Rusia exigirá pruebas de esperma a hombres que frecuenten saunas como parte plan de natalidad

Las autoridades sanitarias de Rusia exigirán a los hombres que frecuenten saunas someterse a pruebas de calidad de esperma, como parte de nuevas recomendaciones sobre salud reproductiva y fertilidad, según informaron medios locales este martes.
El Ministerio de Salud actualizó los protocolos médicos, he introdujo cambios en los cuestionarios que deben completar los pacientes durante sus evaluaciones, entre ellos, se incluye la frecuencia de посеща a saunas, cuyas altas temperaturas pueden afectar negativamente la capacidad reproductiva.
De acuerdo con el documento, si un paciente confirma que visita saunas con regularidad, deberá someterse a un espermograma y a una consulta con un urólogo.
“La infertilidad masculina a menudo se diagnostica en hombres que no presentan síntomas en su sistema reproductivo. Por lo tanto, es fundamental implementar medidas preventivas proactivas y en varias etapas dentro del sistema de salud”, señala el documento oficial.
Las nuevas disposiciones forman parte de una estrategia más amplia para abordar los problemas de natalidad en el país, donde las autoridades buscan incrementar la población en un contexto de baja densidad demográfica.
En paralelo, las recomendaciones para mujeres incluyen la derivación a consulta psicológica en caso de que manifiesten no querer tener hijos. Según el procedimiento, si una paciente responde que no desea descendencia, se recomienda su evaluación por un psicólogo clínico.
Las autoridades explicaron que esta medida busca prevenir abortos y fomentar una “actitud positiva” hacia la maternidad.
Sin embargo, este criterio no se aplica a los hombres, quienes reciben un tratamiento distinto en los cuestionarios. Mientras a las mujeres se les formula directamente si desean tener hijos, en el caso masculino la pregunta se plantea considerando sus circunstancias actuales.
El jefe del Comité de Salud de la Duma Estatal, Serguéi Leónov, defendió la iniciativa y afirmó que se trata de una medida de apoyo. “Una mujer tiene derecho a decidir cómo vivir su vida. Sin embargo, si por alguna razón no desea tener hijos, un psicólogo puede ayudarla a comprender los motivos”, declaró.
Las autoridades rusas han intensificado en los últimos años políticas orientadas a aumentar la natalidad, en un país marcado por su vasta extensión territorial y baja densidad poblacional.
Entre estas medidas, se incluyen restricciones a la promoción del movimiento ‘childfree’, presiones a clínicas para limitar servicios de aborto y sanciones relacionadas con decisiones reproductivas.
Fuente: N Digital






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