Anticorrupción

Del amor al odio: Justin Trudeau envuelto en un escándalo de corrupción

El gobierno de Trudeau se tambalea tras ser acusado de presionar a la ex fiscal general para favorecer a una compañía privada en una investigación de corrupción. La firma de ingeniería SNC-Lavalin, con sede en Montreal, fue acusada en 2015 de corrupción por presuntos sobornos a funcionarios en Libia entre 2001 y 2011 para asegurar contratos gubernamentales mientras estaba en el poder Muamar al Gadafi.

La ex fiscal general de Canadá acusó el miércoles al círculo íntimo del primer ministro Justin Trudeau y otros funcionarios de intento de interferencia política en un proceso penal.

Jody Wilson-Raybould testificó ante el comité de Justicia del Parlamento, que está investigando la presunta intromisión de altos funcionarios del gobierno en el juicio por fraude del gigante de la ingeniería SNC-Lavalin, un caso que desató una tormenta política a solo ocho meses de las elecciones.

«Entre septiembre y diciembre de 2018, experimenté un esfuerzo constante y sostenido por parte de muchas personas dentro del gobierno para tratar de interferir políticamente en el ejercicio de la discreción fiscal, en un esfuerzo inapropiado para asegurar un acuerdo de procesamiento diferido con SNC-Lavalin», dijo Wilson-Raybould.

También dijo que se enfrentó a «amenazas veladas» y sugerencias del secretario del Consejo Privado de Canadá de que «se debe evitar un conflicto con el primer ministro en estos asuntos».

Y dijo que cree que en enero fue trasladada del Ministerio de Justicia a otra cartera por la negativa a tomar medidas en el caso.

Durante semanas, el gobierno de Trudeau se ha visto sacudido por las acusaciones de que se ejerció una presión indebida sobre la ex fiscal general por un acuerdo extrajudicial con SNC-Lavalin.

La firma con sede en Montreal fue acusada en 2015 de corrupción por presuntos sobornos a funcionarios en Libia entre 2001 y 2011 para asegurar contratos gubernamentales mientras estaba en el poder Muamar al Gadafi.

La firma argumentó que los responsables de las presuntas irregularidades se fueron hace mucho tiempo, y que responsabilizarla por sus acciones criminales perjudicaría gravemente su negocio.

Trudeau negó categóricamente cualquier participación directa, y dijo que le había dejado claro a Wilson-Raybould que cualquier decisión sobre el caso «como la fiscal general era solo suya», algo que ella confirmó en su testimonio.

Asimismo, la ministra de presupuesto de Canadá, Jane Philpott, renunció el lunes y dijo que ya no confiaba en el gobierno del primer ministro Justin Trudeau, que está envuelto en una gran crisis política.

«He estado considerando los eventos que han sacudido al gobierno federal en las últimas semanas y luego de una seria reflexión, he llegado a la conclusión de que debo renunciar como miembro del Gabinete», dijo Philpott en su cuenta de la red Twitter.

«Los principios solemnes en juego son la independencia y la integridad de nuestro sistema de justicia … Lamentablemente, he perdido confianza en cómo el gobierno ha tratado este asunto y en cómo ha respondido a los problemas planteados», subrayó.

El anuncio sorpresa de Philpott, quien también se desempeñó como presidenta de la Junta del Tesoro, agrega otra capa a la compleja situación que vive Trudeau.

La semana pasada, la oposición pidió la renuncia de Trudeau y el lanzamiento de una investigación federal para investigar los reclamos de Wilson-Raybould durante su testimonio de febrero en la Comisión de Justicia de la Cámara de los Comunes.

* Con información de AFP.

Fuente:  Semana.com

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