Cartas del Lector

Nuevo Domingo Savio

Señor director:

El Gobierno ha dispuesto desde el 2016, cuando el presidente Danilo Medina inició su segundo mandato, de más de 6,000 millones de pesos para el desalojo de unas 1,400 familias de la ribera occidental del río Ozama, desde el puente Francisco del Rosario Sánchez hasta el puente Juan Bosch, para dar paso al proyecto urbanístico que han dado el nombre de Nuevo Domingo Savio, que comprende a los barrios Los Guandules y La Ciénaga.

La Unidad Ejecutora de Readecuación de La Barquita y Entorno (URBE), que es el organismo privado-estatal que ha emprendido las acciones de censo habitacional y de condición social y sanitaria de las miles de familias residentes en ambos barrios, se comprometió en principio a construir edificaciones en esos barrios para albergar a las familias desalojadas, y bajo esa promesa el Gobierno logró el respaldo de la Iglesia católica y de las organizaciones comunitarias y juntas de vecinos. Luego de obtener ese apoyo, varió el compromiso y decidió pagar las mejoras desalojadas.

El alegato fue la resistencia del terreno para construir edificaciones en esa ribera del río, lo cual es un mentís a las grandes obras de ingeniería que se han levantado en otros países en zonas húmedas y de gran hidrografía para la construcción de altas edificaciones, residenciales, urbanizaciones, carreteras y puentes.

El Gobierno apartó los primeros 2,400 millones en el Presupuesto General del Estado del 2017 para el desalojo y acondicionamiento del terreno y ejecutar algunas obras educativas, de salud y viviendas, pero no invirtió esa suma, se atrasó en el desalojo e incumplió su promesa inicial. Ahora destruye las viviendas y comete violaciones de derechos con los propietarios e inquilinos, ofertándoles miseria de dinero con los cuales las familias solo podrán pagar uno o dos años de renta en otro lugar.

Con más de 6,000 millones de pesos, poco se ha hecho, el proyecto es super súper millonario, concluirá el segundo mandato de Danilo Medina y no se ha concluido ni con el 25% de las proyecciones, mientras se cometen abusos contra las familias.

Igual que cuando los gobiernos de Joaquín Balaguer, quien declaró Zona Verde la misma área, se desalojaron a cientos de familia y todo quedó a media. Se pobló la Ciénaga nuevamente. Todo indica que se irá Danilo y dejará el proyecto en apenas un 40% de ejecución, y la administración que ha de surgir de las elecciones del 2020 tendrá otras prioridades.
¿Caeremos en nuevas demagogias, despilfarros y violaciones de derechos?
Atentamente,

Rafael Tomás Jaime
Periodista

Comentarios para este artículo

Mostrar más

Otros Artículos

Ver también

Close