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Los latinos “arrepentidos” de votar por Trump en Texas quieren inclinar la balanza hacia los demócratas en los ‘midterms’

“No estamos ganando” como dice el presidente, se queja Mario Guerrero, quien dirige una empresa constructora en el Valle del Río Grande. Como él, muchos otros hispanos esperan con ansias ir a las urnas este 3 de noviembre.


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En la histórica Plaza del Mercado, en el centro de San Antonio, Arturo Flores camina de un lado a otro frente a las sillas de montar caballo y los cinturones de cuero hechos a mano de su tienda, esperando a los clientes que no llegan.

“La gente no viene. Ya ve, el mercado está vacío”, dice Flores, cuya lengua materna es el español. “En otras ocasiones, a esta hora había mucha gente aquí. Pero ahora está vacío”.

Gran parte del negocio de Flores depende de los trabajadores inmigrantes, quienes llenaban los mercadillos de la zona y gastaban dinero allí. La afluencia de público en esos mercados se ha reducido tanto que Flores ya no puede pagar su puesto de venta.

“En los últimos cinco meses, no he ganado dinero para pagar el alquiler”, se queja, sacudiendo la cabeza.

El momento en que se produjo la caída de su negocio coincidió directamente con la agenda de deportaciones masivas del Gobierno de Donald Trump. Muchos trabajadores inmigrantes, incluso aquellos con la documentación en regla, temen ser víctimas de redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El resultado, según dicen varios texanos, es que hay menos gente disponible para trabajar y gastar dinero en un estado fronterizo como este.

Efraín Gómez Jr., un constructor de viviendas latino en McAllen, afirma que en su comunidad hay “mucha gente que cuenta con la documentación adecuada para poder trabajar y mantener a sus familias”, pero “en las grandes redadas, averiguan tu estatus” después de arrestarte, dijo refiriéndose a los operativos de ICE. “Eso ha causado mucho miedo, mucha desconfianza en el sistema y, de verdad, está creando un problema”.

Gómez votó por Trump y los republicanos en ciclos electorales anteriores, pero ahora siente que el Partido Republicano le ha fallado a su comunidad, y está dispuesto a votar por los demócratas para hacer sentir su voz.

“Muchos de nosotros nos estamos involucrando más en este sentido, y creo que todos lo estamos sintiendo: cuando llegue noviembre, probablemente lo demostraremos en las urnas”, asegura Gómez.

Las contiendas electorales en Texas, desde los cargos más altos hasta los más bajos, son reñidas este año, en gran parte como resultado de votantes como Gómez.

En 2024, los votantes latinos se inclinaron firmemente a favor de Trump en Texas y en todo el país. Cuatro años después de haber perdido al electorado latino en Texas por casi 20 puntos, el mandatario los ganó por 10 en 2024, de acuerdo con las encuestas a la salida, impulsado por un fuerte apoyo de los hombres latinos. Trump fue el primer candidato presidencial republicano en generaciones en ganar en los cuatro condados del Valle del Río Grande.

Pero ahora, esos votantes parecen estar volviendo a cambiar de bando. Y eso es un gran problema para los republicanos de Texas que defienden la gobernación, un escaño en el Senado y varios distritos de la Cámara de Representantes, incluidas posiciones que los republicanos rediseñaron con la esperanza de aprovechar los avances de Trump entre los latinos.

Y aunque la inmigración y el programa de deportaciones masivas de Trump han generado cansancio e ira en la comunidad latina, uno de los principales factores que alejan a los votantes del Partido Republicano es la economía.

Una encuesta de NBC News/Telemundo reveló que el 74% de los votantes latinos desaprueba la gestión de Trump en materia económica. Además, el 48% confía en que los demócratas la manejarán mejor, mientras que el 27% confía en los republicanos, lo que iguala la mayor ventaja de los demócratas en este tema entre los votantes latinos registrada en las encuestas de NBC News en 2008. Trump tenía la ventaja entre este sector en su campaña de 2024.

La mayor parte de los votantes latinos (33%) también calificó a la inflación y al costo de vida como el tema más importante que enfrenta el país, seguido por la corrupción gubernamental y las amenazas a la democracia.

Efrain Gomez Jr
Efraín Gómez Jr. en Donna, Texas.Frank Thorp V / NBC News

Mario Guerrero, quien dirige una empresa constructora en el Valle del Río Grande, se queda de que todo se está encareciendo. También dice que muchos latinos están teniendo dificultades para cubrir sus necesidades básicas después de que Trump les prometiera una economía próspera.

“La gente no siente que esté ganando en este momento. Vas a comprar comestibles y con 200 dólares no compras nada. Tienes que ir a cargar gasolina y, ahora mismo, estoy llenando mi camioneta con 120 o 140, dependiendo de qué tan vacía esté”, explica. “Tengo amigos que manejan vehículos de diésel y están pagando 300. Así que no estamos ganando, ¿verdad?”.

Guerrero no está solo. Javier Palomarez, presidente del Consejo Empresarial Hispano de Estados Unidos, señaló que muchos en la comunidad latina están comparando los resultados con las promesas que hizo Trump en el período previo a la campaña de 2024.

“Dos palabras: remordimiento del comprador”, afirma Palomarez. “Eso es lo que siente nuestra comunidad, básicamente, si se pudiera resumir con esa frase. Se sintieron conmocionados por la forma en que se sintieron traicionados, y esa ira no ha hecho más que crecer con el tiempo y no ha mejorado en absoluto”.

Robin Armstrong, comisionado del condado de Galveston y miembro del Comité Nacional Republicano, dice que cree que los latinos no se alejarán del Partido Republicano como se ha informado. Afirma que muchos están contentos con la forma en que Trump cerró la frontera, y también destacó la fortaleza de algunos de los candidatos latinos del partido, entre ellos Eric Flores y Tano Tijerina, quienes se postulan en el sur de Texas.

Los republicanos sobre el terreno en Texas están tratando de volver a centrar la conversación en los logros concretos que, según ellos, han conseguido para los votantes de clase media. La congresista Mónica De La Cruz, quien lucha por su reelección en un distrito rediseñado, sostiene que hay medidas específicas aprobadas por los republicanos que ayudan a los votantes latinos de a pie.

“De lo que más me enorgullezco de haber logrado para la gente trabajadora del sur de Texas es que no haya impuestos sobre las propinas, ni sobre el Seguro Social para los abuelitos que trabajan tan duro por su sueldo, ni sobre las horas extras para los agentes de seguridad pública que mantienen a salvo a nuestras comunidades”, agrega, al tiempo que reconoce que entiende que muchos de sus electores siguen pasando por dificultades. “Ahora bien, claro, aún queda mucho por hacer, pero hemos puesto en marcha algunas medidas para ayudar a nuestras familias trabajadoras a conservar dinero en sus bolsillos. Así que ese es dinero real en los bolsillos de familias reales”.

Su oponente, el cantante texano Bobby Pulido, un demócrata, aseguró que las políticas del Partido Republicano fueron insuficientes y llegaron demasiado tarde para la gente del sur de Texas.

Mario Guerrero.
Mario Guerrero, director ejecutivo de la Asociación de Constructories del Sur de Texas, en Pharr, Texas.Frank Thorp V / NBC News

“Trump decía: ‘Voten por mí y mañana mejoraré su vida. Todo se volverá más barato’”, dice Pulido desde su casa de McAllen. “Y ahora la gente ve que les mintieron. Todos sabían que Trump era lo que era. Solo esperaban que algo de ese éxito y esa riqueza se les contagiara”.

Muchos votantes latinos están dispuestos a confiar en los demócratas este año, quienes tienen una ventaja de 24 puntos entre los votantes latinos en la encuesta de NBC News/Telemundo: el 59% prefiere un Congreso controlado por los demócratas y el 35% prefiere uno en manos del Partido Republicano.

Pero su apoyo no está garantizado para siempre. Muchos sienten que ambos partidos los han decepcionado, y la base latina podría convertirse en uno de los bloques más poderosos de votantes indecisos en la política estadounidense. Es una realidad que muchos latinos están empezando a reconocer, y están muy entusiasmados con los comicios de este año.

Casi tres cuartas partes se califican con un 10 de 10 en cuanto a su motivación para votar en noviembre, de acuerdo con la encuesta de NBC News/Telemundo. Y el 62% indicó estar más motivado para votar este año en comparación con elecciones intermedias anteriores.

“Ahora que estamos informados, al menos yo estoy lo suficientemente como para entender cómo funciona esto. Voy a aprovecharlo para mi beneficio y el de mi gente”, indica Guerrero, dueño de una empresa constructora. Advirtió que esta vez está preparado para exigir rendición de cuentas a cualquiera por quien vote.

“Tenemos que entender que hay que votar en beneficio de tu región y no en beneficio de tu partido en todos los aspectos”, asegura.

FUENTE: NOTICIAS TELEMUNDO