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Cómo preparar ponche de huevo: un rompope diferente, pero pegador… Mejor de lo que suena

El eggnog o ponche de huevo, es una bebida tradicional navideña en muchos países. Su nombre puede parecer poco atractivo, pero tiene similitud con nuestro amado rompope. Te decimos cómo preparar ponche de huevo: un rompope diferente, pero pegador y mejor de lo que suena.

¿Qué es una película navideña sin nieve, Santa Claus, suéteres navideños y un tarro de cocoa caliente… o ponche de huevo? Gracias a estas producciones, hemos conocido sobre las celebraciones de fin de año en otros lugares del mundo, sus tradiciones y hasta platillos favoritos.

Más de una vez nos hemos quedado con el antojo de galletas de jengibre, pastel de manzana o chocolate caliente e incluso hemos tenido curiosidad por cómo se prepara o si el ponche de huevo realmente sabe a huevo.

¿Cómo se prepara el ponche de huevo navideño?

Aunque solemos llamar ponche a las preparaciones con frutas, el eggnog o ponche de huevo, se prepara a base de leche y huevo, a lo que se le añade azúcar, alcohol y especias, prácticamente la misma base que el rompope.

Existen diferentes versiones, algunas más ligeras que otras, asimismo, la principal diferencia entre eggnog y rompope, es que la receta clásica del primero lleva el huevo crudo. Pero para evitar incidentes y riesgos a tu salud, prueba esta receta, sólo necesitas:

  • 4 tazas de leche
  • 1 taza de crema para batir
  • 1 rama de canela
  • 3 clavos enteros
  • ½ cucharadita de nuez moscada rallada
  • 8 yemas de huevo
  • 1 taza de azúcar refinado
  • ½ taza de bourbon
  • ¼ taza de ron

1. Bate las yemas con el azúcar hasta que espesen y tomen un color pálido, puede hacerlo a mano o usando la batidora a velocidad media-alta.

2. Calienta la leche con la crema para batir, clavos, canela y nuez moscada. Cuando empiece a hervir, bájale y no dejes de mover para evitar que se pegue o se eleve.

3. Toma una taza de leche caliente y viértela en forma de hilo sobre las yemas de huevo sin dejar de batir para atemperarlas y evitar que se cuezan. Debes obtener una mezcla homogénea.

4. Vierte la mezcla de huevo poco a poco en la olla de la leche sin dejar de mover (el fuego debe estar medio-bajo). Sigue revolviendo hasta que espese, puede tomar entre 10 y 15 minutos. Apaga y añade un chorrito de vainilla, revuelve.

5. Usa un colador fino para pasarla a otro recipiente y quitar las especias. Añade el bourbon y ron, mezcla. Deja enfriar en la mesa.

6. Cuando se haya enfriado, mételo al refrigerador 12 horas (o toda la noche). Sirve bien frío y decora con nuez moscada, bastones de menta o canela en polvo.

De acuerdo al sitio Pemberley Cup and Cakes, puede durar en el refrigerador un par de semanas en un recipiente con tapa, de preferencia de vidrio.

Un poco de la historia del ponche de huevo

Aunque no se conoce exactamente el origen del eggnog, se ha asociado a principios de la Edad Media británica, cuando se popularizó el posset, una bebida a base de leche cocida con ingredientes como cerveza, vino, cereales o pan duro, endulzada con azúcar y especias, que se usaba para los resfriados y dolores de garganta.

Pero el huevo fue añadido por los monjes, al igual que algunos frutos secos, y comenzó a asociarse con brindis y celebraciones. En cuanto al nombre, puede provenir de noggin, la taza donde se servía el posset o nog, el apelativo para ciertas cervezas de alta graduación, aunque también es incierto.

Llegó a América con los inmigrantes europeos y, el resto es historia. Aunque muchas recetas clásicas incluyen al bourbon, ron y hasta coñac, también ha sido popular con whisky.

¿Cuál es la diferencia entre el eggnog y el rompope?

El rompope, al igual que el eggnog y muchas otras bebidas similares alrededor del mundo, está hecho a base de leche, huevo y azúcar. Quizá su principal diferencia es que en México se prepara con alcohol de grado alimenticio, aguardiente de caña o incluso ron o tequila.

Asimismo, hay versiones que llevan almendras molidas y, en algunos casos, piñón. Lo que es claro, es que tiene un lugar muy especial, junto con bebidas tan tradicionales como el tequila y el mezcal… y, curiosamente, pese a su grado alcohólico, suele ser la primera bebida que prueban los niños.

En cuanto a su historia, la Revista del Consumidor revela que, de acuerdo a la leyenda, durante el periodo colonial en la ciudad de Puebla, la monja mestiza Eduviges estaba encargada de preparar el rompope, siendo la única autorizada para probarlo, pues era una bebida prohibida para las religiosas por su contenido alcohólico.

Sin embargo, la hermana logró convencer al obispo de que una copita al día no le hacía daño a nadie, consiguiendo que tanto las monjas como sus familias probaran esta bebida de la élite novohispana.

El rompope de las monjas del convento de Santa Clara se popularizó tanto que se convirtió en el sustento de la congregación, al lado de otros platillos hechos dentro del convento, como mole y camotes. Actualmente encontramos esta bebida artesanal, comercial y con diferentes giros. Por ejemplo, este delicioso rompope de chocolate de Cocina Delirante, ¡pruébalo!

¿Te atreves a darle una oportunidad al ponche de huevo? Prepáralo y dale un toque diferente a esta Navidad. Eso sí, recuerda no excederte. No sólo porque no es una bebida baja en calorías, sino por su contenido alcohólico. Asimismo, evita dárselo a los niños.

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