Editoriales Invitados

Los dos grandes desafíos de la capital

La acumulación de basura y el persistente caos del tránsito son dos problemas agudos que trastornan la calidad de vida de los habitantes de nuestra metrópolis.

Enfrentarlos con decisión, a sabiendas de que no se remedian de la noche a la mañana, habrá de ser la prioridad número uno que tendrán por delante las figuras que sean electas para las alcaldías del Distrito Nacional y los demás municipios de la provincia Santo Domingo.

Al menos, tres de los principales aspirantes a la Alcaldía del Distrito Nacional están muy claros y, a la vez coincidentes, en las políticas que deben aplicarse para revertir estas dos crisis ambientales de la capital.

Los candidatos tuvieron la cortesía de aceptar una invitación del LISTÍN DIARIO para exponer, más que debatir, sus propuestas de soluciones a estos problemas, priorizaron la colectivización o masificación del transporte y la reorientación de las vías.

Por igual, Johnny Ventura, exalcalde; Hugo Beras y Bartolomé Pujals se comprometieron a poner en marcha un programa intensivo de clasificación de desperdicios sólidos y de reconversión en otros materiales útiles, generando precio y valor, así como promover la creación de un nuevo vertedero, ya que el actual de Duquesa agotó su vida útil.

Como estos problemas se agudizan cada vez más, exponiendo a los ciudadanos del Gran Santo Domingo a serias amenazas a su salud, lo que conviene es que todos los partidos, con sus candidatos a alcaldes en primera fila, se comprometan a firmar una carta de intenciones para abordar, en conjunto, la defensa de la capital.

En razón de la interacción fluida que tiene el Distrito Nacional con los municipios de la provincia Santo Domingo, los problemas no son ajenos, sino comunes, se irradian a cualquier esfera. Sin embargo, la experiencia que conocemos es la de un trabajo sin ejes, caracterizado por planes individuales, desenganchados unos de otros del objetivo principal.

¿Hasta qué punto es posible abrigar esperanzas de que la tarea de sanar la metrópolis no recaiga únicamente sobre los hombros de un síndico, sino de la constelación de partidos que han postulado candidatos para dirigirla? Sin consenso y sin solidaridad de todas las instituciones que inciden en la vida y el desarrollo de la metrópolis, no es posible darle el frente a esta batalla ciclópea.

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