Sociedad Civil

“Nunca voy a dejar de ser enfermera, aunque no ejerza actualmente”

Daysi Montero de Óleo recibió la Medalla al Mérito de la Mujer Dominicana 2021 en el aspecto laboral

Daysi Montero de Óleo representó con eficiencia a la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), y con una visión integral de los derechos laborales encontró eco en organismos como el Comité Continental de las Mujeres de las Américas, cuya presidencia ostentó durante 4 años. Su voz y sus ideas sobre la relación entre la patronal y el trabajo la involucraron en el debate auspiciado por organismos y agencias internacionales.

Consciente de la imparable evolución del mundo, Montero de Óleo promueve el involucramiento de los sindicatos en el cambio tecnológico; como mujer su práctica sindical se alimenta de la perspectiva de género. Como miembro por 10 años del Infotep, respaldó siempre las iniciativas que mejoraran y expandieran el alcance formativo de la institución.

1. Nacimiento
Soy oriunda del Cercado, provincia San Juan de la Maguana, nací un once de septiembre, no digo el año porque aquí la gente juzga por la edad a las personas, y más discriminan si somos mujeres. Entiendo que no tuve una niñez bien, como campesinos no teníamos el disfrute de esa niñez que nos permitiera estar con las cosas indispensables para vivir. Recuerdo que antes de ir a la escuela, teníamos que buscar agua en el río con latas y aprovechábamos el último viaje para bañarnos. Cuando llegábamos a la casa nos peinaban, apenas tomábamos té o café y nos íbamos para la escuela con uno o dos cheles para comer algo en el recreo. Al regreso nos guardaban yuca o guineo con huevo. Con mi hermana Firda iba a la Colonia, una tierra de riego donde trabajaba mi papá a buscar arroz, recogíamos guandules o habichuelas y volvíamos a la casa para que mamá cocinara. Esa comida servía de comida y cena. Eso nos permitió a nosotros reconocer y apreciar el valor de las cosas”.

2. Sus padres
Mi padre, Plinio Montero Florián falleció a los 76 años, era agricultor, en el tiempo de Balaguer fue encargado de Colonia. Papá fue una persona muy honesta para mí, muy buen padre, aun con sus debilidades porque tenía otra mujer. Antes los hombres sino tenían dos o tres mujeres no eran buenos hombres. Papá tuvo una hija con una nacional haitiana que también trabajaba en la colonia. Una vez él enfermó de tuberculosis, lo trasladamos a un hospital en la capital, cuando se recuperó se juntó con una mujer y tuvo mellizos. Mi madre, Minerva de Óleo era una persona muy dedicada, lavaba y planchaba por paga para ayudar en el sostén de la casa, su orgullo era decir que mi papá nunca durmió fuera de la casa, que las mujeres que tuvo fueron durante el día. Papá a más tardar a las siete de la noche estaba en la casa”.

3. Estudios
Estudié en el Cercado, en la Escuela Caonabo hasta el octavo. Como era una construcción, lo pusieron a funcionar donde estaba el Partido Dominicano, esa estructura la convirtieron en liceo para que pudiéramos estudiar. Prácticamente me la lucía, sacaba mi buena nota, me gustaba mucho leer y estudiar, recuerdo a un profesor de Álgebra me puso baja nota, fui hablar con el director Sucre Alcántara para que hablara él, me dijo que no podía hacer nada, que el profesor le había dicho que era muy alborotada en el curso, que los muchachos me atendían más a mí que a él, entonces un día salí un momento de clases, le pinché las cuatro gomas al carro del profesor y del director y volví al curso como si nada. Cuando despacharon, ellos se dieron cuenta, empezaron a investigar, pero nunca se dieron cuenta que fui yo. Ese momento me lo gocé, me la desquité de los dos”.

4. Primer empleo
Mi primer empleo fue en 1970 como Auxiliar de Enfermería, mi tío que era síndico en el Cercado, como quería ayudar a la familia me nombró ganando 90 pesos. En ese tiempo estudiaba el tercero de bachillerato en el Liceo Pedro Henríquez Ureña en San Juan. Firda y yo siempre estábamos juntas, ella hizo el bachillerato en Economía y yo normal, no me gustaba aferrarme a algo. Ahí conocí al expresidente Danilo Medina, estudiaba junto con mi hermana, era del comité de orden. Participaba en las actividades de protestas, llevaba una ropa extra para cambiarme el uniforme, era la que avisaba a los cursos cuando iba a haber manifestaciones, nos enfrentábamos a la Policía con piedras, así era que se usaba antes. Danilo nunca nos acompañó. En el liceo nos daban trigo en una hoja de cuaderno, ahí veíamos a Danilo en su esquinita comiéndose su trigo”.

5. Estudios de enfermería
Vine a la capital en 1974 a hacer el curso de Auxiliar de Enfermería en el Moscoso Puello, donde funcionaba una escuela de Enfermería de Salud Pública, duré un año, luego regresé a mi pueblo. Cuando terminé el bachillerato ingresé a la universidad, a la extensión que tenía la UNPHU en San Juan de la Maguana, tenía una beca pagada por personas adineradas que ayudaban a estudiantes, estudiaba una licenciatura en Ciencias Sociales, pero tuve que interrumpirla, quería venir a la capital a seguir estudiando, había pedido mi traslado como enfermera, pero como no quisieron, renuncié. Como a los tres meses de llegar aquí, me puse a vender enciclopedia, eso fue en el 76, me integré al movimiento CNTD a través del sindicato de enfermería, luego a la junta directiva del Infotep en representación del sector sindical, donde duré 10 años. En ese tiempo hice muchos cursos técnicos y también mi carrera de Derecho en UTESA con la profesora Rafaela, que me motivó a ingresar. En 2001 fui presidenta del Comité Continental de la Mujer Trabajadora, participaba en muchos foros fuera del país, en reuniones del Fondo Momentario, fui asesora del Consejo Sindical de Asesoramiento Técnico (COSATE). Estuve en el Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tuve posiciones en comités de consejos ejecutivos tanto de la CCA como de la CCI, la primera con sede en Uruguay y la otra en Bruselas. Luego duré tres años en el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS)”.

6. Nacimiento de sus hijos
Un momento muy importante fue la llegada de mis hijos Julio Ernesto y Eliezer de Óleo; y Aranardys y Miguel Ramírez. También tengo 8 nietos. A Julio lo tuve en una clínica en Los Mina, vine a la casa de mi hermana, recuerdo que cuando me dieron el alta, llovía mucho, su casa se inundó de agua y me quedé los primeros días donde una vecina. Eliezer nació en San Juan, ahora vive en Orlando, Estados Unidos; Aranardys es ingeniera civil, trabaja en el CNSS, y mi hijo más pequeño Miguel tiene una discapacidad, producto de una lesión cerebral por un exceso de rayos ultravioleta. Me enteré de la causa en un viaje que hice a Cuba para hacer un seminario, aproveché y lo llevé al Centro Neurológico Internacional, allí me dijeron que la lesión fue producto del exceso de rayos ultravioletas, porque no le cubrieron los ojos con un antifaz. Lamentablemente no se pudo hacer nada, Miguel ya tenía 15 años. Aquí lo había llevado a centros privados, a Rehabilitación, pero se cansó, dijo que no iba a volver. Ahora tiene 38 años, no lee, ni escribe producto de la falta de un centro especializado en el país”.

7. Enfermera
En la capital me puse a vender enciclopedia de Leonel Almonte, vendía en muchos barrios, cuando me tocó en la zona de Los Mina, fui al consultorio del doctor Taveras Guzmán, le hice la propuesta y me compró una, luego de pagarme el inicial, me preguntó sobre mi profesión, le dije que era auxiliar de enfermería, que había trabajado en el Cercado, pero que renuncié porque no me querían trasladar a la capital. Me dijo que me podía nombrar en la Maternidad de Los Mina, que era el director, me pidió mis datos, y al mes recibí un telegrama de que me habían nombrado. Allí me uní al sindicato, era secretaria de organización, hicimos que sacaran a una superintendenta que maltrataba al personal. Luego trabajé en la sala de parto, después en el área de consulta. Laboré en la Maternidad 35 años. Pedí una pensión, me salió de 20 mil pesos, pero no la quise, eso no era justo, hay personas que nunca han trabajado y la pensionan con 40 y 50 mil pesos. La pensión especial me la dieron dos veces y no la quise, pensé que con mi preparación podía tener otro trabajo que me permitiera tener una mejor posición”.

8. Asesora laboral
La exsuperintendenta de Pensiones Persia Álvarez me designó asesora laboral, luego en 2007 pasé a ser encargada de la Oficina de Acceso a la Información Pública, en la que todavía estoy. Para mí es un orgullo, he visto pasar después de Persia a Joaquín Gerónimo, y ahora Ramón Contreras Genao, un excelente ser humano. No voy a dejar de ser enfermera aunque no lo ejerza en la actualidad, las profesiones, más la de enfermería se llevan a la tumba”.

9. Reconocimiento
En 2003, el presidente Hipólito Mejía me otorgó la Orden de Duarte, Sánchez y Mella, para mí fue un gran honor, como trabajadores luchamos siempre por las reivindicaciones sociales y los reconocimientos que se hacen en el país a través del trabajo que como sindicato hacemos. Luego, los gobiernos sucesivos entregaban reconocimientos a mujeres ricas, poderosas que no tenían ninguna carrera de lucha en el país, con excepción de algunas mínimas que no voy a dejar reconocer. A eso se une la Medalla al Mérito a la Mujer Dominicana, mis hijos y el esposo de mi hija me acompañaron, me postularon las centrales sindicales y el Comité Intersindical de la Mujer Trabajadora. Sé que participaron compañeras con muchos méritos, pero gracias a Dios fui elegida, me siento muy orgullosa porque esos reconocimientos nunca lo habían dado como ahora”.

10. Muerte de su madre
Mamá murió a los 107 años, tenía como un año en cama, los doctores la entregaron para que se despidiera de nosotros, pero con las buenas atenciones que le dimos duró más tiempo del que ellos dijeron. Todos los días pasaba por su casa antes de ir al trabajo, un sábado cuando fui a verla temprano, mi hermana me dijo que estaba agonizando, recuerdo que cuando entré a la habitación me abrió los ojos como quien dice me voy Daysi. De una vez la bañamos, buscamos una doctora, nos dijo que su pulso se estaba debilitando, que ya iba a morir. Mis hermanas iban a comenzar a llorar, les dije que hasta que no arregláramos todo en la casa nadie iba a llorar. Fue un momento muy fuerte, al igual que con la muerte de papá, él quería mucho mi hijos, me da mucha tristeza cada vez que los pienso”.

Agradecimiento

Agradezco a la ministra de la Mujer Mayra Jiménez, que también viene del movimiento sindical. Trabajaba en zonas francas, ella sabe de la lucha de los trabajadores en este país por los bajos salarios y que ella misma llegó a recibir, por eso veo que tenía mucho empeño de reconocer a la mujer dominicana en las menciones que se encuentran en la medalla.

Un momento inolvidable fue cuando me entregaron la medalla, ver a un Presidente sentado en la parte de atrás de un escenario, cuando en las actividades siempre le reservan la parte alante, desde ahí supe que el presidente era una persona humilde, comprometida, que no tiene esos tabúes de creerse los mejores desde que llegan a una posición. Recuerdo que miraba para atrás y lo veía junto a su esposa, sin ese aparataje de gente. Eso me gustó mucho, porque me da a entender que las cosas en el país están cambiando. Espero que él siga siendo así”.

Ocupación
Mi primer empleo fue en 1970 como Auxiliar de Enfermería, mi tío que era síndico en el Cercado, como quería ayudar a la familia me nombró como enfermera, ganando 90 pesos mensuales.

Lucha
En el liceo participaba en todas las protestas, llevaba una ropa extra para cambiarme el uniforme, era la que avisaba a los cursos cuando iba a haber manifestaciones, nos enfrentábamos a la policía con piedras.

Compromiso
En 2001 fue presidenta del Comité Continental de la Mujer Trabajadora, eso me permitió participar en muchos foros fuera del país”.

Gremialista
Duré tres años en el CNSS, desde donde seguí fortaleciendo mis conocimientos con cursos técnicos tanto nacionales e internacionales”.

Recuerdos
Un momento muy importante ha sido la llegada de mis hijos Julio Eliezer de Óleo, Aranardys y Miguel. Ellos son una bendición de Dios”.

Dolor
La muerte de mamá fue un momento muy fuerte, al igual que la de mi papá, él quería mucho mis hijos, me da mucha tristeza cada vez que pienso en ellos”.

Fuente: El Caribe

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