Opinión

El Ex presidente Medina enredado en su laberinto

Debo tomar prestado parte del título de la novela histórica, “El General en su Laberinto”, del Premio Nobel Gabriel García Márquez, para retratar como Danilo Medina se encuentra enredado en su propio laberinto, tratando de justificar las supuestas causas de la derrota del PLD y rehuyendo su total responsabilidad por la pérdida del poder.

Que se perdió porque los compañeros no se movían si no había dinero, “el ejercicio del poder transformó el día a día de los peledeistas, en algunos casos porque tratando de resolver lo inmediato, dejaron de mirar el largo plazo”…… “no vale la pena negarlo, en los últimos tiempos no fuimos la mejor versión de nosotros mismos”…… “algunos los venció el cansancio y otros comenzaron a creer que nada los sacaría del poder”.

Argumentos baladíes para evadir que el jefe del partido y del gobierno fue el único responsable de la derrota de una organización que había acumulado seis victorias consecutivas, gracias a la unidad del partido y a dos administraciones que preservaron el crecimiento con estabilidad, y una de ellas, la del Dr. Leonel Fernández fue donde se crearon todos los planes sociales hoy vigentes, se construyeron las mayores obras y se produjo la principal reforma estructural que fue la de la Hacienda Pública con las leyes de Compras y Contrataciones, Presupuesto, Contraloría, Tesorería, Crédito Publico y otras más, así como la Constitución más avanzada, la de 2010.

La génesis de la derrota estuvo en el intento de Danilo Medina de perpetuarse en el poder, como torpemente declaró su hermana en una entrevista, pero no contó con la capacidad de movilización del verdadero líder del partido, Leonel Fernández, a lo cual se sumo toda la oposición y le puso el colofón la llamada de advertencia del Secretario de Estado de los Estadios Unidos, Mark Pompeo.

En vez de constituirse en un ente promotor de un proceso interno imparcial, se dejo arrastrar por bajas pasiones, como la envidia, la ira y el resentimiento, traicionó a sus propios compañeros, los precandidatos, algunos de ellos con méritos partidarios y liderazgo, e impuso al peor de todos, a Gonzalo Castillo, un señor con graves problemas neuro-linguisticos y además una larga cola de actos de corrupción, que van desde ser proveedor del estado, el caso de los RD$11,500 millones en asfalto y el más grueso de todos, los sobornos recibidos de la brasileña Odebretch por la sobrevaluación de varias obras viales.

Impuso al peor candidato y logro un “triunfo” en las primarias del 6 de octubre gracias al fraude con el voto automatizado y la complicidad de los actuales Miembros de la JCE, intentaron reeditar el fraude en la municipales de febrero, pero les falló el sistema tecnológico y de ahí adelante, cual “castillo de naipes”, cayó el proyecto reeleccionista empujado también por las manifestaciones en La Plaza de la Bandera y la indignación del país por los escandalosos niveles de corrupción, incluyendo sobrevaluación de compras en plena pandemia.

“La corrupción se detiene en las puertas de mi despacho”, decía el Dr. Joaquín Balaguer, ahora, por vez primera en la historia democrática moderna, la corrupción se orquestaba en el propio despacho presidencial y eso explica como hermanos del Presidente, cuñadas, cuñados, familiares y vinculadas exhiben gruesas fortunas producto del peculado y la corrupción.

Danilo Medina es el único culpable de la derrota, obviamente con la complicidad del Comité Político, del partido más grande y exitoso en la historia del país y será el único responsable de que se convierta en pocos años en otro PRD.

HOY

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