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El oficio de ser diputado: inasistencias a sesiones y comisiones a cambio de grandes beneficios

¿Qué tanto trabaja un diputado? ¿Justifican realmente el sueldo y los beneficios que reciben?

Ambas preguntas tienden a ser comunes en cualquier conversación donde la política dominicana sea el tema central. Y es que el trabajo de los diputados, para el sueldo que cobran y los beneficios que obtienen, es un punto de constantes críticas.

Las responsabilidades de los diputados son legislar, representar y fiscalizar, según establecen la Constitución de la República. Pero comúnmente estas atribuciones se resumen en dos acciones diarias en el edificio del Congreso Nacional: Sesiones y comisiones de trabajo.

La asistencia a las sesiones del pleno, que son las reuniones de todos los diputados, tiende a ser una obligación, al igual que las comisiones que son grupos de hasta 15 legisladores donde se debaten y estudian iniciativas legislativas de un tema en específico.

Sin embargo, los diputados pueden ausentarse de estas obligaciones, a veces con excusas válidas y otras sin presentar ningún tipo de justificación y rara vez reciben sanciones por la cantidad de veces que faltan a sus obligaciones.

Los diputados no tienen un horario establecido como tal, dígase, no hacen un “8 a 5”, ni tienen que «ponchar» o llamar a su jefe para decir que van tarde o que se ausentarán. Esto último, como se explicó arriba, deberían hacerlo (ausencia justificada), pero es opcional. Y más allá de estas acciones, tiene que pasar una “catástrofe” para que sean sacados de sus cargos.

Además, ellos eligen qué tanto deciden trabajar, ya que sus responsabilidades, al menos dentro del Congreso, van a depender de la cantidad de comisiones a las cuales decidan pertenecer, actividad que en mayoría de casos es el legislador que decide si es miembro o no.

Si bien es cierto que no se puede meter a todos los diputados en una misma bolsa, hay unos cuantos que brillan por su ausencia y no destacan por sus aptitudes laborales.

Datos recogidos por Listín Diario a través de la Cámara de Diputados, y actualizados hasta el 12 de febrero, determinaron cuales son los legisladores de la cámara baja que menos asisten y trabajan, así como la cantidad de iniciativas legislativas que han presentado, las cuales se dividen entre resoluciones y proyectos de Ley.

Norberto Rodríguez Vásquez

El diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que representa la Circunscripción número 1 del Exterior, tiene unos registros rojos en todas sus áreas.

Comenzando por el hecho de que de 41 sesiones de trabajo, solo ha asistido a 14 y por tanto ha faltado a 27. Es decir, Rodríguez Vásquez ha asistido solo al 34% de las sesiones estos primeros 6 meses de labor.

Situación similar ocurre en su trabajo de comisiones. Es miembro de cuatro y ha sido convocado para 53 reuniones, pero solo ha asistido a 10, faltando en 43 ocasiones.

Y, como si necesitara agregar algo más a su listad de rojos, ha tenido un desempeño casi nulo en la presentación de iniciativas, ya que solo ha presentado un proyecto de resolución que ya perdió su vigencia porque se trataba de un reconocimiento al entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, “por haber auspiciado el acuerdo entre el Estado de Israel, el Estado de los Emiratos Árabes Unidos y el Estado de Bahrein”.

Víctor Valdemar Suárez Díaz

Justamente un mes después de haber sido reelecto en su cargo de diputado por la Circunscripción 1 de Santiago, Víctor Suarez fue noticia por su renuncia al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y tres días después por desistir a alejarse de esta organización.

A la fecha es el segundo diputado que más veces ha faltado a las sesiones de trabajo, con 23 ausencias y solo 18 presencias. Ha asistido al 43% de las sesiones.

Peor situación ha presentado en las seis comisiones de las que es miembro, ya que solo ha asistido al 20% de las convocatorias: de 81 reuniones sólo ha asistido a 17, faltando en 64 ocasiones.

Donde sí demuestra un mejor desempeño es en las iniciativas legislativas, ya que es proponente de seis proyectos de ley y nueve de resolución.

Magda Alina Altagracia Rodríguez Azcona

La también diputada del PLD por la Circunscripción 3 de Santiago no frecuenta mucho las sesiones de trabajo, ausentándose 20 veces y solo estando presente en 19, con el detalle de que tampoco estuvo en la sesión constitucional del 16 de agosto y la siguiente del día 18.

La legisladora presenta una situación similar en comisiones, siendo miembro de cinco, las cuales han convocado un total de 33 reuniones, en las que solo ha estado presente en nueve, faltando a las restantes 24.

Al igual que su compañero de partido, la diputada también ha mostrado más trabajo en las iniciativas legislativas, siendo proponente en 15 resoluciones y seis proyectos de ley.

Luis Rafael Sánchez Rosario

Otro que tampoco es muy visto en el hemiciclo es el diputado del PRM por la Circunscripción 4 de Santo Domingo, quien ha faltado en 16 ocasiones, solo diciendo presente al momento del pase de lista en 25 sesiones.

En lo que respecta a comisiones es miembro de siete y ha sido convocado para 109 reuniones de trabajo: asistió solo a 32 y faltó a 77.

Y, a diferencia de sus predecesores, el diputado no destaca en materia de iniciativas legislativas, siendo proponente de solo dos resoluciones.

Moya, Cabrera y Henríquez

En la lista continúan Sergio Moya de la Cruz, circunscripción 3, Distrito Nacional; José Miguel Cabrera, circunscripción 3, Distrito Nacional, y Luis Manuel Henríquez Beato, circunscripción 1, Santo Domingo, quienes comparten el mismo número de ausencias: 15 y 26 presencias.

En lo que respecta a comisiones, solo Henríquez Beato, del PLD, muestra un desempeño promedio, siendo miembro de siete comisiones, en las cuales han llamado a 82 reuniones y ha estado presente en 47, faltando a 35.

Mientras que Cabrera y Moya de la Cruz, ambos del PRM, tienen números bajos. El primero es miembro de 4 comisiones y de 63 reuniones solo ha asistido a 9, faltando a 54; mientras que el segundo pertenece a 3, que han convocado 67 veces, asistiendo él a 12 y ausentándose a 55.

Por otro lado, en iniciativas legislativas, Henríquez y Cabrera tiene nueve resoluciones, Moya ocho, y proyecto de ley tienen cinco, dos y uno, respectivamente.

No obstante, hay un detalle con las iniciativas legislativas, y es que aunque los nombres de los diputados estén ligados con algún proyecto, no necesariamente fueron ellos los que enteramente lo redactaron.

Un caso reciente que sirve como ejemplo es la Ley que crea la Zona Especial de Desarrollo Integral Fronterizo, la cual fue desarrollada por el diputado Darío Zapata (luego del consenso llegada entre las dos cámaras), pero que en la misma aparecen los nombres de otros 55 legisladores más.

Asistencia y “sanciones” y Consejo de Disciplina

Cómo cada institución, la Cámara de Diputados tiene su propio reglamento y en el mismo se especifican los deberes de los legisladores de la cámara baja, así como las obligaciones que tienen que cumplir. Y dentro de estas aparecen las asistencias y sus hipotéticas sanciones en caso de faltar en reiteradas ocasiones.

Tanto en las sesiones del pleno (que no suelen ser más de dos por semana, una en tiempos de pandemias), como las comisiones de trabajo (que varían de acuerdo a la decisión de los propios diputados que las dirigen), el reglamento establece que los miembros de este órgano legislativo tienen la obligación de asistir a todas las reuniones de ambas modalidades de trabajo.

En su artículo 28 sobre participación en comisiones el reglamento establece lo siguiente:

“Los diputados tienen la responsabilidad de cumplir con los fines de las comisiones de las que formen parte, salvo excusa legítima”.

Pero más adelante, en su artículo 144, deja una mayor constancia de la obligatoriedad de esta actividad laboral, así como de sus consecuencias en caso de faltar.

“La asistencia a las reuniones de comisiones es obligatoria. Cuando se produzca una inasistencia de un diputado a tres reuniones de comisión consecutiva sin excusa legítima debidamente comunicada, se le considerará renunciante de la comisión, lo que obligará al presidente de la comisión a comunicar la remoción al bloque que pertenezca el legislador y a solicitar su sustitución”.

En el caso de la asistencia a las sesiones del pleno, el artículo 31 indica: “Los diputados que no asistan a una o varias sesiones por circunstancias que justifiquen su inasistencia, deberán notificarlo a la presidente, vía Secretaría General… Sin la constancia de tal aviso, se considerará que estos han incurrido en ausencia injustificada”.

Y en caso de que se mantengan las ausencias injustificadas, estas serán remitidas al Consejo de Disciplina de la Cámara para fines de seguimiento y posibles sanciones.

El Consejo de Disciplina es el organismo interno de la Cámara de Diputados encargado de conocer y sancionar las faltas cometidas por los diputados y que a su vez está compuesto por diputados. Dígase, la suerte de un legislador que cometió una falta depende de sus colegas de labores.

Independientemente de esto último, el Consejo puede aplicar sanciones a 12 tipos de faltas, y siguiendo la línea de las asistencias, aparecen dos por inasistencia.

En el artículo 169 del reglamento, numerales 4 y 5, son consideradas faltas sancionables las siguientes:

“La inasistencia de un diputado a las sesiones sin excusa legítima” y “La inasistencia de un diputado, que ha agotado una licencia, y no acudir a ocupar su puesto después de haber sido llamado por escrito”.

Y en lo que respecta a sanciones, el artículo 70 indica seis posibles sanciones que van desde una amonestación privada, hasta la “recomendación al pleno para inicie el proceso constitucional establecido en el numeral 1 del artículo 83 de la Constitución de la República”, que es la destitución del cargo.

Dado el caso que el Consejo determine esta última sanción, deberá ser aprobada por el pleno de los diputados y posteriormente será conocido por el Senado de la República, quienes conocerán la decisión. Y en caso de aceptarla, la persona destituida “no podrá desempeñar ninguna función pública, sea o no de elección popular, por el término de 10 años”.

El detalle está que el Consejo de Disciplina, más allá de que solo 35 diputados han asistido a todas las sesiones del pleno, recién fue conformado en noviembre del pasado año y hasta el momento solo se ha dedicado a estudiar las agresiones de los manifestantes que exigen la liberación del 30 por ciento de los fondos de pensiones, las cuales fueron lideradas por el diputado Pedro Botello.

Pero a la fecha, cuatro meses después de ese acto y a poco tiempo de haber ocurrido otra agresión, el Consejo de Disciplina aún no ha rendido un informe sobre lo sucedido, limitándose a decir que “siguen investigando”.

¿Cuánto cobra un diputado y qué beneficios recibe?

Dado que las faltas no han sido conocidas por el Consejo de Disciplina y por ende tampoco se han tomado sanciones respecto a estas, los diputados siguen cobrando un considerable sueldo y recibiendo otros ingresos por sus labores en las sesiones y comisiones.

Una “fórmula” revelada por la Cámara de Diputados hace unos años atrás, detalla cuánto puede llegar a ganar un diputado en un mes.

Un legislador de la cámara baja tiene asegurado un sueldo base de RD$175,474.65 y gastos de representación por RD$35,094.93.

Esos dos montos los recibe seguros, pero a esto se le suma otro condimento, la “dieta”.

Y es que los diputados pueden llegar a recibir una dieta de hasta RD$45,000, dependiendo su desempeño laboral.

Específicamente, la fórmula establece lo siguiente sobre ese extra económico: “Los viáticos por sesión se pagan por cada asistencia a sesión sin exceder de ocho (8) por mes. Nunca el monto de viáticos por comisión y sesiones superará los RD$45,000.00 al mes. Los días de sesiones y los días fuera de las legislaturas no se pagan viáticos por reuniones de comisión y no se paga la sesión que no se realiza”.

Sin embargo, en estos tres pagos no están incluidos los impuestos. La carga impositiva que reciben los sueldos de los diputados se divide en cuatro cargos: ISR (Impuestos sobre la renta); Instituto, Club y Seguro de vida.

La suma de todos estos impuestos totaliza RD$62,162.67, lo que restado a la adición de los tres montos especificados arriba, da un sueldo de RD$193,436.91 mensual, esto en el caso de los diputados nuevos.

Mientras que los diputados que están repitiendo en su cargo, tienen un descuento inferior, específicamente de RD$55,113.68, por lo que les queda un sueldo neto de RD$200,455.90.

Para tener una idea de qué tan alto son estos salarios sirven saber que un diputado nuevo gana casi 11 veces el salario mínimo de empresas no sectorizadas, establecido en RD$17,610 y 19 veces el sueldo mínimo del sector público que el expresidente de la República, Danilo Medina, fijó en RD$10,000.

Y además de esta elevada cifra, los diputados también disfrutan de dos exoneraciones, cada dos años, para traer un vehículo libre de impuestos, así como desayuno y almuerzo en el comedor que tienen dentro de la Cámara de Diputados.

Fuente: LD

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