Cartas del Lector

Falta el castigo

Creamos un “Voluntariado” en el Parque Mirador Sur, haciendo una limpieza de las áreas del parque que mostraban vertederos. Le llamamos “Un Kilómetro a la Vez” porque la idea era que las personas al ver el parque limpio desistieran de la práctica de lanzar basura. La idea no es ir cada último domingo del mes a “recoger” basura, sino que la gente no la lance.

En noviembre cumplimos 4 años, muchos espacios están limpios, otros vuelven a los mismos cúmulos. ¿Por qué? No existe un régimen de consecuencias. A pesar de que el Parque tiene una gobernadora, los mismos vertederos se forman hasta que nosotros los quitamos. Esos envases que dejan ahí son parte de los tantos que hay en nuestras calles que las aguas de las inundaciones arrastraron al mar y la gente se asombró. Un domingo me ejercitaba por el Parque la Lira, en la mañana y me di cuenta de que era exactamente lo mismo, grandes cúmulos de plásticos dejados la noche anterior. Lo mismo vi en esa zona de Güibia, vertederos enormes de plásticos y envases foam. No se trata de limpiar, limpiar y limpiar. Se trata de no tirar basura. Como dije en uno de los foros de Diario Libre, no se trata de “educar”: a los niños se educa y a los adultos se les multa. No es posible que los mismos vertederos estén diariamente y las autoridades no pongan una vigilancia que impida que los usuarios dejen sus desechos. Tenga por seguro que si las redes sociales y los medios de comunicación no hubiesen dado la voz de alerta, ninguna autoridad, ni personalidad hubiese hecho algo y con el tiempo todos se hubiesen acostumbrado al paisaje marítimo de la primera isla de plásticos del Caribe.

Narda Polanco Espinal

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