Editoriales Invitados

¿Les digo Algo?

El asesinato de George Floyd, ocurrido enMinneapolis Estados Unidos, confirma que los estadounidenses negros corren elriesgo en su país de morir o ser mal tratados por un agente policial blanco,situación que deben revertir las autoridades de esa nación a fin de pacificaresa sociedad.

El crimen de Floyd ha producido encarnecidasprotestas en las que muchos manifestantes han expresado el sentimiento deimpotencia que tiene acumulada la población negra norteamericana desde antes dela promulgación de la Constitución del país, hace más de 233 años, ante las diversasdiscriminaciones e injusticias.

Un estudio de MapPoint Police Violence indica que enlos Estados Unidos el 24% de los muertos por la policía son negros, pese a estesegmento representar el 13% del total de la poblacióny una encuesta hecha el año pasado por John Gramlich del Centro Pew arrojó que el84% de los adultos negros dijo que la policía la trata peor que a la comunidadblanca.

Estambién significativamente desproporcional la presencia de afrodescendientes enlas cárceles, los trabajos peor remunerados y en las zonas marginadas.

Cuesta aceptar que personas nacidas,criadas y educadas en una misma nación se rechacen odiosamente hasta marcar espaciospara ni siquiera juntarse en las iglesias, los centros de diversión, de trabajo,dividen las escuelas para niños blancos o negros, entre otras situaciones de desconocimientohumano y social.

La historia de los Estados Unidos deNorteamérica, conocida en nuestras latitudes por las historietas y su cinematógrafo,narra descarnadamente las atrocidades de que fueron víctimas los pueblosoriginarios de ese territorio que, aún hoy, a pesar de considerarse adalid dela democracia y la justicia del mundo, permanecen proscriptos, confinados enlas reservas, sufriendo las mismas discriminaciones e injusticias que los estadounidensesde ascendencia africana.

En los últimos diez años en distintosestados de la Unión norteamericana han muerto violentamente a manos de la policíamás de 12 ciudadanos negros debido a que en esa institución, como sucede encasi todas las entidades administrativas, amplios sectores de ascendenciablanca no reconocen a sus compatriotas negros como tales y los irrespetan en sudignidad, negándose a tributarles las consideraciones humanas debidas.

El reconocimiento de los derechos políticoslogrado por los Padres Fundadores y los luchadores estadounidenses no halogrado superar, sin embargo, las asimetrías en desarrollo social y ejerciciopleno de las prerrogativas inherentes a la condición humana de los negros, la poblaciónoriginaria y los migrantes de países pobres de África, Asia y América Latina.

Para alcanzar este propósito, el EstadoNorteamericano, como garante de la unidad y la felicidad de todos susciudadanos, debió tomar políticas públicas dirigidas a superar los prejuicioscreados en la sociedad respecto a la familia negra y la población originaria estadounidenses,valorizando sus orígenes y aportes que, como los blancos, son entes forjadoresde su cultura y ordenamiento político económico.

La lucha de los asesinados Martín LutherKing y Malcon X, líderes inspiradores de los estadounidenses negros, incidió enel logro de la integración de esos segmentos de la población a los beneficiosinherentes otorgados a todos los ciudadanos y ciudadanas del país.

Hoy, gente de todos los colores y detodos los orígenes levanta su voz en Estados Unidos y en todo el planetareclamando poner fin al anacrónico racismo.

La humanidad es una en esencia y enderecho.

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