Un criticado Spence se convierte en el suplente estrella de Inglaterra en la recta final del Mundial

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RESUMEN
ATLANTA, 13 jul (Reuters) – Tras una controvertida convocatoria para el Mundial y las críticas recibidas por su actuación contra la República Democrática del Congo en los dieciseisavos de final, Djed Spence se ha convertido en un suplente clave para Inglaterra en la fase decisiva del torneo.
Saltó al campo en los últimos compases de la victoria ante México en octavos de final y en el triunfo del sábado en cuartos ante Noruega, y ha acallado a sus críticos aportando velocidad, energía y pasión desde el banquillo en unas apariciones impresionantes.

Inconfundible por la correa que lleva en la barbilla para proteger la mandíbula que se fracturó en un partido de la Premier League a finales de temporada con su club, el Tottenham Hotspur, Spence ha participado en los seis partidos de Inglaterra en el Mundial.
La falta de recursos de Inglaterra en la lateral hace que sea probable que se vuelva a recurrir a este versátil defensa contra Argentina en la semifinal del miércoles en Atlanta.
«Quiero que el país se sienta orgulloso, que mi equipo se sienta orgulloso y que el seleccionador se sienta orgulloso», dijo el jugador de 25 años tras la victoria sobre Noruega en Miami.
«Cuando pise el campo, daré el 110% por este país; simplemente estoy agradecido de poder aportar mi granito de arena», agregó.
Spence recibió muchas críticas tras ser titular como lateral derecho contra la República Democrática del Congo, sobre todo después de que los africanos se adelantaran en el marcador con un gol en su lado del campo.
Quienes consideraban que el DT de Inglaterra, Thomas Tuchel, había cometido un grave error al no traer al Mundial al experimentado Trent Alexander-Arnold, del Real Madrid, se sintieron reivindicados, aunque Spence quedara desprotegido por sus compañeros en el centro de la defensa.
La avalancha de críticas también puso el foco en su relación con Tuchel, quien, según señalaban los críticos, solía dirigirse a Spence con enérgicas reprimendas desde la banda.
Hubo lo que pareció otro acalorado intercambio de opiniones cuando Spence saltó al campo en el minuto 86 del tiempo reglamentario contra Noruega, pero el jugador afirmó que no había habido ningún problema.
«Creo que es pasión. Solo me estaba animando para que saliera al campo y causara problemas, y, sí, eso es lo que hice», dijo Spence.
La velocidad de Spence fue, sin duda, una espina clavada para la agotada selección noruega durante el resto de un partido disputado bajo una humedad sofocante, y habría conseguido un penal para Inglaterra si el VAR no hubiera intervenido.
Inglaterra acabó pasando de ronda gracias al gol de Jude Bellingham en la prórroga, y el goleador no tardó en elogiar a Spence, a su compañero Dan Burn, otro suplente en la defensa, y al centrocampista Elliot Anderson por proteger la ventaja.
«Guerreros, guerreros. Una cosa es tener calidad, algo de lo que disponen todos los chicos de este grupo, pero no sabes cuánto corazón y mentalidad tienen hasta que te encuentras en una situación como esa», reconoció Bellingham.









