Judiciales

Cadáver de mujer mutilada por su pareja no puede ser entregado a familia hasta que esté completo

El cuerpo no puede ser entregado hasta que se encuentren todas sus partes

El cadáver de la señora Eduarda Díaz, quien fue mutilada por su pareja en la provincia de San Cristóbal, aún no ha sido entregado a sus familiares.

Carlos Guzmán, hermano de la víctima, explicó que las autoridades del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) no pueden entregar el cuerpo, hasta que se encuentren todas sus partes.

Expresó que el personal del Inacif no especificó cuáles partes del cuerpo faltaban. Sin embargo, ellos creen que el cuerpo fue llevado completo a la morgue, ya que el propio agresor indicó dónde lo había colocado y acudieron con perros especializados en rastreo.

El acusado del feminicidio, José Osvaldo Cuevas, informó a las autoridades dónde había escondido el cuerpo, cuyas partes fueron encontradas el sábado 25 de mayo en unos matorrales del sector La Conga de Ingenio Nuevo.

El caso fue llevado hasta la sede principal del Inacif, donde determinarán si es posible entregar el cadáver de su hermana para darle cristiana sepultura.

«Nosotros decidimos ayer esperar que ellos tomen su decisión allá en la central», indicó el hermano de la hoy occisa.

Manifestó que su familia está atravesando una situación muy dolorosa, por lo que tienen que sacar fuerzas para no derrumbarse y mantenerse firmes por su madre.

Carlos habló con los periodistas en las instalaciones del Palacio de Justicia de San Cristóbal, donde se espera que se le conozca medida de coerción al imputado José Osvaldo Cuevas, de 38 años, alias «Compa».

Tenía cinco meses de embarazo

Los familiares esperan que se haga justicia por la dama, quien tenía cinco meses de embarazo.

Según afirmó su familia, se enteraron del embarazo ante el estudio realizado por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses al recibir el cuerpo.

La mujer dejó en la orfandad a tres niños, menores de edad, incluyendo uno de apenas siete meses.

Había recibido amenazas

Según sus parientes, la mujer recibía amenazas por parte del agresor en reiteradas ocasiones, por lo que tenía unos meses en la casa de su madre.

La madre de la víctima, Mirian Guzmán, había puesto una denuncia un mes antes del crimen, pero Eduarda no acudió a la fiscalía a firmar ante el temor las amenazas recibidas de su verdugo.

Fuente: Diario Libre

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