Editoriales Invitados

Principales Editoriales de hoy martes 23 de octubre del 2019

El Día, miércoles 23 de octubre de 2019

Nuevo padrón electoral

En medio de la situación anómala que vive el partido oficial, la Junta Central Electoral (JCE) acaba de ofrecer el número de electores por el cual deberán competir los partidos con candidatos ya electos o por elegir, antes del cierre formal del proceso de inscripción de candidaturas.

La cifra exacta de electores es de 7,487,040 adultos con el poder de sufragar en las elecciones de febrero y las de mayo de 2020.

Un dato muy revelador es que de esa cantidad hay 3,828,786 que corresponden a electores femeninos y 3,658,254 a electores masculinos.

Prácticamente un cincuenta por ciento de uno y otro lado.

¿Habrá tiempo, con estos datos, para que los partidos puedan acomodar sus propuestas? Indudablemente que hay algunas encaminadas.

El gran secreto está en el porcentaje de nuevos electores, tanto de la partida correspondiente a los hombres como a las mujeres, a sabiendas de que hay 721,816 electores. Una cantidad muy importante y reveladora.

En el exterior, con 589,497 electores empadronados, la cantidad mayor corresponde a las mujeres, con 320,587 inscritas. En tanto que 268,910 corresponden al sexo masculino.

El tiempo apremia. Cada partido con vocación de triunfo tendrá que hacer los ajustes necesarios para ganarse el favor de una sociedad cada vez más demandante. Y para lo cual deberán tomar en cuenta el tiempo que corre desde hoy hasta enero de 2020.

Listín Diario, miércoles 23 de octubre de 2019

El lobo de la Caperucita Roja

Un sistema electoral fidedigno y un ambiente de plena libertad de expresión, son pilares determinantes en una democracia.

Sin ambos canales, en los que la voz y la voluntad del pueblo se manifiestan, no habría garantías para otras libertades que son fundamentales para cimentar el Estado de Derecho en un país.

Pese a que muchos sabemos cuán importantes son estos dos valores, la vía electoral pura y el respeto al derecho y al ejercicio de la libertad de expresión, a menudo se mueven fuerzas e intereses para malograrlos.

Se manifiestan, por lo general, con presiones para limitar la difusión de ideas y noticias en los medios de comunicación, bajo modalidades muy sutiles y veladas para disimular la naturaleza de la conjura antidemocrática.

Y si no funcionan de ese modo, pues a la franca esas fuerzas antidemocráticas no vacilan en recurrir a las formas más extremas de la coerción para minar las bases financieras de los medios de comunicación.

Esto es lo que ha ocurrido en los países que, bajo una democracia falsificada, cierran periódicos, canales de radio y televisión, sitios de internet, y acosan, atropellan, expulsan o matan a periodistas que denuncian las anomalías de un gobierno o las tropelías del crimen organizado.

Minimizando o manteniendo a raya la libertad de expresión, esas fuerzas tienen el camino allanado para hacerse con el control del poder electoral, al que manipulan para “legitimar” con ingeniosas tramposerías el sufragio estuprado, el mayor y más deleznable crimen contra la voluntad popular.

Los dominicanos comenzamos a vivir en democracia incipiente tras el fin de la dictadura de 31 años de Trujillo. Desde entonces, hasta hoy, la sociedad ha dado muestras de preferir este sistema a otro que le sea opuesto, o al impensable híbrido de las llamadas “dictaduras blandas”, donde no hay libertades plenas.

El derecho a la libertad de expresión, correctamente ejercido, permite el disenso, la confrontación de las ideas, la fluidez del pensamiento, la capacidad de denunciar lo que está mal y la autoridad para tomar decisiones, con su voz y con su voto, en la construcción de los destinos del país.

Lamentablemente, hay muchas fuerzas agazapadas que intentan desmembrar a la democracia de estos valores con el sigilo y astucia del famoso lobo frente a la inocente Caperucita Roja.

El Caribe, miércoles 23 de octubre de 2019

Símbolos patrios

La Bandera, el Escudo y el Himno Nacional son los exponentes básicos de los símbolos patrios dominicanos. Son los emblemas de la dominicanidad, del patriotismo.

Venerarlos, respetarlos es obligación de todo buen dominicano. También usarlos correctamente.

El cuarto considerando de la Ley 210-19 sobre símbolos patrios dice textualmente que es un deber patriótico estimular el uso, respeto y la consideración de los símbolos patrios por todos los dominicanos.

Aunque tienen rango constitucional, el uso de esos emblemas no siempre ha sido hecho de la forma más adecuada y solemne.
Colores invertidos y escudo omitido en la Bandera Nacional son algunos de los aspectos negativos que han sido identificados.

También ocurren manifestaciones de irreverencias en momentos y lugares en los que se enhesta la Bandera o cuando se interpreta el Himno Nacional. Son momentos de solemnidad, con protocolos establecidos, pero que penosamente no son cabalmente cumplidos. Ensenar esos protocolos era materia escolar. Aprender a izar la bandera no solo era obligatorio en los recintos militares y policiales. También en las escuelas públicas.

Quienes nacieron antes de la década de los 60 conocen del respeto que por decisión u obligación se debía guardar por la bandera y el himno en momentos de su interpretación. Quien osara incumplir, por desconocimiento o cualquier otro motivo, el mandato de pararse se arriesgaba a ser detenido.

La Ley 210-19 dice en uno de sus considerandos que los símbolos patrios están consagrados en la Constitución de la República, en sus artículos 95, 96 y 97, la que señala que una ley reglamentará el uso y dimensión de la bandera y el escudo nacional.

La indicada ley sobre símbolos patrios dice establece que se castigará con penas de 15 a 30 días de prisión y multas de uno al cinco salarios mínimos para quienes violen esa legislación.

Lo ideal fuera que el respeto, el cumplimiento a la ley sea por patriotismo, porque cada ciudadano esté identificado con sus símbolos patrios, que como los define la propia normativa, son los emblemas que “reúnen en sí la historia, el patriotismo, las esperanzas y aspiraciones del pueblo dominicano, que les rinde constante homenaje en forma espontánea y son además objeto de tributo oficial por los organismos y entidades de la Nación”.

Diario Libre, miércoles 23 de octubre de 2019

Pensiones

La Asociación Dominicana de Fondos de Pensiones ha publicado una campaña que era necesaria y ha llevado tranquilidad a miles de familias.

Diario Libre publicó en días pasados un reportaje en el que se evidenciaban los miles de casos en que familiares de cotizantes fallecidos de las diferentes AFP no habían recibido el beneficio de los fondos de esos cotizantes.

Hacía falta más información y una simplificación en los procesos que las AFP han comenzado a aplicar. La primera buena noticia es que los fondos “ni se pierden, ni expiran ni caducan, incluso después de que el afiliado haya fallecido”. Explica la Asociación Dominicana de Administradoras de Fondos de Pensiones que en muchos de los casos en los que no se ha podido atender a los familiares demandantes, se trató de falta de información y de la documentación necesaria.

Nuestro sistema de seguridad social empieza a cumplir los años en que los procesos para los que fue creado llegan ya en número importante.

Cuanta mayor fluidez haya en la comunicación entre AFP y beneficiados, mejor funcionará el sistema.

La información, miércoles 23 de octubre de 2019

Compromiso del Popular

En medio de un clima cargado de incertidumbre y pesar como consecuencia de una crisis política, el Banco Popular trajo a Santiago un mensaje refrescante y esperanzador, al exhibir una línea de acción y de trabajo que renueva el espíritu desarrollista que le dio origen precisamente en Santiago hace casi siete décadas.

Altos ejecutivos de esa entidad bancaria presentaron en el Centro León de Santiago, ante una calificada representación de clientes, líderes de opinión y relacionados, la visión del desarrollo sostenible que viene aplicando el Banco Popular, en un ejercicio de responsabilidad empresarial y mediante una serie de iniciativas dirigidas a armonizar la función crediticia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con la lucha contra el cambio climático.

En esa misión los ejecutivos de la entidad resaltaron el apoyo a los proyectos de energía fotovoltaica aprovechando la energía solar; los proyectos de micro hidroeléctricas aprovechando los recursos hídricos; el apoyo a los proyectos de energía eólica también aprovechando el viento; los proyectos de reforestación en coordinación con el Plan Sierra; y un paquete de productos “Hazte Eco” con financiamiento en condiciones preferentes para la compra de vehículos híbridos y eléctricos, y paneles solares.

Todas esas modalidades tienen como objetivo animar a los clientes para modificar sus hábitos de vida y promover un modelo bajo en carbono y en consecuencia no contaminante para contribuir con el fomento de una economía sostenible y no dañina del medio ambiente.

Se trata de una visión cónsona con la misión que han definido las Naciones Unidas, a través del PNUD, por un desarrollo sostenible y humano, en respuesta a las dos grandes falencias que ha generado el llamado “capitalismo salvaje” y que se refieren: primero al problema humano de la pobreza y la desigualdad, consecuencia de los altos niveles de explotación asociados al afán del lucro deshumanizado; y segundo al problema de la degradación del medio ambiente y los recursos naturales y sus efectos en el calentamiento global, consecuencias de un espíritu empresarial distorsionado capaz de destruir el hábitat donde se asienta la vida humana.

El Banco Popular con este conjunto de iniciativas renueva su histórico compromiso con el desarrollo dominicano, compromiso animado por el espíritu desarrollista que le dio su razón de ser desde su origen.
¡Santiago y el país deben congratular ese esfuerzo del Banco Popular!

Convulsión en la región

La repentina “poblada” que se ha producido en Chile, con oleadas de protestas colectivas, no solo ha significado muerte, sino también destrucción de infraestructuras y establecimientos comerciales, interrumpiendo la tranquilidad ciudadana en ese pacífico país, que se consideraba libre de la violencia, la cual ya había hecho presencia en otros países de la región latinoamericana.

La situación de Venezuela, Ecuador, Argentina, el mismo Brasil, México y los países centroamericanos, y ahora Chile, debe servir de motivos de reflexión sobre el modelo socioeconómico y político que rige en esos países, y que con orientaciones contradictorias, están causando efectos desestabilizadores, por la incapacidad de los gobiernos de ofrecer respuestas a nuestras poblaciones que signifiquen prosperidad y solución a las necesidades de la gente.

¡Tomemos nota de esa oleada de violencia!

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