Cartas del Lector

Norteamericanos en Samaná

Señor director:

Anterior a los cocolos llegaron aquí otros grupos de la misma tipología racial entre los años 1820-1840, procedente del sur de Estados Unidos, luego de la guerra de Secesión; aquí se les llama “americanos negros” a los que se instalaron en la zona de Samaná, o negros libertos para aquellos que se ubicaron en la zona de Puerto Plata.

Estos negros venían en búsqueda de la libertad que su tierra le negaba y que Boyer les prometía, además de tierra y otros beneficios: “…libertos que como los de 1824-1825 que llegaron al puerto de Santo Domingo y que se alojaron en el templo Las Mercedes y en la Ruina de San Francisco eran de orden metodista, venían a disfrutar en la isla de los derechos ciudadanos que la discriminación racial no les concedía en su país de origen.

Dedicado a varias actividades desde su llegada al país, este grupo prácticamente se ha mezclado con el resto de la población sin diferenciación, a pesar de que fueron traídos por los haitianos durante la ocupación de la isla.

A la llegada de los inmigrantes norteamericanos decretada por el presidente ilegal Boyer, le siguió menos numerosa, la de los inmigrantes procedentes de las islas de posesiones inglesas, “procedentes básicamente de las Bahamas, que empezaron a llegar hasta República Dominicana en busca de trabajo. Esta migración de las Bahamas fue facilitada por la crisis económica imperante allí en el siglo pasado.

Ambos grupos según hemos podido constatar a través de nuestra investigación se unieron, pues en común tenían su lengua, religión y sociedades de ayuda mutua, como las logias o sociedades orfélicas, lo que provocó que los norteamericanos adoptaran para sí algunos de los variados platos propios de la cultura de los ingleses isleños, la cual a su vez tenía elementos propios de la cultura del amo y de la gastronomía que había conocido en África.

La gastronomía de los norteamericanos en Samaná tiene un alto contenido de harina, los panes y bizcochos son sus preferidos. Entre estos encontramos el Johnny Cake horneado, el cual también aparece en la dieta de los indios norteamericanos. Este pan puede durar uno o más días por lo que años atrás se hacía para llevar al desayuno de los convites o durante los viajes y todavía forma parte de las costumbres alimenticias del referido grupo.

Atentamente,
Juan B. Nina

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