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Triangulación, mafia, monopolios y oligopolios en perjuicio de pobres

Soy hipertensa, me medico con Atacand de 8 miligramos, una caja de 14 comprimidos cuesta 8 veces el valor de una de 30 comprimidos en España; es decir, aquí debo pagar 1,250 pesos por 14 pastillas y allá solo tres euros por una caja de 30, que equivale a 150 pesos.

Esto significa que con lo que pago en el país por una caja de 14 pastillas, compraría 8 cajas de 30 en España. Esto es demasiado, una gran especulación con el precio de un medicamento tan vital para una población de bajos ingresos y de alta proporción de hipertensos.

Recién el presidente de la SISARIL, Pedro Luis Castellanos, afirmó que los precios de los medicamentos en la República Dominicana son los más altos de América Latina, y consideró que es una gran carga económica para las familias.

El doctor Pedro Luis Castellanos consideró inconcebible el alto costo de los medicamentos, cuya inflación según dijo, triplica la que reportan las autoridades del Banco Central.

El pasado martes 19 de este mes, la Unión de Farmacias denunció que las ARS “encabezan una estructura mafiosa dedicada a prácticas incorrectas, para aumentar ganancias en detrimento de pacientes con enfermedades degenerativas”.

De acuerdo con esa denuncia, un médico precontratado prescribe medicamentos correspondientes a fabricantes preautorizados también por las ARS y canalizados a farmacéuticas específicas, cuyo propósito es aumentar los márgenes de comercialización-que no es más que especular con el precio.

Otra denuncia que recibimos en el ONPECO es que medicamentos de altos costos, asumidos por el Ministerio de Salud Pública para las personas de bajos ingresos son adquiridos de manera irregular por las ARS para sus pacientes, lo cual se da en una especie de triangulación, muy parecida a la que denunció la Unión de Farmacias, y esto es muy grave y debe ser investigado y sancionado como criminal.

Urge una intervención del Estado rápida para proteger a los ciudadanos, la salud de la población no puede seguir a merced del mercado; la administración no puede ni debe delegar su función reguladora, es lo único que puede hacer en el modelo económico actual.

En el año 2004, la República Dominicana formó parte de un convenio regional para una política de medicamentos con Centroamérica. Revisamos el convenio, ya no está en vigencia, pero en el mismo quedó claro que “se reconoce el acceso a los medicamentos como un derecho humano, las medicinas como un bien público y la promoción de los medicamentos genéricos como política de los Estados involucrados.

Este acuerdo tuvo como objetivo adquirir los medicamentos como bloque de países en procura de que los mismos llegaran a precios justos a los ciudadanos que requieran de ellos.

Definitivamente que existe ruido con algo tan delicado, que pone en riesgo la salud de más de la mitad de la población, que no tiene capacidad para afrontar los precios de monopolio.

Por: ALTAGRACIA PAULINO

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