Economía

PNUD: “Al paso que vamos, es probable que muchos de los objetivos no se logren”

Luis Felipe López-Calva, director regional para América Latina y el Caribe del PNUD

En septiembre de 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, que compromete a 193 firmantes a encaminar acciones para lograr 17 objetivos que se resumen básicamente en la reducción de la pobreza y el cuidado del medio ambiente.

Las crisis políticas y económicas en Latinoamérica han limitado la carrera tras las metas, y se requiere buscar nuevas formas de aceleración que permitan cumplir con los objetivos. De eso, conversa con Diario Libre, Luis Felipe López-Calva, administrador asistente del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) y director regional para América Latina y el Caribe, al pasar balance de lo ejecutado a la fecha.

—A cuatro años de que se adoptó la Agenda 2030, ¿en qué fase está?

Lo primero que hay que decir es que la firma de este acuerdo ha ido cambiando la forma de pensar las políticas públicas. Antes se hablaba del ministerio fiscal, el ministerio ambiental y de hacienda, pero ahora es muy común ver a los ministros de hacienda y de finanzas hablando de objetivos sociales y ambientales. Es un reflejo muy concreto de cómo ha cambiado la forma de ver la política pública.

Segundo, diría que debemos considerar como un éxito el nivel de apropiación de la agenda. Creo que ha habido un avance en Latinoamérica y el Caribe, particularmente en República Dominicana, hay una apropiación de esta agenda a nivel de las políticas nacionales y en muchos casos a nivel de los gobiernos locales.

Tercero, la economía mundial está en un momento complejo y los países enfrentando obstáculos importantes, y eso hace que haya un desaceleramiento del camino hacia el logro de los objetivos.

Creo que ha habido avances muy importantes y, en general, deberíamos estar optimistas. Dicho esto, obviamente, tenemos que acelerar el proceso, porque al paso que vamos, es probable que muchos de estos objetivos no se logren. Tenemos que hacer algunas estrategias para la aceleración.

¿Cuáles son los países que confrontan más dificultad actualmente?

La tasa de crecimiento global que tuvimos a comienzos de siglo ya no la vamos a ver más por un tiempo. La economía mundial crecerá alrededor de un 3 % que es muy limitado, la región Latinoamericana va a crecer este año un 1 %. República Dominicana siempre ha estado por encima de ese promedio y ha sido una de las mejores economías que se ha desempeñado en términos de crecimiento. Pero tenemos el caso más dramático en Venezuela que ha tenido una retracción muy grande, quizás el más grande colapso económico más reciente. Tenemos el caso de Ecuador con muchas presiones fiscales; la economía mexicana, que llevó muchas reformas en los 90, sin embargo, ha tenido un desempeño económico muy limitado.

Este año, la sorpresa podría ser Brasil, creciendo por encima de un 2%, pero en general, diría que la Región, como un todo, está enfrentando un periodo de desaceleración que obviamente complica y cierra el espacio fiscal para poder responder a estos retos.

En el caso de República Dominicana, ¿qué tan rezagada está en la Agenda 2030?

La economía en República Dominicana ha crecido por encima de América Latina. Otras de mejor desempeño han sido Chile, Uruguay y Panamá, recientemente.

Algo muy analizado y discutido, es que RD tiene baja presión fiscal, es decir, recauda relativamente poco, respecto al Producto Interno Bruto (PIB) y eso limita el espacio fiscal. Tercero, y creo que ha habido mucho análisis, tanto del Banco Mundial como del PNUD, de que el crecimiento económico en la República Dominicana no se ha reflejado en una reducción de la desigualdad, tanto la desigualdad territorial, la desigualdad entre grupos, en el ingreso, y es algo en lo que se podría hacer mucho más.

Si bien ha habido una política de protección social muy exitosa, que es la que estamos evaluando en estos días (durante el Foro Internacional Innovación para el Desarrollo Sostenible: una nueva generación de políticas sociales).

Es interesante ver que en este país se ha apropiado muy bien la Agenda de Desarrollo Sostenible y, de hecho, hubo una misión interagencial con la Organización de las Naciones Unidas y hubo un alineamiento de los objetivos nacionales con los objetivos 2030, entonces, hay una gran coherencia entre estos dos objetivos.

¿Y en cuáles de esos objetivos el país se muestra más puntero y en cuáles tiene más retrasos?

Creo que un gran logro en la República Dominicana es la reducción de la pobreza monetaria. Si vemos desde el 2002, ha habido un proceso de reducción muy importante de la pobreza y diría que eso es un logro muy importante. Ahora, si nos movemos al ámbito de la pobreza multidimensional, donde se incorporan otras variables, más que el ingreso, todavía el país está en un 23 % o 24 %, entonces, hay mucho todavía que avanzar, pero diría que se ha logrado bastante.

República Dominicana está discutiendo de manera muy amplia el tema de la transición energética, el cómo tratar de invertir más en energía limpia.

Creo que, en general, en términos de objetivos sociales, de acuerdo a la constitución nacional que es una economía social-democrática y de derechos, el logro de estos objetivos es algo que requiere de más aceleración, pero diría que el combate a la pobreza ha sido particularmente importante, No hacia la desigualdad, donde yo creo que se pudo haber hecho mucho más.

¿Qué otros rezagos hay?

La igualdad de género, que se ha avanzado, pero en general, en Latinoamérica, no solo en República Dominicana, esa es una de las agendas pendientes. Cerrar brechas salariales de género, cerrar brechas en servicios de cuidado, que puedan permitir a las mujeres participar más en el mercado laboral, porque las mujeres suelen participar menos en el mercado laboral y cuando participan lo hacen en empleos más precarios.

Un tema central es la violencia contra las mujeres, que es un tema donde hay mucha acción en Latinoamérica y el Caribe, hay una iniciativa que apoya la Unión Europea y en la que participa la ONU. Pero ahí hay una agenda pendiente muy importante, porque la violencia que enfrenta la Región se refleja particularmente con las mujeres.

En términos de gobernanza, usted habla de una crisis y del riesgo que ella constituye para la agenda 2030

Los datos muestran que hay una baja confianza en los gobiernos, los ciudadanos han reducido su capacidad de confiar en ellos, porque sienten que no les están entregando resultados, y esos es también una crisis de expectativas, pues la región logró mucho a principios de siglo. Por 15 años, la Región creció, la clase media creció, se redujo la pobreza y la clase media empezó a demandar más, mejores servicios, más transparencia, menor corrupción.

Digo que es un riesgo, pues hay una desconexión entre los ciudadanos y los partidos políticos y los gobiernos, no se sienten representados. Pero también es una oportunidad, porque la tolerancia hacia la desigualdad y hacia la corrupción se ha reducido, la gente de no quiere ver más desigualdad ni más corrupción.

¿El discurso de algunos presidentes contra temas ambientales y cambio climático, cómo afecta los objetivos?

Yo sería más optimista. Es cierto que hay algunos liderazgos que recientemente han cambiado un poco el discurso respecto a los objetivos climáticos, pero creo que es una agenda ya muy apropiada por la sociedad, por todos los actores. Creo que, en términos de acciones concretas, no ha habido nada que realmente muestre un retroceso, si bien, alguna vez ha cambiado el discurso, creo que la claridad de que el tema climático y ambiental es una prioridad de sobrevivencia colectiva, de eso no queda la menor duda.

Los laboratorios de aceleración del PNUD, ¿qué tanto pueden impactar en los países?

De los 60 que hay a nivel global, ocho están en la Región y uno en República Dominicana. Entonces, creo que es una oportunidad muy grande, pues el objetivo central de estos laboratorios es tener una forma diferente de pensar, de innovar y eso implica repensar los problemas de una manera diferente hasta tratar de encontrar soluciones que, en muchos casos, no en todos, puede implicar el uso de tecnologías.

Estamos conversando con distintos sectores, de manera central los gobiernos, pero también con el sector privado, para ver cómo el PNUD puede ser un catalizador para encontrar estas respuestas diferentes a problemas estructurales que pueda llevar a políticas que aceleren el logro de ciertos objetivos, como por ejemplo en el tema de la desigualdad, la desigualdad de género, en el tema de la protección social. Yo creo que ya estamos listos para responder a estos retos de una manera más efectivas.

Tania Molina – Diario Libre

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