Protestas Sociales

Enfrentamientos entre Policía y manifestantes en una nueva protesta en Kampala contra el Gobierno de Museveni

Kampala, 20 ago (EFE).- Al menos una persona murió en Uganda en las protestas, que continúan hoy, por la detención hace una semana del músico y diputado opositor Robert Kyangulanyi, conocido como Bobi Wine, reprimidas por la Policía y el Ejército con fuego real y gases lacrimógenos.

Sam Ssekiziyivu falleció ayer tras enfrentarse a la Policía en el distrito de Mityana (centro del país), al que pertenece el diputado Francis Zaake, arrestado junto a Bobi Wine y que actualmente se encuentra en estado comatoso en un hospital de la capital, Kampala.

Bobi Wine fue detenido el pasado día 13 en el distrito de Arua (noroeste), donde se enfrentó a seguidores del Gobierno durante la campaña de las elecciones legislativas para designar el escaño de esta zona, debido a que su anterior titular fue asesinado en junio pasado.

El diputado -sin adscripción política, aunque de filiación opositora- fue acusado por un tribunal militar de posesión de armas y trasladado a un cuartel del Ejército, donde, según sus allegados, habría sido torturado, por lo que se encontraría en “estado crítico”.

Asimismo, su chófer fue abatido por la Policía durante las protestas de aquel día, aunque los agentes aseguran que formaba parte de un grupo que lanzaba piedras contra el convoy que trasladaba al jefe de Estado, Yoweri Museveni, quien estaba en la zona para apoyar a su candidata.

Estos incidentes han provocado marchas durante los últimos días en diversas partes de Uganda, con decenas de personas detenidas, entre ellas algunos periodistas.

Los manifestantes acusan al gobernante Movimiento de Resistencia Nacional (NRM) de torturar a personas inocentes que se oponen a las políticas de Museveni, quien lleva en el cargo desde 1986.

El mandatario emitió ayer un comunicado en el que asegura que tanto Bobi Wine como los demás detenidos en Arua se encuentran bien y afirma que es la oposición la que permite la violencia en las calles, lo que ha indignado aún más a los manifestantes.

Esta no es la primera vez que Bobi Wine sufre represalias por cuestionar las directrices de Museveni.

En agosto de 2017, supuestos seguidores del NRM lanzaron tres granadas contra su vivienda y, hace un mes, se refugió en el Parlamento para evitar ser detenido tras una manifestación en Kampala, en rechazo a los impuestos al uso de redes sociales y a las transacciones móviles de dinero. EFE

Comentarios para este artículo

Otros Artículos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba