IA y Sociedad

SIPCONNECT 2026: Lucky Gunasekara plantea un nuevo mercado para las noticias en la era de la inteligencia artificial

El fundador de Miso Technologies advirtió que la caída del tráfico referido y la extracción automatizada no autorizada están debilitando el modelo económico de los medios; propuso avanzar hacia accesos identificables, autorizados, citados y remunerados.


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Miami, Estados Unidos.- La segunda jornada de SIPCONNECT 2026 comenzó este jueves con la conferencia “Entre el optimismo irracional y el pesimismo extremo: las noticias en la era de la inteligencia artificial”, impartida por Lucky Gunasekara, fundador de Miso Technologies Inc. La intervención, primera del programa del día, examinó el impacto de los sistemas de inteligencia artificial sobre el tráfico digital, la valoración de las empresas periodísticas y la relación económica entre plataformas, agentes automatizados y editores.

Gunasekara sostuvo que la economía de la inteligencia artificial está modificando de manera estructural la forma en que las audiencias acceden a las noticias. A su juicio, ya no existe un argumento de tráfico suficiente para compensar a los medios por el uso de sus contenidos: podrán discutirse la atribución, las regalías y las licencias, pero las interfaces de respuesta reducen la necesidad de que el usuario visite el sitio original.

El expositor señaló que diversos medios de Estados Unidos y el Reino Unido han registrado descensos interanuales de tráfico de al menos un 20 %, con casos que, según las cifras mostradas, llegaron hasta un 69 %. De acuerdo con la proyección presentada por su equipo, el tráfico referido podría acumular una reducción de hasta un 50 % entre 2020 y 2030. Indicó, además, que esta contracción está afectando las valoraciones y transacciones de empresas periodísticas, con ofertas muy inferiores a los máximos alcanzados durante la pandemia.

En síntesis, la atención de los lectores no ha desaparecido: se está desplazando hacia una nueva interfaz.

La idea central, explicó, no es que las personas hayan dejado de informarse, sino que cada vez consultan más asistentes, buscadores y resúmenes generados por inteligencia artificial. Esa intermediación puede responder la pregunta del usuario sin enviar una visita al medio que produjo la información, debilitando simultáneamente los ingresos por publicidad, afiliación, suscripciones, retención y datos de primera parte.

Una segunda audiencia: los agentes de inteligencia artificial

Uno de los planteamientos principales de la conferencia fue que los agentes de inteligencia artificial constituyen una “fuerza laboral profesional” y, al mismo tiempo, una segunda audiencia para los medios. Estos sistemas pueden investigar, sintetizar, monitorear y procesar información de manera continua, durante las veinticuatro horas del día, aunque carecen del juicio, la creatividad y la sensibilidad humana que aportan los periodistas y especialistas.

Las diapositivas identificaron cuatro áreas de demanda profesional: investigación y síntesis de fuentes; revisión legal y de cumplimiento; inteligencia de políticas públicas y seguimiento sectorial; y análisis financiero. Para operar con rigor, esos agentes requieren insumos de calidad profesional: fuentes primarias en lugar de simples resúmenes, procedencia verificable, citas, actualidad y acceso autorizado.

Para los medios especializados y las empresas periodísticas B2B, Gunasekara consideró que este cambio también representa una oportunidad. A medida que compañías incorporan herramientas como Copilot, ChatGPT, Claude y Gemini, surge una nueva base de clientes interesada en información confiable, estructurada y accionable, por la cual puede estar dispuesta a pagar.

Los rastreadores buscan el pasado; los agentes necesitan el presente

“Los rastreadores de entrenamiento buscan el pasado. Los buscadores, los sistemas RAG y los agentes buscan el presente.”

Gunasekara distinguió entre los rastreadores utilizados para entrenar modelos y los sistemas de recuperación en tiempo real. Los primeros buscan archivos masivos, capturas históricas y grandes volúmenes de contenido para responder a la pregunta: “¿Qué podemos incorporar al modelo?”. Los segundos realizan búsquedas específicas, verificaciones repetidas y consultas actuales para responder: “¿Qué es cierto ahora?”.

De acuerdo con las cifras mostradas durante la exposición, en una muestra específica de editores alrededor del 82 % de la actividad observada correspondía a sistemas de recuperación o fetchers y un 18 % a rastreadores de entrenamiento. Asimismo, los bots orientados a recuperar información actual realizarían aproximadamente diez veces más rastreo sobre páginas de editores que los bots dedicados al entrenamiento.

El conferencista insistió en que este dato debe orientar la estrategia de los editores. En lugar de concentrarse exclusivamente en acuerdos de licencia para entrenamiento —sobre contenidos que muchas plataformas posiblemente ya recopilaron—, los medios deberían prestar mayor atención al acceso permanente, actualizado y verificable que requieren los agentes para responder consultas en tiempo real.

La web de las máquinas ya compite con la web humana

Las diapositivas reunieron distintas mediciones según las cuales la actividad automatizada ya representa más de la mitad del tráfico en determinadas categorías o muestras de Internet. Entre los indicadores proyectados figuraron más de un 53 % de tráfico automatizado y hasta un 57 % de solicitudes HTTP procedentes de bots o programas de inteligencia artificial.

Para los editores, este crecimiento tiene implicaciones directas en costos de infraestructura, seguridad, control de acceso y capacidad para distinguir entre una persona, un agente legítimo y un bot extractivo. Gunasekara advirtió que la relación ya no puede analizarse únicamente mediante el archivo robots.txt, porque las tecnologías de evasión imitan cada vez mejor el comportamiento humano.

El problema del “fracking” y la pérdida de la señal del mercado

“El fracking no solo toma contenido. Destruye la señal del mercado.”

El fundador de Miso utilizó la metáfora del fracking para describir la extracción industrializada de contenidos periodísticos. Explicó que, entre el usuario o agente que formula una pregunta y el editor que produjo la información, pueden intervenir buscadores, redes de proxies, automatizaciones de navegador, cachés, intermediarios de datos y servicios de recuperación. Esa cadena oculta quién solicitó el conocimiento, para qué lo quería, si pretendía revenderlo o redistribuirlo y cuánto estaba dispuesto a pagar.

Cuando esa señal desaparece, sostuvo, el medio pierde la posibilidad de fijar un precio justo y negociar directamente. La extracción no declarada puede recurrir a rastreadores de entrenamiento, bots de búsqueda, navegadores sin interfaz gráfica, redes residenciales de direcciones IP y herramientas de inteligencia artificial conductual capaces de simular movimientos, tiempos de lectura y patrones de clics humanos.

La presentación resumió este desafío con una frase provocadora: “Demuéstrame que no eres Drácula”. La metáfora del “problema vampiro” alude a sistemas que ingresan, extraen la información que necesitan y desaparecen sin identificarse, sin dejar una relación comercial y sin compensar al productor del contenido.

De la extracción industrializada a una economía autorizada

Como alternativa, Gunasekara propuso avanzar hacia un mercado de clientes-máquina con licencia. Ese modelo incluiría agentes verificados, recuperación autorizada, evidencia estructurada, flujos de trabajo definidos, registros de uso y mecanismos de liquidación o pago. La relación ideal, resumió la exposición, debe ser declarada, autorizada, citada y remunerada.

El objetivo no sería bloquear toda utilización automatizada, sino convertirla en una relación transparente. El agente debería identificarse, solicitar permiso, aceptar condiciones, negociar programáticamente el costo del acceso, citar la fuente y pagar por el valor recibido. Este esquema permitiría reconstruir la señal de demanda que actualmente se pierde entre los intermediarios.

La conferencia concluyó con un llamado a evitar tanto el optimismo irracional como el pesimismo extremo. La inteligencia artificial plantea una crisis inmediata para el modelo basado en visitas, pero también abre la posibilidad de crear productos informativos destinados a una nueva audiencia profesional de máquinas. En esa transición, el conferencista subrayó que el periodismo humano conserva un papel esencial: aportar criterio, contexto, creatividad, responsabilidad editorial y capacidad de interpretar realidades complejas.

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