Salud

Marca país en riesgo por intrusismo médico en el turismo de salud

El intrusismo profesional es el ejercicio de profesiones por personas no autorizadas para ejercerlas. En la mayoría de los países el intrusismo se tipifica como delito, sobre todo cuando está vinculado a los servicios de medicina, psicología, ingeniería y arquitectura, debido a los riesgos que representa para la ciudadanía.

En el caso del intrusismo médico en la República Dominicana, es una práctica que se ha concentrado, sobre todo, en los servicios de cirugía plástica, en el entendido de que es una especialidad que deja jugosos beneficios a quienes la ejercen.

El intrusismo es una práctica que daña la imagen de la marca país. Una mala práctica llevada a cabo por un impostor que usurpa la labor de los profesionales de la medicina puede convertirse en detonante de una campaña nacional e internacional que aleje a las personas que podrían optar por la República Dominicana a la hora de someterse a cirugías u otros servicios médicos.

“Puedo decir que afecta la imagen del país en un 25 por ciento”, así lo estima el doctor Sergio Guzmán, presidente de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética.

Informa que aun cuando no hay estadísticas específicas, se estima que un aproximado de un 10% a un 15% de médicos de otras especialidades, y extranjeros no legalizados, están practicando cirugías plásticas en clínicas dominicanas.

 “El gran problema del intrusismo médico es que el intrusista no sabe enfrentar complicaciones, no tienen ni la más mínima idea de lo que están haciendo”, dice el presidente de la Sociedad.

En adición, existen médicos extranjeros que residen en el país y mientras avalan sus documentos empiezan a ejercer.

El intrusismo médico en la actualidad afecta a todas las especialidades; médicos haciendo cirugías plásticas, sin la preparación ni la formación correcta, por lo que se recomienda verificar en la página de la Sociedad, que su médico esté certificado como una garantía de un buen servicio.

Pero no todo es negativo, el presidente de la sociedad Dominicana de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética, reconoce que están haciendo esfuerzos contra el intrusismo médico desde el Ministerio de Salud, la Sociedad de Cirugía Plástica, programas de televisión y artículos de prensa para tratar de contrarrestar esta práctica.

 “Los hemos denunciado y se ha controlado bastante. Tenemos que seguir defendiendo la marca país porque todos juntos tenemos que defender lo que hemos ganado a nivel internacional”, dice el doctor Guzmán.

Área de Diabetes y Nutrición no es la excepción

Otra área de salud que es afectada por el intrusismo médico, es la de Diabetes y Nutrición, donde Arelys Mercedes Mercedes Sandoval, presidente de la Sociedad Dominicana de Diabetes y Nutrición (SODODIAN), advierte que personas que carecen de certificaciones y acreditaciones están mal manejando a los pacientes de la especialidad.

Señala que ningún doctor puede llevar el título de diabetólogo porque haya cursado un diplomado o capacitación virtual nacional o internacional en diabetes.

“Tenemos evidencia de intrusismo laboral y de mal manejo, eso a nuestros pacientes ni a nosotros nos conviene, porque esto pone en riesgo al paciente por mala práctica, y cualquier mala práctica de aquellos que se hacen pasar por diabetólogos, se tomará que es por parte de un diabetólogo real y esto no nos beneficia”, afirma la especialista.

Cirugías bariátricas sin entrenamientos

En el caso de las cirugías bariátricas existe un vacío en el exequatur que no impide que un médico general realice este tipo de cirugía sin la preparación y los entrenamientos correspondientes.

La denuncia fue presentada por el doctor Pablo García, presidente de la Sociedad Dominicana de Cirugía Metabólica y Bariátrica, quien aboga por que las autoridades del Ministerio de Salud Pública corrijan esta situación.

“Hemos estado buscando en todas las gestiones de Salud Pública la emisión de una resolución similar a la de cirugía plástica sin éxito, pero confiamos en que las nuevas autoridades nos escucharán”, dice con optimismo.

Advierte que en el país esto se da en dos vertientes: una “cuando el médico tiene la osadía de realizar cirugía bariátrica sin los entrenamientos apropiados, sin equipos multidisciplinarios, y sin tener la sensatez de saber que está arriesgando una vida. Y por el otro lado está, el paciente extranjero que llega y se le realiza el procedimiento bajo la sombrilla de otro médico captando los pacientes, o algún centro cubriendo a este médico sin saber que está afectando el turismo de salud. “No hay un responsable a ciencia cierta detrás que pueda manejar las complicaciones en algunos casos”.

“Muere un paciente de bariátrica en República Dominicana, primero el médico extranjero no va a estar en el país, y segundo si el centro es deficiente o el cirujano no tiene la capacidad, ni siquiera va a saber identificar cuando aparece una complicación y mucho menos el manejo de esta”, precisa.

Sobre la cantidad de galenos que ofrecen servicios de cirugía bariátrica sin ser miembros de la Sociedad, indica que los números son preocupantes ya que “fácilmente hay la misma cantidad de cirujanos no miembros de la sociedad que realizan procedimientos de manera desmedida.

Pide formalmente que los centros de salud no den cabida a personas que no tenga los entrenamientos y certificaciones apropiadas.

“Estamos luchando con el intrusismo médico, nosotros queremos que estos casos se minimicen, ya que los pacientes que vienen al país, tanto en cirugía plástica como bariátrica por un renombre ganado arduamente por cirujanos calificados, como para que sea afectada la imagen del turismo de salud, que aún se encuentra en etapa inicial en el país”, afirma García.

Cifras del turismo de salud

El turismo de salud ha posicionado al país como el principal destino para viajes médicos del Caribe, el número dos de América Latina y el número 19 del mundo, según el “Medical Tourism Index”.

 De acuerdo con el segundo estudio y diagnóstico del turismo de salud y bienestar en RD, entre los viajeros que visitan a República Dominicana en demanda de servicios médicos, destacan aquellos que buscan tratamientos odontológicos, cirugía plástica, medicina ambulatoria y preventiva, además de otras intervenciones.

En 2022, de los más de US$8,406 millones en ingresos por turismo en República Dominicana, alrededor de US$1,321 millones fueron por viajeros que llegaron al país por procesos quirúrgicos.

Lo anterior sugiere que al menos el 15.71% de los ingresos por turismo es procedente de viajeros que llegaron al país por motivo de procesos quirúrgicos.  En otras palabras, por cada US$100, US$15 son destinados a intervenciones médicas.

Estos servicios médicos, en general, tienen un costo promedio a US$5,000.00, considerando que un paciente internacional se realiza varios procedimientos en un mismo viaje.

Por lo que puede estimarse que el gasto promedio de viaje de un turista de salud en el país (sin acompañante) es de aproximadamente US$7,500.00, seis veces más que el gasto promedio de un turista regular, incluyendo alojamiento, traslados internos, comidas, entre otros y excluyendo el pasaje aéreo.

En 2022 se recibieron 7,163,394 pasajeros no residentes por vía aérea. De ese total, 262,902 fueron pacientes internacionales, de los cuales 179,085 vinieron por tratamientos odontológicos; 40,000 por cirugía plástica; 26,290 otras cirugías y 17,527 por medicina ambulatoria y preventiva. Para este 2023 se prevé un 15% más.

Lo anterior muestra que el 3.7% de los pasajeros que llegaron al país vinieron por concepto de turismo de salud y bienestar. Como si no fuera suficiente, adicionalmente, se atendieron aproximadamente 75,845 turistas por concepto de medicina turística.

Es decir, aquellos que visitaron y se le presentó una urgencia que requirió intervención quirúrgica. El reporte señala que el gasto promedio por estos eventos es de US$1,200.

De acuerdo con el estudio, el país ofrece precios competitivos en relación con servicios médicos similares en destinos de salud reconocidos en otros países latinoamericanos.

Los turistas de salud, por su parte, proceden de las islas del Caribe y Estados Unidos y principalmente dominicanos no residentes en el país.

La oferta de servicios para el turismo de salud para el país se ofrece sobre todo en la región Sureste, específicamente en Santo Domingo, Punta Cana y La Romana y, en la región Norte o Cibao en Santiago y Puerto Plata.

Fuente: Panorama

Deja tu comentario

Otros Artículos

Botón volver arriba