Columnas

Regulación de las cooperativas de ahorros y créditos

El movimiento cooperativista representa un sector pujante con indudable impacto social. Sin embargo, desde hace muchos años un grupo de cooperativas está haciendo intermediación financiera, es decir captan dinero de terceros y realizan préstamos a sus socios y terceros, sin ningún tipo de regulación. Por consiguiente, no están garantizados los recursos de los depositantes y tienen muchos riesgos frente al lavado de activos.

Por esas razones la Administración Monetaria y Financiera, con asesoría internacional, trabajó en un anteproyecto para regular esas cooperativas, fue aprobado por la Junta Monetaria el 9 de febrero de 2017, remitido al Poder Ejecutivo, y establecía que las cooperativas cerradas, como la de maestros y las de empresas privadas, serían reguladas por el IDECOOP, pero las cooperativas que realizan intermediación financiera serían reguladas y supervisadas por la Administración Monetaria y Financiera.

Justamente en febrero de 2017 el Poder Ejecutivo sometió al Senado el proyecto de Ley de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, y ese proyecto establece que las cooperativas de ahorros y créditos son “sujetos obligados” para el cumplimiento de la ley. El Congreso lo convirtió en ley, pero colocó a este tipo de cooperativa bajo la supervisión del Idecoop. Esa modificación viola la Constitución de la República que establece en su Art. 223: “La regulación del sistema monetario y financiero de la Nación corresponde a la Junta Monetaria como órgano superior del Banco Central”.

La aprobación de la Ley de Lavado de Activos y Financiamiento al Terrorismo fue parte de muchos esfuerzos del Poder Ejecutivo, Banco Central, Ministerio de Hacienda, superintendencias de Bancos y de Valores y el Consejo Nacional de Drogas, dirigidas a cumplir con las 40 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y preparar el país para la revisión del cumplimiento por parte del GAFILAT, Grupo de Acción Financiera de América Latina, que aún trabaja en el informe.

El objetivo del Banco Central no es destruir las cooperativas abiertas de ahorros y créditos, como declararon el presidente del Idecoop y un diputado. De lo que se trata es de cumplir con el mandato constitucional y regular un sector cuyos activos son ligeramente inferiores a las asociaciones de ahorros y préstamos y muchas veces mayor a los bancos de ahorro y crédito y las corporaciones de crédito.

Las cooperativas cerradas, las de productores, que tanto el presidente Danilo Medina ha insistido en la asociatividad en el campo, serán reguladas por el Idecoop o por un ente especial, porque operan entre sus socios, que hacen aportes y reciben financiamientos para bienes y servicios y realizan una gran labor social y comunitaria.

Como bien explicó el Banco Central, en un comunicado del pasado lunes, la institución recibió una solicitud del ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, para obtener la opinión sobre un anteproyecto elaborado por ese ministerio y como resultado de reuniones del gobernador Héctor Valdez Albizu con las cooperativas de ahorro y crédito afiliadas a AIRAC y Fenacoop y como resultado del consenso la Junta Monetaria, mediante su 2da. Resolución del 7 de junio, modificó el Art. 76 de la Ley Monetaria y Financiera para incorporar las cooperativas de ahorros y créditos abiertas (consideradas en el Art. 34 de dicha ley) y establecer la gradualidad del marco regulatorio para el sector. El objetivo de la Administración Monetaria y Financiera es preservar y fortalecer un sector importante de la economía mediante la regulación y supervisión, para garantizar los recursos de los depositantes y cumplir con normas para disminuir los riesgos del lavado de activos y cumplir con la revisión del cumplimiento de las 40 recomendaciones del GAFI, en este caso a lo relativo a las cooperativas abiertas de ahorro y crédito. Cuando un país no cumple con esos requerimientos es colocado en una lista gris, como ha ocurrido algunos países, lo cual afectaría la economía, la inversión, el financiamiento externo y las corresponsalías de los bancos locales en los Estados Unidos.

Por: Ramón Núñez Ramírez

 

Comentarios para este artículo

Otros Artículos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba