Cartas del Lector

Cómo me duele Hato Viejo

Señor director:
Teniendo en cuenta que los cabildos, como entidades de la administración pública, gozan de capacidad para realizar todos los actos jurídicos que fueren necesarios para garantizar el desarrollo sostenible de sus habitantes, resulta vergonzoso que la realidad no sea así en muchos de los casos pese a que lo establece la constitución dominicana.

Me limitaré a destacar el ayuntamiento del distrito municipal de Hato Viejo, en Santo Domingo Este, si es que podría seguir considerándose ayuntamiento. Bien es cierto que este distrito es una zona rural con muchas precariedades, las cuales han aumentado en los últimos años ante la inactividad de las autoridades que se supone deben garantizar la sostenibilidad del territorio y sus moradores.
Cosas tan básicas como la recogida de basura, limpieza vial, instalación de alumbrado público, reconstrucción y mantenimiento de calles y caminos rurales son carentes a lo largo de un distrito con más de seis mil habitantes, sin nombrar otras competencias propias de un ayuntamiento según lo establece la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios.

Tal parece que son intereses personales los que rigen al alcalde y profesor en ejercicio, Roberto Puente (sí, porque se mantiene en las aulas) y a su gabinete, quienes se mantienen indiferentes pese a las necesidades visibles del distrito

Justificaciones como el pago de deudas de la pasada gestión ya nadie se las cree, pues en dos años es mínimo y de poca vitalidad el trabajo que han realizado y aún hay exempleados que siguen en espera de su liquidación.

Mientras esto y muchas cosas más ocurren, el distrito municipal de Hato Viejo va retrocediendo en el trayecto que poco a poco había avanzado. Es una demarcación que se siente sin identidad y sin autoridad que le defienda ni vele por su crecimiento y estabilidad.

Una solicitud a la Federación Dominicana de Distritos Municipales (FEDOMU) y la Cámara de Cuentas para que se den un paseíto por allá, verifiquen el cumplimiento y orden de las responsabilidades de este organismo de administración pública para que los munícipes sepan si realmente se está cumpliendo con lo establecido o es solo una percepción de la mayoría de sus habitantes.
Atentamente,
Yesika Florentino

Comentarios para este artículo

Otros Artículos

Ver también
Cerrar
Botón volver arriba