Política

¿Beneficia o perjudica a Luis Abinader su enfermedad al final de la campaña?

Contrajo el virus en plena faena tras recorrer el país, debe centrarse en sanar y convencer a los indecisos Su labor promocional descansa ahora en varios frentes y medios comunicación

La situación de salud del candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, al contraer COVID-19 reconfigura el tramo de los últimos 24 días de la campaña hacia las elecciones presidenciales y congresuales del próximo 5 de julio.

Este cambio le beneficia políticamente en el sentido de que victimiza a Abinader como un dirigente y candidato que al principio guardó la cuarentena en su hogar pero luego recorrió intensamente el país por barrios, campos y hospitales, incluso llegó hasta la cañada de Guajimía en uno de los operativos de limpieza desarrollados por las alcaldías ganadas por el PRM en los comicios del pasado 15 de marzo.

Lo que resta de campaña debe centrarse en armar la logística del “día de” con su estructura electoral, además de conquistar el voto indeciso e independiente tratando de convercerlo mediante la presentación de sus propuestas, lo que Abinader puede realizar utilizando las plataformas tecnológicas como se ha venido haciendo en la mayoría de los casos.

El aspecto que le perjudica radica en que los demás candidatos seguirán en las calles físicamente dirigiendo las actividades directamente, en especial el candidato del partido oficial, Gonzalo Castillo, que aplica una campaña de asistencialismo basada en la entrega de alimentos, suplementos médicos y traslado de dominicanos varados.

La pandemia por sí misma debería tener al mínimo el contacto físico de los candidatos, pero el elector dominicano es muy físico y le gusta tocar y ver al candidato, lo que ha obligado a los aspirantes a exponerse porque una vez llegan a un lugar la gente se abalanza a tomarse fotos y sentirlos.

Abinader ya es altamente conocido, pues lleva una campaña como candidato vicepresidencial en el 2012, y una como candidato presidencial en el 2016.

Tren de trabajo y frentes

Los frentes en los que descansaría la campaña electoral física en lo adelante, mientras permanece aislado Abinader, los encabezan Raquel Peña, candidata vicepresidencial, Roberto Fulcar, coordinador de campaña, Tony Peña Guaba, supervisor nacional, y Deligne Ascensión, director operativo de la campaña.

El expresidente Hipólito Mejía ha asumido un rol muy activo y se desplaza por diferentes provincias juramentando y motivando a equipos de trabajo, como lo hizo este Jueves Corpus en Azua.

El coordinador de campaña de Luis Abinader, Roberto Fulcar, manifestó que el contagio del candidato con COVID-19 cambia la dinámica de los eventos en que tendría que estar presente, pero no cambia el plan de trabajo.

Fulcar dijo que Abinader y su esposa Raquel Arbaje estarán aislados un tiempo, pero no incomunicados, aprovechando las facilidades de la tecnología y esperan que por sus condiciones físicas en poco días, luego de una semana, el candidato se recupere y esté libre del virus para retomar sus labores.

Adelantó que el PRM no votará a favor de la extensión del estado de emergencia en la sesión de la Cámara de Diputados.

Insistió en que el Gobierno no necesita de un estado de emergencia para aplicar las medidas que restan para controlar la pandemia.

La opinión de los médicos

Según dicen los médicos, la contextura física, su edad de hombre joven en ejercicio y movimiento permanente, esperan que esté libre del contagio en un tiempo menor que el promedio, de modo que en poco más de una semana “ya Luis estará de nuevo esperamos nosotros, en la calle”, dijeron. Señalan que Abinader ha sido riguroso en precaución “pero un virus es un ente vivo y como tal puede atrapar a cualquiera. Nosotros tenemos actividades en todas las provincias y circunscripciones del exterior, en esta semana están saliendo los spots de Luis con los resúmenes de las propuestas de gobierno”, puntualizan.

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