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El gobierno debe actuar

Las parturientas procedentes directamente de Haití plantean muchos problemas e interrogantes, en múltiples direcciones. Debe pensarse en el tránsito. Cómo es que migran en estado de avanzada gravidez, sin documentos, necesariamente por los puestos fronterizos, porque obviamente en esas condiciones no pueden exponerse a hacer grandes recorridos a pie, monte adentro. Es decir, que la cuestión envuelve necesariamente a la dirección de Migración y al Ejército de la República Dominicana.

La información que se tiene, ya vieja, es que desde la década pasada en el país nacen cada año más de 43 mil haitianos en hospitales públicos. Para 2012 se había registrado más de esa cantidad, según el departamento de Estadísticas del Servicio Regional de Salud, del Ministerio de Salud Pública.

Necesariamente, ese hecho estresa el presupuesto en Salud, que se plantea en atención a unas determinadas necesidades nacionales, pero que debe gastar un alto porcentaje en ese tipo de imprevistos. De acuerdo con cifras no oficiales, el Gobierno destina sumas exorbitantes, que no se pueden nombrar, porque resultan increíbles. Pero no es sólo el gasto, sino también las implicaciones para establecimientos diseñados para atender a determinado número de personas.

La situación no es nueva, sino que se replantea con la revelación de CDN-elCaribe, según la cual en los primeros ocho meses de este año se registraron 4 mil 339 nacimientos de niños haitianos, a razón de 542 partos por mes, en las principales maternidades del Gran Santo Domingo. Pero esa cifra no recauda lo que ocurre en los hospitales regionales, como Santiago, Barahona o San Juan de la Maguana.

El primer planteamiento sugiere que existe una organización para trasladar a las parturientas hasta la principal ciudad de la República y que las autoridades nacionales, Migración y el Ejército, no han podido desmembrar.

En el pasado, se hablaba de asistir las haitianas como una expresión de solidaridad. Eso sólo ocurre en República Dominicana. Ni siquiera en los referentes actuales de países socialistas se ve algo así.

El gobierno debe, ahora, no más tarde, detener esta situación, que ocurre por falta de una firme política en la materia. Es así, aunque digan que no.

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