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NY revelará páginas sobre la calidad del aire tras los atentados del 11 de septiembre


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Los datos se publicarán en un sitio web y se irán relevando en lo que resta del año. Según funcionarios municipales, los documentos demostrarían que los funcionarios sabían que la calidad del aire después del 11-S era peligrosa

Nueva York liberará más de 170.000 páginas de documentos oficiales que demuestran que funcionarios municipales conocían la toxicidad del aire en la zona de Ground Zero semanas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, mientras aseguraban públicamente que la situación era segura.

El alcalde Zohran Mamdani anunció la liberación de estos archivos durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento de la ciudad.

Los registros, almacenados en 68 cajas en una dependencia municipal y descubiertos recién el año pasado, incluyen datos de contaminación ambiental. También análisis de calidad del aire e intercambios internos entre funcionarios.

La administración de Mamdani señaló que la revisión preliminar de los documentos ya revela que las autoridades de entonces comprendían los riesgos que representaban los tóxicos en combustión en el sitio del World Trade Center, aun cuando continuaban tranquilizando a la población.

Los registros serán publicados en un portal digital de acceso público, financiado con USD 34 millones asignados en el presupuesto municipal.

Los documentos revelan preocupación interna por demandas judiciales desde las primeras semanas

Entre los materiales destaca un memorándum redactado pocas semanas después de los ataques que analizaba la posibilidad de que ciudadanos afectados por la exposición al aire tóxico iniciaran acciones legales contra la ciudad.

El hallazgo confirma que la preocupación institucional no se limitaba a la salud pública, sino que contemplaba también la responsabilidad civil del municipio. Según la administración, esa clase de documentación es precisamente la que estuvo fuera del alcance público durante casi un cuarto de siglo.

Los registros también incorporan múltiples informes que documentan presencia de asbesto en el área circundante al lugar del derrumbe. Algunos de los documentos muestran niveles por debajo de los límites establecidos por los organismos de protección ambiental y laboral. Ademásd de otros que registran concentraciones superiores a esos umbrales.

En varios casos, los documentos carecen de un análisis escrito que interprete los resultados, lo que dificultó durante años la evaluación independiente de la situación sanitaria real.

La primera tanda de registros se publica a días del 25° aniversario de los atentados

La divulgación inicial de los materiales estaba prevista para antes del viernes, fecha en que se cumple el 25° aniversario de los atentados.

El cronograma de publicación contempla la incorporación de nuevos documentos de forma escalonada durante los próximos meses, a medida que la administración avance en la revisión. También la redacción de los registros pendientes.

El alcalde Mamdani compareció en la conferencia de prensa junto al activista y comediante Jon Stewart, defensor histórico de los bomberos y socorristas afectados.

La liberación de los archivos cierra, además, un litigio promovido por la organización 9/11 Health Watch (Vigilancia de Salud del 11-S), que demandó judicialmente a la ciudad para forzar la publicación de los registros.

La concejal Julie Menin había señalado a principios de año que a los residentes del bajo Manhattan. También a los equipos de emergencia se les había garantizado que el aire era seguro, pese a que miles de personas desarrollaron posteriormente enfermedades vinculadas al 11-S, entre ellas distintos tipos de cáncer.

La batalla por la transparencia se extendió durante varias administraciones municipales

La demanda de acceso a esta información recorrió múltiples gestiones de gobierno sin resolución. En los años posteriores a los ataques, Nueva York aseguró en reiteradas ocasiones que no contaba con los registros en cuestión. La afirmación que quedó desacreditada cuando las 68 cajas de documentos aparecieron en una oficina municipal.

Casi 3.000 personas murieron en los atentados del 11 de septiembre, pero miles más han fallecido desde entonces por enfermedades relacionadas con la exposición a los tóxicos liberados durante el colapso de las Torres Gemelas, incluyendo cánceres de pulmón, cánceres de sangre y enfermedades respiratorias crónicas.

La entonces administradora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Christine Todd Whitman, se disculpó públicamente años después por haber declarado en su momento que el aire era seguro.

La administración de Mamdani indicó que los documentos restantes continuarán siendo revisados. También redactados en los tramos que correspondan. Así mismo publicados a lo largo del año. Esto como parte del proceso de examen de los registros vinculados a la contaminación ambiental en el bajo Manhattan tras los ataques.

Fuente: CDN.

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