Economía

La facturación electrónica, una carga tecnológica más para los bancos pero necesaria

En muchos países, la facturación electrónica ya es obligatoria para ciertas empresas y sectores, y se espera que en el futuro se convierta en una práctica generalizada en todo el mundo

La semana ante pasada la Cámara de Diputados aprobó en primera lectura el proyecto de ley de facturación electrónica de la República Dominicana que busca implementar este formato de cobro para todas las personas físicas y jurídicas en el país.

El proyecto, depositado por el Poder Ejecutivo y aprobado en segunda lectura por el Senado de la República pretende instaurar el uso obligatorio de la Factura Electrónica en el país, la cual deberá ser reconocida y autorizada por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).

Los emisores empresas o personas deberán disponer de un certificado digital para procedimiento tributario, emitido y firmado de manera digital por una entidad de certificación autorizada por el Indotel.

La facturación electrónica es un sistema de emisión, envío, recepción y almacenamiento de facturas que se realiza a través de medios electrónicos, en lugar de utilizar el formato físico en papel. Este proceso se lleva a cabo utilizando tecnologías de la información y la comunicación, como el correo electrónico, la firma digital, el intercambio electrónico de datos (EDI), entre otros.

El objetivo de la facturación electrónica es automatizar y simplificar el proceso de facturación, reducir los costos de emisión y envío de facturas, minimizar errores y mejorar la eficiencia en la gestión y control de la facturación. Además, también tiene beneficios fiscales, ya que permite una mayor transparencia en la gestión de los impuestos y una mayor eficacia en el control de la evasión fiscal.

En muchos países, la facturación electrónica ya es obligatoria para ciertas empresas y sectores, y se espera que en el futuro se convierta en una práctica generalizada en todo el mundo.

La facturación electrónica fiscal tiene varias ventajas sobre la facturación tradicional en papel:

Ahorro de tiempo y costos: La facturación electrónica reduce significativamente el tiempo y los costos asociados con la generación, impresión, envío y almacenamiento de facturas en papel.

Mayor seguridad y transparencia: La facturación electrónica es más segura y transparente que la facturación en papel, ya que proporciona un registro digital de todas las transacciones, lo que reduce el riesgo de fraude y errores.

Cumplimiento legal: La facturación electrónica cumple con los requisitos legales y fiscales, lo que evita multas y sanciones por incumplimiento.

Mejora en la gestión de facturas: La facturación electrónica permite una mejor gestión de facturas, ya que se pueden automatizar procesos como el envío de recordatorios de pago y la conciliación de facturas.

Accesibilidad y comodidad: La facturación electrónica permite a los clientes acceder a sus facturas desde cualquier lugar y en cualquier momento, lo que hace que sea más fácil para ellos realizar un seguimiento de sus transacciones y llevar un control de sus gastos.

En el caso de las entidades bancarias, para implementar la facturación electrónica de manera efectiva, necesitarán hacer cambios tecnológicos significativos en su infraestructura y sistemas. Entre los cuales se pueden citar:

  1. Integración de sistemas: Los bancos necesitan integrar sus sistemas de contabilidad, facturación y pagos para permitir la emisión y recepción de facturas electrónicas. Esto puede requerir la implementación de nuevos sistemas o la actualización de los existentes.
  1. Desarrollo de aplicaciones: Los bancos pueden necesitar desarrollar aplicaciones o interfaces para permitir que sus clientes emitan, reciban y paguen facturas electrónicas. Estas aplicaciones deberán estar diseñadas para funcionar en computadoras, teléfonos inteligentes u otros dispositivos móviles.
  1. Infraestructura tecnológica: Los bancos deben asegurarse de contar con la infraestructura tecnológica necesaria para implementar la facturación electrónica de manera efectiva, incluyendo servidores, redes de comunicaciones, sistemas de almacenamiento y software de gestión.
  1. Instauración de nuevos Sistemas de procesamiento de facturas electrónicas: Los bancos medianos y pequeños necesitarán implementar nuevos sistemas que les permitan procesar y gestionar facturas electrónicas de forma eficiente y segura. Estos sistemas deben permitir la validación y verificación de las facturas, así como también la integración con otros sistemas bancarios.
  1. Implementación de medidas de ciberseguridad: Los bancos necesitan implementar medidas de seguridad sólidas para proteger la información de los clientes y prevenir el fraude. Esto puede incluir la encriptación de datos, el uso de contraseñas o tokens y la verificación de identidad del usuario, autenticación de usuario, monitoreo de actividad sospechosa y actualizaciones regulares de seguridad.
  1. Capacitación del personal: Los bancos necesitan capacitar a su personal para manejar la facturación electrónica y los nuevos sistemas asociados con ella. Esto puede incluir capacitación en tecnología, seguridad y cumplimiento de regulaciones.
  1. Mejora de la experiencia del usuario: Los bancos necesitan diseñar sistemas de facturación electrónica que sean fáciles de usar y accesibles para los clientes. Esto puede incluir interfaces de usuario intuitivas, soporte técnico y educación para los clientes.
  1. Capacitación y soporte a sus clientes: Los bancos deberán ofrecer capacitación y soporte a sus clientes para ayudarles a entender cómo utilizar la facturación electrónica y resolver cualquier problema técnico que puedan tener. Esto puede incluir manuales de usuario, videos tutoriales, soporte técnico en línea y capacitación presencial.

Cómo se puede apreciar, las entidades bancarias tendrán en el año 2023 nuevas cargas tecnológicas importantes, para lo cual necesitarán el acompañamiento y la comprensión de la Dirección General de Impuestos Internos y de la Superintendencia de Bancos.

Estos cambios tecnológicos y de infraestructuras toman tiempo para su implementación, por lo general son muy costosos, se requiere de recursos humanos bien preparados, y de terceros proveedores de servicios, por lo cual no será una tarea fácil para las entidades bancarias, ni para las empresas ni personas físicas que emiten hoy día facturas con valor fiscal o consumidor final con el actual esquema de facturación ya sea manual o digital.

La columna “La Banca Dominicana por Dentro”, es desarrollada por Jesús Geraldo Martínez, en el interés de aportar al fortalecimiento del Sistema Financiero Dominicano desde una perspectiva analítica y práctica orientada a la formación de conocimientos y divulgación de informaciones exclusivas de dicho sector. Para contactar con el autor. Email [email protected], o seguir en Instagram en @Jesusgeraldomartinez

Fuente: Acento

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