Editoriales Invitados

Cuidemos el turismo de PP

El turismo como actividad económica fundamental de la economía dominicana tiene en Puerto Plata su punto de partida, su puerta de entrada. En esa provincia se creó y levantó el primer polo turístico dominicano.

El Estado, a través de la Dirección General de Turismo, posteriormente ascendida a Secretaría de Estado, y del Banco Central como canalizador de recursos, a través del Fondo Infratur, unió fuerzas y voluntades con el sector privado y en los años 80 la llamada Novia del Atlántico fue erigida como el destino turístico número uno del país.

Aeropuerto y puerto contribuyeron a ese buen posicionamiento, el cual mantuvo hasta finales de los años 90, cuando una combinación de factores negativos generó una crisis de la cual Puerto Plata todavía no se recupera. Entre las causas de la decadencia se cita la no renovación de la infraestructura hotelera, disputas de sindicatos de choferes por los turistas que para entonces llegaban vía cruceros al muelle de Puerto Plata hasta situaciones medio ambientales derivadas de una generadora de electricidad instalada próximo a un hotel o proyecto turístico.

Los cruceros dejaron de llegar a Puerto Plata por mucho tiempo. Han retornado de la mano de un muelle de cruceros construido por el sector privado en la comunidad Maimón. Hace un mes fue inaugurado el primer complejo construido en la post crisis turística de Puerto Plata. Las cifras de llegadas de visitantes indican que hay en marcha un proceso de recuperación, lento pero consistente.

Sin embargo, una situación medio ambiental está empezando a preocupar. Se trata de la operatividad de un vertedero a cielo abierto, instalado en la comunidad de Magiolo a la entrada de Puerto Plata.

Ese lugar es siempre noticia. En los últimos meses o hay cúmulo de desechos sólido a la vista de todos, a orillas de la carretera cual si fuera una especie de “welcome a Puerto Plata” o surge una humareda que atemoriza y amenaza a nativos y visitantes.

Según versiones que circularon la semana pasada la humareda obligó a que turistas tuvieran que encerrarse en habitaciones de los hoteles cercanos al vertedero. Hay que ser más consciente de la importancia del turismo y de su fragilidad. Detalles pequeños crean problemas grandes. Y qué difícil es resolver los problemas de imagen cuando se agigantan.

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