Salud

Falta protocolo escrito entre hospitales y funerarias para la sepultura de cadáveres

La falta de un protocolo escrito para la sepultura de cadáveres, la negligencia del sepulturero, del chofer de la ambulancia y del hospital de Ciudad Juan Bosch que no dio seguimiento al proceso de entierro, fueron las causas del escándalo generado por el hallazgo de seis cuerpos de recién nacidos en el cementerio Cristo Salvador en Santo Domingo Este.

En los hospitales del Estado, tanto de la República Dominicana como de otros países, existen acuerdos o contratos entre los centros de salud y las funerarias para que estas últimas se encarguen de llevar y sepultar los cuerpos no reclamados para darles «cristiana sepultura».

En los centros de salud existe un protocolo para entregar a cadáveres a familiares: primero se emite un acta de defunción, se exige llevar un ataúd y trasladar el cuerpo en una ambulancia, nunca un taxi ni carro particular. Tampoco está permitido utilizar las ambulancias de los hospitales porque están destinadas a otro tipo de servicios.

Servido Nacional de Salud

La directora general de hospitales del Servicio Nacional de Salud, Yocasta Lara, explicó que en esa entidad existe un protocolo, que como otros, lo formaliza el Ministerio de Salud Pública. Indica que, al parecer, entre algunos hospitales y las funerarias que tienen contratadas no hay protocolo.

Manifestó que casos como el de los seis neonatos encontrados en el cementerio Cristo Salvador, muchas veces se originan porque los padres no retiran los cadáveres para no incurrir en gastos de ataúd y sepultura y los abandonan en los hospitales que tienen la obligación de darle sepultura.

Sostuvo que muchas veces, y como en este caso, los hospitales «frizan» los cadáveres y juntan varios para hacer un solo viaje y gasto. Dijo que son muchos los cadáveres que son dejados en los hospitales púbicos, que nadie reclama porque hay gente que no quiere incurrir en gastos funerarios.

Indicó que a propósito de ese hecho han surgido interrogantes y sugerencias que se discuten entre las autoridades para corregir algunas fallas porque, aunque la mayoría de los hospitales y funerarias cumplen con el convenio, en algunos casos no ocurre así.

«Entiendo que sí, que es la obligación de los hospitales que, al entregar un cadáver a una funeraria, deben montar un supervisor o un empleado en el caro fúnebre o la ambulancia que le dé seguimientopara que realmente ese cadáver llegue a su destino final, al parecer y lamentable este detonante, se pone en evidencia que algunos hospitales no estaban tomando las medidas, pero escrito (el protocolo) honestamente no está.

Adelantó que serán más rigurosos para que se cumplan los acuerdos entre los hospitales y las funerarias a fin de que los cuerpos lleguen a su destino final cumpliendo los requerimientos de ley.

Salud Pública

Carlos Suero, director de Comunicaciones del Ministerio de Salud Pública, aseguró que sí existe un protocolo y fue el que aplicó la directora del hospital Ciudad Juan Bosch, Marilelda Reyes Pérez, pero que, al parecer, en este caso, no se cumplió con todo el proceso por parte de quienes tenían la responsabilidad por parte de la funeraria de hacer la sepultura.

«Como se ha podido demostrar se actuó correctamente porque la directora del hospital buscó su funeraria contratada de varios tiempos, les entregó los fetos, le pagó el servicio como establece el protocolo y de ahí para allá es la funeraria la que debe asumir su compromiso con la responsabilidad que tienen los ayuntamientos con los cementerios», dijo.

Indicó que no se cumplió con levantar un acta luego de la sepultura y entregarla al hospital de donde salieron los neonatos como prueba de que se agotó por completo el proceso, sin embargo, en este caso cuando se conoció la situación, el hospital se quedó esperando la constancia de que los cadáveres fueron sepultados como se estila.

La versión del cementerio

Virgilio Ureña, administrador del cementerio Cristo Salvador, aseguró que en sus archivos no existe ningún registro de que la Funeraria Popular sepultura recién nacidos en el lugar, por lo que entiende que el sepulturero, Hilario Pascual, conocido como «El Grillo«, empleado de la Funeraia Popular, llevaba cadáveres de manera clandestina.

«Esos seis (neonato) que llegaron no hay registro todavía, o sea, la oficina está a mil metros más de donde aparecieron los cadáveres, nunca llegaron a nuestra oficina, ahora, si hubieren llegado aquí nosotros los registramos, entonces el cementerio sí tendría responsabilidad de esos«, dijo Ureña.

Explicó que tienen un registro de los diferentes hospitales que llevan fetos y recién nacido a sepultar, lo que considera algo rutinario, pero que existe un protocolo que la Funeraria Popular violentó.

«El primer requisito es llegar aquí a esta oficina, presentar un documento oficial firmado y sellado del hospital de donde vienen esos recién nacidos, fetos o amputaciones; segundo, le damos un acuse de recibo donde indicamos la manzana y la categoría donde van a ser sepultados».

Aclaró que no se entierran en fosa común, sino por separado y no se le ponen identificación porque no tienen nombre ni nada».

El director del cementerio Cristo Salvador, Virgilio García. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)

Ureña dijo que el cementerio debe recibir el acta de defunción con el nombre de la madre del fallecido, y del hospital y entonces se procede a cobrar una cuota de RD$1,400 pesos, no importa que sean uno, cinco por más los cuerpos.

Diario Libre intentó buscar la versión de la Funeraria Popular, ubicada en el sector Los Frailes, en Santo Domingo Este, pero está cerrada desde el día que fueron hallados los neonatos y aunque se informó que los propietarios viven en el mismo lugar, un edificio en construcción de cinco niveles, nadie salió del establecimiento pese a las llamadas realizadas.

También este diario visitó el hospital Ciudad Juan Bosch, pero se informó que la directora, Marilelda Reyes Pérez, no estaba en el centro ni ninguna otra autoridad competente.

Fuente: DL

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