Para el 2027, el Gobierno gastará casi mil millones de pesos diarios en intereses sobre la deuda: 40 millones por hora
Mil millones de pesos diarios es mucho dinero. La pregunta que debemos hacernos no es si podemos pagarlos, sino cuánto más estamos dispuestos a dejar de hacer para seguir pagándolos

Mil millones de pesos diarios es mucho dinero. La pregunta que debemos hacernos no es si podemos pagarlos, sino cuánto más estamos dispuestos a dejar de hacer para seguir pagándolos
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RESUMEN
Mientras usted lee este artículo, el Estado dominicano está pagando intereses. En 2027 pagará RD$ 351,327 millones solo por ese concepto, según el proyecto de presupuesto que discute el Congreso. Eso equivale a RD$ 963 millones cada día, unos RD$ 40 millones cada hora y más de RD$ 660,000 cada minuto, y no estamos hablando de pagar la deuda: hablamos solo del costo de tenerla.
Según la Dirección General de Crédito Público, al cierre de junio de 2026 la deuda del sector público no financiero sumaba US$ 67,371 millones, el 47.9% del PIB. Solo en el primer semestre aumentó US$5,821 millones, un 9.5%. A una tasa de RD$ 60 por dólar, eso equivale a unos RD$ 349,000 millones de deuda nueva en seis meses.
El presupuesto de 2027 prevé un déficit de RD$ 327,282 millones, el 3.4% del PIB. A RD$ 60 por dólar, son unos US$ 5,455 millones que se cubrirán con deuda nueva. Pero como además hay que pagar préstamos que vencen, el Gobierno saldrá a buscar un financiamiento bruto de RD$ 464,126 millones, cerca de US$ 7,735 millones. El propio Marco Fiscal proyecta que la deuda pública pasará de unos RD$ 4.0 billones en 2026 a cerca de RD$ 4.5 billones en 2027 y a RD$ 6.0 billones en 2030.
La forma más clara de medir el peso de los intereses es compararlos con lo que el Estado cobra. En 2027, de cada 100 pesos de ingresos, 23 se irán en intereses: el 23.3%. Si se compara con el gasto total, 19 de cada 100 pesos que gaste el Gobierno serán intereses.
Pongámoslo en perspectiva. Lo que se pagará en intereses es casi igual a todo el presupuesto del Ministerio de Educación (RD$ 365,570 millones), equivale a 1.8 veces el presupuesto de Salud Pública y supera lo que el Estado invertirá en obras (RD$ 257,764 millones). Si a eso se suma la transferencia al Banco Central por su recapitalización, RD$ 44,556 millones, la carga sube a 26 de cada 100 pesos cobrados.
Lo que preocupa no es solo la foto de hoy, sino la película. Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo que acompaña el presupuesto, los intereses pasarán de RD$ 313,503 millones en 2026 a RD$ 485,674 millones en 2030, un aumento de 55%. En el mismo período, los ingresos crecerían 44%. Los intereses corren más rápido que la capacidad de pagarlos.
En 2030, el Estado pagaría RD$ 1,331 millones diarios en intereses, y la carga subiría a 24.4% de los ingresos, o a más de 27% si se incluye la recapitalización del Banco Central. Entre 2027 y 2030, la suma de intereses llegaría a RD$ 1.67 billones.
Este es un escenario optimista. El anexo de riesgos fiscales del propio presupuesto simula qué pasaría si la economía crece menos, si sube el dólar o si las tasas internacionales se mantienen altas. En el escenario combinado, la deuda llegaría a 58% del PIB. Con una deuda de ese tamaño, la proporción de ingresos destinada a intereses rondaría el 30%. Es decir, casi un tercio de lo que el Estado cobra se iría solo en el costo de la deuda, y la capacidad de pago quedaría seriamente comprometida.
La explicación es sencilla. El Estado gasta más de lo que cobra todos los años y cubre la diferencia con préstamos. Cada déficit se suma a la deuda, y cada peso de deuda genera intereses que, a su vez, agrandan el déficit del año siguiente. Es la misma trampa de la tarjeta de crédito: cuando el pago mínimo crece más rápido que el sueldo, el margen se va cerrando.
A eso se agrega que el 71% de la deuda es externa, en buena parte en dólares, y que una parte de los préstamos de 2027 se usará para cubrir gasto corriente, no inversión. Los ingresos corrientes no alcanzan para pagar la nómina, los subsidios y las transferencias: faltan RD$ 70,452 millones.
Una reflexión necesaria
La República Dominicana no está en crisis de deuda. Paga puntualmente, la economía crece y las calificadoras de riesgo han mejorado su evaluación. Pero la deuda no se vuelve un problema de un día para otro; se vuelve un problema poco a poco, año tras año, cuando nadie corrige el rumbo mientras todavía hay espacio para hacerlo.
Cada peso que se paga en intereses es un peso que no llega a una escuela, a un hospital o a una carretera, y la deuda que contraemos hoy la pagarán nuestros hijos, con impuestos o con menos servicios.
Hay salidas: volver a superávits primarios reales, poner metas a los subsidios, revisar los RD$ 458,630 millones en exenciones, cumplir la Ley 35-24 de Responsabilidad Fiscal y destinar los ingresos extraordinarios a reducir deuda, no a gasto corriente. Ninguna es fácil. Todas son más fáciles hoy que en 2028.
Mil millones de pesos diarios es mucho dinero. La pregunta que debemos hacernos no es si podemos pagarlos, sino cuánto más estamos dispuestos a dejar de hacer para seguir pagándolos.
Tu Consultorio Financiero es una columna desarrollada por Jesús Geraldo Martínez sobre finanzas personales, para orientar a las personas con conocimientos básicos en finanzas y economía a mejorar su entendimiento. Para consultar con el autor puede escribir al correo [email protected], o en Instagram @Jesusgeraldomartinez.
Fuente: acento








