Steinmeier, presidente de Alemania, en China: su misión diplomática
El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, realiza una visita de Estado a China. Berlín y Pekín atraviesan una etapa delicada a nivel político y económico. Alemania apuesta por el diálogo.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, realiza una visita de Estado a China. Berlín y Pekín atraviesan una etapa delicada a nivel político y económico. Alemania apuesta por el diálogo.
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RESUMEN
Han pasado ocho años desde el último viaje de Frank-Walter Steinmeier a China. Desde entonces, las relaciones entre el gigante asiático y Europa han cambiado mucho. La visita de Estado del presidente alemán, que tiene lugar del 26 al 31 de octubre de 2026, culminará con una reunión con los líderes chinos en Pekín. Precisamente esta semana, también se celebra el pleno anual del Comité Central del Partido Comunista. Es poco común que lleguen invitados de Estado extranjeros durante ese tiempo.
El viaje está centrado en «las diversas y complejas relaciones de Alemania con China, así como sus desafíos», según la Oficina Presidencial. Además de lugares de intercambio cultural, el programa incluye una visita a una planta de Volkswagen en Hefei.
Equilibrio diplomático
Precisamente la industria automotriz pone de manifiesto el dilema de la política alemana hacia China: el país asiático es uno de los mercados más importantes para los fabricantes alemanes de automóviles y maquinaria, así como para la industria química. Al mismo tiempo, el exceso de capacidad en China, respaldado por el Estado, ejerce presión sobre los fabricantes europeos.
A esto se suman las dependencias de materias primas y tecnologías, por lo que Alemania y Europa buscan cada vez más alianzas alternativas.
En el pasado, Steinmeier abogó por una política del «cambio a través del comercio», pero ahora le toca defender en Pekín la línea más firme de Europa.
En el conflicto entre colaboración y competencia, Europa logró recientemente un acuerdo: se reducirán las importaciones de vehículos híbridos enchufables procedentes de China. «Fue un paso concreto, pero solo debería ser el comienzo», dice a DW Michael Laha, experto en China de la Sociedad Alemana de Política Exterior (DGAP, por sus siglas en alemán) en Berlín.

El viaje paralelo del canciller
En paralelo a la visita de Estado de Steinmeier a China, el canciller alemán, Friedrich Merz, viaja a la región del Indo-Pacífico acompañado de representantes del sector empresarial. En Japón, Singapur y Corea del Sur se tratarán temas como la competitividad, los cambios tecnológicos, la cooperación en materia de armamento y las materias primas críticas. Merz visitará empresas y participará en importantes conferencias económicas regionales en Tokio y Seúl.
«Este doble viaje es un mensaje muy bien coordinado dirigido a los chinos, en el que se reitera el compromiso con la asociación, pero al mismo tiempo se apuesta por la reducción de riesgos», apunta el experto Laha. Se trata de un delicado equilibrio que, al mismo tiempo, le permite a China salvar las apariencias, agrega.
Poco espacio para los derechos humanos
A diferencia de Merz, Steinmeier viaja a China con representantes de los ámbitos cultural, político y académico. También se espera que participe Mikko Huotari, director del Instituto MERICS sobre China, a pesar de que Pekín ha impuesto sanciones al instituto. «El hecho de que él vaya es un mensaje claro para la parte china de que no se aceptan las sanciones», señala Michael Laha.
Por primera vez desde la masacre de Tiananmen de 1989, la Unión Europea (UE) impuso en 2021 sanciones contra varios funcionarios chinos, así como contra una organización, acusada de graves violaciones de los derechos humanos y de la represión de la minoría uigur. A cambio, Pekín impuso prohibiciones de ingreso y otras sanciones contra políticos, académicos e instituciones europeas, entre ellas el propio Instituto MERICS.
Pero el experto de la DGAP no cree que los derechos humanos sean un tema relevante en el viaje del presidente. Steinmeier es conocido por su pragmatismo político hacia China. Como ministro de Relaciones Exteriores, se distanció de la línea crítica hacia China de su predecesor, Joschka Fischer, y criticó a la entonces canciller Angela Merkel por recibir al Dalai Lama.
China debe asumir responsabilidad internacional
En cuanto al tema de Ucrania, es probable que Steinmeier sea más explícito y aborde el papel de China en la guerra de agresión rusa contra este país. «Pekín está claramente del lado de Moscú», asegura Michael Laha. Sin embargo, en Berlín están convencidos de que China puede hacer más para impulsar a Rusia a entablar negociaciones serias y llegar a una solución del conflicto.
Alemania ha «acompañado durante mucho tiempo el ascenso de China con respeto y buena voluntad», según la Oficina de la Presidencia. Pero, hoy día, la principal preocupación es cómo China utiliza su creciente poder.
«Si el presidente subraya que Rusia utilizó su poder para atacar a un Estado soberano, podría estar haciendo alusión a otra conexión regional: Taiwán», cree Laha. Sería un llamado a Pekín para que asuma una mayor responsabilidad en el orden regional e internacional.
Para concluir su visita, Steinmeier se reunirá en Pekín con los líderes de China: están programadas conversaciones con el presidente Xi Jinping, a quien conoce desde hace casi dos décadas, así como con el primer ministro Li Qiang y el presidente de la Asamblea Popular Nacional, Zhao Leji.
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Fuente: DW









