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Palacio de Justicia tiene una semana bajo vigilancia

Las inmediaciones del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva tienen ya una semana militarizadas debido a los inconvenientes que se han presentado tras el apresamiento de tres exministros y otros funcionarios peledeístas.

Cada día que pasa el dispositivo de seguridad es ampliado y cierran más calles que dan acceso a la sede judicial. Tanto policías como militares están apostados a las afueras del edificio, donde se han colocado retenes para evitar que las personas pasen si no tienen algún trámite o audiencia.

Así se pudo comprobar ayer, luego de que el domingo la zona otra vez se convirtiera en un “campo de guerra”, por las bombas lacrimógenas lanzadas por agentes policiales para dispersar a las personas que reclamaban por el apresamiento de los exministros Donald Guerrero, Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta, mientras estos se encontraban en la sala de audiencia del tribunal apoderado para conocerles medida de coerción.

Ambiente

La limitación en la zona ha provocado que el tránsito se congestione. De las dos puertas habilitadas para salir y entrar el edificio, solo está funcionado una, además de que dos personas, que se identificaron como abogados, dijeron que les impidieron entrar al Palacio de Justicia porque portaban gorras con el nombre de Abel Martínez, precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

“Hemos venido aquí a realizar trabajos propios de abogados y de manera atropellante nos paran, nos quitan las gorras y nos dicen que nosotros no podemos venir aquí cuando había otras personas con gorras, que quizás no eran alusivas al candidato que nosotros tenemos, pero nosotros pertenecemos a un partido político, somos abogados, entonces, ¿cuál es el problema? Los policías están predispuestos es como si les hubieran bajado una línea en contra del PLD”, dijo José Luis Encarnación.

Dentro del edificio, la situación es normal. Los tribunales funcionan de manera cotidiana y siguen en curso las audiencias. Mientras, los exfuncionarios y demás implicados en actos de corrupción del pasado gobierno se encuentran detenidos en la cárcel preventiva que funciona en el cuarto nivel de la edificación.

Los imputados tienen diez días detenidos y solo pueden recibir la visita de sus abogados para preparar sus defensas. Los conflictos en los alrededores de la sede judicial comenzaron dos días después de que los implicados fueron detenidos durante la operación Calamar.

Se conocerá audiencia en medio de tensiones

Fuente: El Caribe

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