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El Contrato Cooperativo: Su Contenido y Naturaleza

Por: Alcides B. Decena Lugo

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Dentro de nuestra legislación existen, como es de conocimiento de los estudiosos del derecho, principios jurídicos generales que normativizan, en caso de ausencia de disposiciones expresas, actos jurídicos. Sirven como normas a ser aplicadas en los casos en que el legislador, a pesar de haber establecido la regla, deja algunas situaciones que podrían prestarse a interpretaciones diversas y es en estos casos donde los principios generales del derecho cobran todo su imperio.

En este mismo sentido, las teorías de las obligaciones de la doctrina francesa trazan las reglas generales que rigen los contratos que conocemos en la República Dominicana y estas reglas generales se refieren tanto a la formación y cumplimiento, como a la extinción de los contratos.

Las reglas generales en que se agrupan todos los contratos de la vida civil en la República Dominicana, han sido utilizadas en cada caso en que el legislador se ha visto en la necesidad de normatizar una actividad del ciudadano, al trazar en las respectivas leyes los elementos que constituyen la actividad reglamentada, es decir, el legislador traza los elementos que constituyen la actividad y a través de ellos se determinan las obligaciones de las partes y la naturaleza del acto en sí, haciendo de esta forma, reglas particulares para cada uno de estos contratos.

Estas reglas establecidas por el legislador determinan la naturaleza del contrato, pero esta naturaleza podrá ser determinada siempre y cuando los elementos constitutivos del contrato sean clasificados como pertenecientes a una de las ramas jurídicas en las que el legislador ha dividido la vida jurídica; esto supone la existencia de ramas del Derecho: derecho civil, comercial, público, laboral, etc. El principal problema que se plantea en la República Dominicana (y en muchos países), es determinar si existe el Derecho Cooperativo y en caso de existir a cuál de las ramas tradicionales pertenece o en caso contrario, si es un derecho aparte con sus características propias. De la definición que se tenga sobre este particular, el contrato cooperativo se regirá por las reglas generales y particulares que sobre una determinada naturaleza se haya adoptado; es decir, ubicado el derecho cooperativo, su naturaleza queda implícita en relación a las ramas de derechos existentes, pero es la cuestión de que: “El derecho cooperativo es parte de un derecho que viene a constituir una tercera rama de la división, es el derecho social el cual podría definirse como “una corriente jurídica que tiende a llevar a todas las ramas del Derecho las exigencias de la Justicia Social… El Derecho Social es un derecho “sui generis” que reacciona contra la alternativa tradicional del Derecho Romano “dominium imperium”, poder del individuo aislado en pequeño (coordinación) poder del individuo aislado en grande (Estado Subordinación)… El Derecho Social… por contraposición al individuo, no es de coordinación ni de subordinación: es el Derecho autónomo de comunión por el cual se integra de una manera objetiva cada totalidad activa, concreta y real encarnando un valor positivo: Derecho de integración”.

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