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Escándalo inmobiliario

De nuevo, un escándalo en la Jurisdicción Inmobiliaria. Las estafas y los timos en la titulación de los inmuebles, las dilaciones, el trapicheo, el macuteo… no terminan nunca de eliminarse a pesar de las inversiones en modernización (algunas incluso apoyadas en fondos de ayuda internacionales).

Sin una jurisdicción inmobiliaria recta y eficiente no hay progreso posible. Las historias de las estafas con títulos falsos a inversionistas extranjeros son notorias y en muchos casos el argumento por la que la seguridad jurídica del país está siempre en entredicho.

Pero el ciudadano común, el dominicano que trabaja toda su vida por tener un techo o una tierra no está menos expuesto que los grandes capitales a ser miserablemente engañado.

Por el momento no se conoce el nombre de los empleados acusados ni los delitos de los que se les acusa. El país necesita ver acciones contundentes porque es un tema que se arrastra desde hace demasiados años y ha costado muchas vidas y mucho dinero a la economía dominicana, al Estado y a los bolsillos de los particulares. Exijamos orden, exijamos justicia.

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