Afiliados para las calles: la paciencia tiene límites

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RESUMEN
Por: Máximo Calzado Reyes
La paciencia de los afiliados al Sistema Dominicano de Seguridad Social tiene límites. Durante años, millones de trabajadores han financiado un sistema que debería garantizar protección frente a la enfermedad, pero que demasiadas veces responde con autorizaciones insuficientes, coberturas limitadas, copagos y medicamentos que terminan saliendo directamente del bolsillo de las familias.
Ante esta realidad, la Asociación Nacional de Afiliados a la Seguridad Social (ASONAFISS) depositó el pasado 28 de julio una instancia ante el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS), reclamando medidas concretas para mejorar las coberturas de los afiliados. No estamos hablando de privilegios. Estamos hablando del derecho constitucional a la salud y a la seguridad social.
De igual manera, ASONAFISS también remitió sus planteamientos al Defensor del Pueblo y a Pro Consumidor. Como respuesta, el CNSS emitió la Resolución núm. 641-11, mediante la cual remitió las propuestas a las Comisiones Permanentes de Salud (CPS) y de Presupuesto, Finanzas e Inversiones (CPPF) para su estudio y posterior informe.
ASONAFISS reconoce este paso, su presidente, Joel Rodríguez, ha señalado que la organización actuará con prudencia y concederá al CNSS el espacio razonable para estudiar las propuestas. Entre ellas figura una demanda fundamental: elevar la cobertura de medicamentos de RD$12,000 a RD$30,000, acumulación del monto y ampliación del catálogo. El CNSS debe comprender que remitir una solicitud a comisión no puede convertirse en el comienzo de una interminable cadena burocrática. Los afiliados necesitan respuestas, plazos y decisiones. Cada día de demora tiene consecuencias para personas que necesitan medicamentos, estudios, consultas y tratamientos.
ASONAFISS advierte: no aceptaremos tácticas dilatorias. Si los legítimos reclamos de los afiliados quedan atrapadas entre reuniones, informes y expedientes sin decisiones, ejerceremos nuestro derecho constitucional a la protesta pacífica.
En conclusión, ASONAFISS primero ha utilizado el diálogo. Pero si las instituciones guardan silencio, los afiliados harán escuchar su voz. La seguridad social no es una concesión de las ARS ni un favor del Estado. Es un derecho. Y los derechos que no se garantizan también se defienden. Pero prudencia no significa silencio. Mucho menos resignación, este sistema ni es seguro ni social.






