Turismo

MICE: el turismo que quiere y debe potenciar República Dominicana

Desde diversos sectores se resalta que es fundamental tener uno o varios centros de convenciones en el territorio

República Dominicana ha avanzado bastante en materia turística y lo ha logrado en las distintas áreas que conforman la llamada “industria sin chimenea”. Sin embargo, le falta enfocarse más en el denominado turismo “MICE”, y para ello es pieza clave contar con uno o varios centros de convenciones locales.

Eso le ha quedado claro a la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores) y a las propias autoridades que en distintos momentos han dirigido el Ministerio de Turismo, incluidas las actuales. MICE es la abreviación para reuniones, incentivos, conferencias y exhibiciones (en inglés meetings, incentives, conferences and exhibitions) y comúnmente se le hace referencia como la industria del turismo de negocios y eventos, un capítulo que suele aportar grandes beneficios a los países que como el dominicano tienen en el sector turístico uno de los pilares económicos.

“Es verdad que la gente –en circunstancias como las actuales, en las que está presente una pandemia- usa plataformas como Zoom y otras, pero eso es para reuniones cortas; para reuniones multitudinarias la gente no se conecta seis o siete horas seguidas o un día entero o dos días”, le dice la viceministra de Turismo, Jacqueline Mora, al periódico elCaribe.

“Hay que reformar todos esos protocolos de turismo MICE y seguir atrayendo visitantes”, agregó la funcionaria.

El mercado MICE y de convenciones es importantísimo, tanto para ciudad, como para el área de playa. Muchos de los grandes hoteles, especialmente los más emblemáticos tienen grandes superficies para hacer convenciones y es un mercado muy importante para nosotros”, plantea, por otro lado Rafael Blanco Tejera, presidente de la Asonahores, cuando este diario le consulta sobre la cuestión.

Explicó que el tema –dada la trascendencia que reviste– se está abordando de dos maneras y una de ellas viene a través de la creación del Buró de Convenciones, que es un organismo público-privado para mercadear el país en todos los foros del exterior, con el propósito de atraer eventos y convenciones. Adicionalmente, dijo Blanco Tejera, se está manejando con el Ministerio de Turismo (Mitur), que dirige el ministro David Collado, la forma para lograr hacer un centro de convenciones en la ciudad de Santo Domingo, principalmente, y convertir esa ciudad probablemente en el destino MICE por excelencia de la geografía nacional. Una de las dos “maneras” que cita el empresario hotelero es de más corto plazo y la otra de visión más ampliada.

Desde el punto de vista del presidente de Asonahores, en República Dominicana, dado el tamaño del país, posiblemente con uno o dos centros de convenciones sea suficiente. Otros empresarios del ramo opinan más o menos de forma similar. Pero serán los estudios y la comisión técnica a cargo de eso quienes finalmente determinarán cuáles son las recomendaciones de lugar y las que aplican mejor.

En Bávaro, provincia La Altagracia (parte este del país) hay, por ejemplo, un grupo de hoteles que tiene medios, condiciones y espacios para reuniones, pero, en todo caso, se requiere reforzar eso mucho más, dicen otros entendidos.

“Tomemos en cuenta la gente y todos los eventos que se han estado postergando por la pandemia de covid-19; este país podría ser una alternativa interesante. Y pienso que comenzar a hacer un turismo diferente y un marketing con segmentos, que no era tanto así antes, resultará muy positivo”, indicó Jacqueline Mora.

Desde su punto de vista, hay que seguir mirando cuál es la estrategia para robustecer el turismo MICE, a qué ferias asiste el país y cómo va, liderado por el ministro de Turismo, David Collado. “Algo interesante que está pasando es que el mismo ministro viaja a los lugares, a hablar directamente con los turoperadores importantes, líneas aéreas y otros actores del sector, presentándoles el modelo y diciéndoles que estamos listos”, dijo.

¿Qué dejan ver los números?

De acuerdo con estudios internacionales y números obtenidos en la celebración de congresos, como el “Mobile World Congress”, el 20 % de los turistas que viajan en todo el mundo lo hace por negocios. Eso quiere decir que para las ciudades como Santo Domingo y Santiago, por ejemplo, el turismo MICE puede ser una fuente dinámica de ingresos, pese a la inversión en infraestructura, promoción y capacitación de los recursos que se precisan, en especial para eventos de gran magnitud, pues los viajeros del segmento MICE gastan aproximadamente un 53 % más que aquellos que viajan por placer, indican cifras de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones.

En España (sin querer comparar ese país con República Dominicana) el turismo de negocios mueve alrededor de €20,000 millones cada año y crece entre el 2 y el 3 % anual, partiendo de los datos de la Asociación Ibérica de Viajes de Negocio (IBTA). De esa cifra, un 70 % corresponde a los desplazamientos de empresas para visitar clientes o firmar contratos, mientras que un 30 % depende del turismo de congresos, eventos o incentivos, ha dicho la organización (año 2019).

El turismo MICE es importante en la desestacionalización de la demanda, que es esencial para el desarrollo de una industria turística rentable y sostenible; además de ser muy necesario para la creación de empleo a largo plazo.

La desestacionalización –cuando de turismo se trata- consiste en diversificar los atractivos de un lugar y ofertar mayor variedad de productos durante todo el año (en el caso local más que “sol y playa”), con el objetivo de incentivar la llegada del turismo de manera regular y evitar que se concentre solo por temporadas cortas.

El MICE es un tipo de turismo que beneficia no solo a los empresarios y servicios turísticos contratados para albergar un evento, como los hoteles donde la gente duerme, desayuna y a veces almuerza al mediodía; también beneficia a los taxistas, tiendas de moda y a los centros de diversión, entre otros.

Una vista regional, el IVA y las gestiones aduanales

Para Latinoamericana, el turismo MICE tiene potencial de crecimiento. Hace varios años, algunas de las ciudades más importantes de la región estuvieron entre el medio centenar de las primeras del mundo en el ranking (clasificación) que establece cada año la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones. Figuraron a la cabeza las ciudades Sao Paulo, Río de Janeiro, Bogotá, Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago de Chile, Cartagena de Indias, Ciudad Panamá y La Habana.

Si se toma en cuenta que el MICE es un turismo de negocios, entonces toma relevancia –si se quiere atraer “clientes” o viajes- el tipo de facilidad que tengan los países para despertar ese apetito del turista. Parte de esos “atractivos” que tienen diversas localidades de Latinoamérica incluyen, por ejemplo, desde facilidades para gestiones aduanales, hasta de tipo fiscal. En Cancún hasta hace años (para este escrito no fue posible verificar si eso ha variado) no se cobra el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los organizadores de conferencias. Y con esa medida el ahorro puede alcanzar hasta un 15 %. En Ciudad Panamá es posible utilizar, gratis, un centro de convenciones siempre y cuando el evento cuente con, al menos, 500 participantes que reserven tres noches un hotel. El IVA es el equivalente al ITBIS (Impuesto a las Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios), para el caso dominicano.

Fuente: EL Caribe

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