Cartas del Lector

Acta de defunción

El poder de usar los recursos del Estado que una vez ayudó a Leonel Fernández a derrotar a su rival de partido Danilo Medina en el 2008, hoy toma un trago amargo de su misma medicina. Los mismos compañeros de partido que Leonel ayudó a acumular grandes fortunas son los mismos que le dan su merecido sepelio electoral.

El pataleo tradicional de las elecciones donde nadie pierde, le toca a los leonelistas de parte de su jefe de campaña y miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) Radhamés Jiménez, salió haciendo declaraciones de que se hizo un fraude con un programa algoritmo aleatorio, donde el sistema electoral de la Junta Central Electoral restaba los votos del Leonel, para sumarlo una parte a Gonzalo Castillo y la otra a la elección de ninguno.

Este exige que se realice una auditoría con profesionales internacionales al programa electoral, para encontrar el fraude de voto de parte del gobierno. La imposición del Danilismo realizó un trabajo épico de mantener una votación cerrada para así amansar las aguas de los perdedores y darles menor razón al pataleo tradicional del perdedor.

Leonel Fernández se convierte en las cenizas de un político, en que su legado de impunidad y corrupción se aleja como el sol al anochecer. Los pocos fieles amigos de su equipo saldrán de sus filas para apoyar el candidato que le asegure una tajada de dinero y poder. Ambos se lamen las heridas de su derrota, Leonel alegando un fraude que ayer él era su auspiciador, hoy es el afectado.

Esta vez el mejor y favorito discípulo de Juan Bosch, solo le queda buscar refugio con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), con Quique Antún, o aliarse con la fracción del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de Luis Abinader, para asegurar su subsistencia en el ámbito político.

Nos indigna con gran dolor ver como la necesidad y la falta de valores patrióticos pone primero el interés de vender el derecho al voto. Ver como los candidatos de la oposición llamados a defender los intereses de la institucionalidad gubernamental del país, guardan silencio con la probabilidad de tener una futura alianza con el León.

Danilo Medina debajo del manto de la alianza con el gobierno chino y alejándose de las sombras del gobierno norteamericano, busca asegurar su perpetuidad en el poder de la misma forma que el presidente Nicolás Maduro lo ha hecho en Venezuela, a la fuerza y en contra de la voluntad del pueblo.

Elvin Dominici

Comentarios para este artículo

Mostrar más

Otros Artículos

Ver también

Close