos levantaban evidencias, otros procuraban obtener imágenes de las cámaras de vigilancia instaladas en los alrededores.
El objetivo de los investigadores es establecer quiénes estuvieron en la vivienda, cómo ingresaron, cuánto tiempo permanecieron allí y qué ocurrió antes de que el artista regresara.
El fiscal Wilson Díaz, quien participa en la investigación, describió el panorama encontrado dentro de la casa como una escena conmovedora.
“Mucha ropa tirada, todo revolteado, sangre por dondequiera”, relató.
Las autoridades manejan preliminarmente la versión de que dos individuos estuvieron involucrados en el hecho. Sin embargo, el fiscal aclaró que la investigación todavía no ha determinado quiénes son los responsables.
El cuerpo de Zeneida Socorro Castillo fue encontrado en la sala de la vivienda.
El diagnóstico médico-legal preliminar establece que murió como consecuencia de trauma craneofacial y una herida corto-penetrante en la región lateral izquierda del cuello.
La escena también presentaba indicios de que pudo haberse utilizado una maceta durante la agresión. Sobre el cuerpo había tierra que, aparentemente, provenía del recipiente utilizado para almacenar plantas.
El ataque contra Julián Oro Duro
Las informaciones preliminares ofrecidas por familiares apuntan a que Zeneida habría sido atacada antes de que su esposo regresara a la vivienda.
Julián Oro Duro, cuyo nombre real es Gilberto Julián Sarante Perdomo, de 58 años, habría llegado a su residencia alrededor de la 1:00 de la madrugada del lunes.
Según su relato preliminar, al entrar fue sorprendido por dos individuos que lo agredieron físicamente y posteriormente lo despojaron de dinero en efectivo, prendas preciosas y un teléfono celular.
El artista resultó con lesiones craneofaciales y hemorragia intracraneal y permanece ingresado en la Plaza de la Salud, donde recibe atenciones médicas.
El dinero que tenían previsto utilizar
El abogado Cándido Simó, representante legal del artista, afirmó que el cantante poseía una cantidad de dinero destinada a sustituir el vehículo en el que se desplazaba.
De acuerdo con el jurista, los atacantes pudieron haber tenido conocimiento del monto existente, lo que podría estar relacionado con el hecho ocurrido en la residencia.
Sin embargo, esta versión forma parte de las líneas que deberán ser verificadas por los investigadores, quienes también analizan la inscripción “1,600” encontrada en el espejo de una de las habitaciones y las demás evidencias levantadas en la vivienda.
Advertencia del presidente Abinader
Desde Nueva York, el presidente Luis Abinader expresó sus condolencias a la familia de Zeneida Socorro Castillo y deseó la recuperación del merenguero.
Pero también dirigió un mensaje a quienes participaron en el ataque.
“Que se entreguen. Que les demos el chance de que se entreguen, que les va a ir mejor. Si no se entregan, les va a ir peor”, advirtió el mandatario.
Abinader calificó el hecho como un acto de criminalidad y afirmó que las autoridades continuarán tomando las acciones necesarias para preservar la seguridad.
Fuente: El Día








