Judiciales

Salen nombres de implicados en red de explotación sexual de colombianas y venezolanas en el país

El Ministerio Público presentó este domingo ante la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional a 15 implicados en una red delictiva internacional que supuestamente explotaban sexualmente mujeres  venezolanas y colombianas en diferentes zonas del país.

La red fue desmantelada la semana pasada mediante una serie de allanamientos simultáneos que desarrolló el Ministerio Público en el marco de la Operación Cattleya. Mientras que la medida de coerción a los apresados en el operativo será conocida el próximo jueves a las 9:00 de la mañana.

Los miembros de la red

José Miguel Michel Guridis (Michel)
Daniel Enrique Inirio Abreu
José Alberto Soriano Rosario (Cirujano)
Oscar Wicene
Melvin José Valentín Peguero
Cristina Virginia González Hernández
Marín Paula Murillo Vargas
Louis Marie Nephtalic
Oliver Arnaud Lewinski (Timothy William Case Renee)
Robert Lee Eleuterio Paniagua Díaz
Angélica Jhoana Quintero Nino
Marie Fokina Achille (Flor)
Alejandro Arturo Batista Bustamante (El Gato)
Ramón Altagracia Oviedo Castillo
Carlos Jhonatan Walwyn Campusano Díaz (Carlos)

El Ministerio Público puso en marcha el pasado jueves la operación Cattleya con decenas de allanamientos en el Distrito Nacional y Bávaro, producto de una amplia investigación iniciada hace nueve meses y con la que desarticula redes transnacionales dedicadas a la trata de personas. En el operativo rescataron más de 80 mujeres, dice un comunicado del Ministerio Público.

¿Cómo funcionaba la red?

Dice la Procuraduría que los imputados crearon una organización criminal trasnacional dedicada a captar mujeres de entre 18 y 23 años de edad, en diferentes países, específicamente desde Colombia y Venezuela, para explotarlas sexualmente y sacar beneficios económicos. Las autoridades establecen que las jóvenes eran retenidas en el Hotel Caribe, del Distrito Nacional, y en el Residencial Coco Real, en Bávaro, Punta Cana, provincia La Altagracia. Las redes criminales movilizaban a las mujeres con la promesa de un trabajo bien remunerado en República Dominicana. Sin embargo, las explotaban sexualmente. En la zona de Bávaro ofertaban los servicios sexuales de las víctimas a un costo de 100 a 150 dólares por una hora y hasta 400 dólares por noche.

Establece la investigación que, una vez traídas al país, las víctimas eran obligadas a admitir que tenían una deuda contraída de entre US$3,000 y US$4,000 con las redes que las movilizaban, les obligaban a consumir sustancias controladas, las sometían a tratos vejatorios e infrahumanos y no les permitían ninguna libertad propia de cualquier ser humano, lo que llevó a varias de ellas a escaparse.

Fuente: DL

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