Olivo Rodríguez dice cercanía de Langa con Abinader no lo descalifica para presidir la Suprema

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RESUMEN
Santo Domingo.- El abogado Olivo A. Rodríguez Huertas afirmó que la cercanía de Fernando Langa con el presidente Luis Abinader no debe ser un elemento que lo descalifique para ser considerado como posible presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ).
Rodríguez Huertas sostuvo que, si el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) decide escoger a una persona que no provenga de la carrera judicial, Langa reúne las condiciones para ocupar esa posición. “Ese hecho de tener un vínculo de afectividad cercano con el presidente Abinader no debe bajo ningún concepto descalificarlo”.
El jurista describió a Langa como una persona sosegada, con visión, sentido de responsabilidad, compromiso y una trayectoria profesional libre de escándalos.
También reconoció que mantiene una relación personal de amistad con él, pero insistió en que, más allá de ese vínculo, considera que posee las condiciones profesionales necesarias para encabezar la Suprema Corte de Justicia.
Dice elección del presidente de la Suprema es política
Rodríguez Huertas explicó que la escogencia de quien presidirá la SCJ es una decisión de naturaleza política, porque corresponde al órgano al que la Constitución otorga la facultad de designar a los jueces de la Suprema y determinar quién de ellos ocupará la presidencia.
Indicó que la Constitución establece que el 75 % de los jueces de la Suprema Corte debe provenir de la carrera judicial, mientras que el otro 25 % puede proceder del ejercicio profesional, la academia o del Ministerio Público.
Aclaró que no existe una limitación constitucional que obligue al Consejo Nacional de la Magistratura a escoger como presidente de la Suprema a un juez de carrera.
Explicó que el CNM puede optar por una persona que venga del sistema judicial o por alguien externo, siempre que haya sido seleccionado como miembro de la alta corte.
Rodríguez Huertas recordó que, desde la reforma constitucional de 1994, los presidentes de la Suprema Corte de Justicia no han provenido de la carrera judicial.
Citó los casos de Jorge Subero Isa, Mariano Germán Mejía y Luis Henry Molina, quienes llegaron a la presidencia de la alta corte desde otros ámbitos profesionales.
Recuerda peso político en anteriores designaciones
El abogado indicó que históricamente las designaciones han estado vinculadas a las circunstancias políticas existentes dentro del Consejo Nacional de la Magistratura.
Sobre Mariano Germán Mejía, recordó su cercanía profesional con el entonces presidente Leonel Fernández, mientras que en el caso de Luis Henry Molina señaló que había ocupado importantes funciones públicas durante el gobierno de Danilo Medina.
En cuanto a Jorge Subero Isa, explicó que su elección ocurrió en un escenario distinto, debido a que Fernández estaba en minoría dentro del Consejo Nacional de la Magistratura y existía un acuerdo político entre José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer.
Agregó que Leonel Fernández favorecía en aquel momento a otro jurista para presidir la Suprema, aunque finalmente ese propósito no prosperó.
Rodríguez Huertas sostuvo que esa tradición ha generado una cultura en la que, cada vez que se aproxima una elección en la Suprema Corte, comienzan las especulaciones sobre abogados cercanos al presidente de turno.
Recordó que en 2019, mientras ejercía como embajador dominicano en España, su propio nombre fue mencionado como posible candidato, al igual que el de otras figuras vinculadas al Poder Ejecutivo.
No descarta un juez de carrera
Pese a su valoración sobre Fernando Langa, Rodríguez Huertas dejó claro que tampoco debe descartarse la posibilidad de que el Consejo Nacional de la Magistratura seleccione a un miembro de la carrera judicial para presidir la Suprema Corte.
Entre los nombres mencionó al magistrado Justiniano Montero, a quien dijo conocer desde sus inicios en el sistema judicial.
Lo definió como un profesional correcto, preparado, comprometido y con una trayectoria vinculada directamente al sistema de justicia.
Rodríguez Huertas consideró que el CNM tiene la facultad de evaluar ambas posibilidades y que no debe cerrarse de antemano ninguna de las opciones.
Plantea posibilidad de una mujer
El abogado también planteó que el Consejo Nacional de la Magistratura podría romper con la tradición y seleccionar por primera vez a una mujer como presidenta de la Suprema Corte de Justicia.
Mencionó a la magistrada Miguelina Ureña entre las figuras que podrían ser consideradas y lamentó que Nancy Salcedo no se presentara nuevamente.
A su juicio, la escogencia de una mujer procedente de la carrera judicial sería una novedad dentro del sistema de justicia dominicano.
Rodríguez Huertas reiteró, sin embargo, que la decisión final corresponde al Consejo Nacional de la Magistratura y dependerá de los criterios políticos y profesionales que utilicen sus miembros.
Cuestiona falta de criterios objetivos
Durante la entrevista, Rodríguez Huertas también se refirió al sistema de evaluación de los jueces de las altas cortes.
Explicó que la reforma constitucional de 2010 cambió el modelo anterior, en el que los jueces eran designados de manera vitalicia, y estableció los 75 años como edad obligatoria de retiro.
Asimismo, indicó que se incorporaron evaluaciones de desempeño para determinar la permanencia de los magistrados que todavía no hayan alcanzado esa edad.
Rodríguez Huertas defendió que los jueces sean evaluados, pero sostuvo que esas evaluaciones deberían realizarse con criterios objetivos y previamente definidos.
Afirmó que desde la conformación del Consejo Nacional de la Magistratura posterior a la reforma de 2010 existían propuestas para establecer sistemas de puntuación más objetivos, pero aseguró que esas herramientas no fueron plenamente reglamentadas.
Consideró que los sectores políticos suelen preferir mantener un mayor margen de discrecionalidad al momento de tomar decisiones.
El jurista planteó que avanzar hacia evaluaciones sustentadas en parámetros claros habría representado un aporte importante para fortalecer la transparencia del proceso.
Defiende independencia de los jueces
Rodríguez Huertas aseguró además que la cercanía política de anteriores presidentes de la Suprema Corte con determinadas figuras del poder no necesariamente se ha traducido en falta de independencia judicial.
Puso como ejemplo el período de Luis Henry Molina, quien formó parte del gobierno de Danilo Medina antes de asumir la presidencia de la Suprema y permaneció en esa posición luego del cambio de gobierno de 2020.
Recordó que, tras ese cambio, el Ministerio Público inició procesos penales contra funcionarios de la administración anterior, mientras los jueces tomaron decisiones de manera independiente en los expedientes sometidos a su consideración.
“El político que se crea que cuenta con un juez no cuenta con nadie”, afirmó.
Rodríguez Huertas explicó que la carrera judicial funciona como una garantía de independencia debido a que un juez no puede ser removido arbitrariamente y su permanencia depende de las reglas establecidas para el desempeño de sus funciones.
Reclama mayor independencia económica
El abogado sostuvo que la verdadera independencia del sistema de justicia también depende de garantizar una adecuada suficiencia financiera a jueces, fiscales y órganos constitucionales.
Advirtió que quienes administran justicia no deberían verse obligados a recurrir a ayudas externas para enfrentar necesidades personales o familiares.
También criticó que los gobiernos no hayan cumplido plenamente con disposiciones destinadas a asegurar la autonomía económica de instituciones como la Suprema Corte de Justicia, el Ministerio Público y otros órganos constitucionales.
Rodríguez Huertas recordó que existen decisiones del Tribunal Constitucional relacionadas con los recursos presupuestarios que corresponden a esas instituciones, pero aseguró que en la práctica no siempre son cumplidas.
Añadió que garantizar presupuestos adecuados a las altas cortes y a los órganos de control es necesario para evitar que dependan de decisiones discrecionales de los sectores políticos.
Fuente: SIN






