Judiciales

Condenan a Hospiten por mala aplicación de inyección que inhabilitó mujer por 6 meses

La Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional condenó a Hospiten Santo Domingo al pago de 500 milpesos a favor de la señora Raquel Jovanka Peña García como justa reparación por los daños materiales y morales sufridos.

La condena fu impuesta porque luego de que la paciente sufriera el rompimiento de un vaso capilar, al recibir una inyección en el área de emergencia, donde acudió tras fracturarse el meñique del pie izquierdo y tardó seis un proceso de seis meses para su recuperación.

La enfermera le dijo que el dolor que sentía se calmaría más adelante y que sin embargo, no fue así  y la molestia continuó.

Tuvo que acostarse en la camilla del área de emergencia, con la posición del cuerpo hacia abajo, porque no resistía el dolor en el glúteo donde le aplicaron la inyección, preguntándole a la enfermera que porque razón dicha inyección de Diclofenac, vía intramuscular, le dolía tanto y que cuando se le pasaría el dolor, a lo que la enfermera le contestó que estaba exagerando.

Transcurrió cerca de un mes después, y Peña García fue atendida por el Dr. Burgos, director de la Unidad de Quemados del Hospital Luis Eduardo Aybar, quien al ver su condición diagnosticó que la misma debía ser sometida a un desbridamiento quirúrgico y se le debía injertar piel, ya que una parte de su glúteo derecho tenía los tejidos muertos.

Al regresar a Hospiten con ese diagnóstico, a la paciente le realizaron un intervención quirúrgica pero debían dejarle abierta la herida  durante un buen tiempo y que luego de que la cerraron, se abrió de nuevo a los cuatro días dejándola así en un 40% para seguir limpiando, situación que le provocó depresión a la paciente.

“Lo único que quisimos era que en Hospiten alguien con jerarquía nos dijera qué nos iban a hacer, ¿cómo es posible que mi esposa dure 6 meses acostada con una herida?” manifestó el esposo, según establece el expediente.

La afectada decidió demandar al centro de salud luego de coordinar una fecha para otra cirugía, y próximo a la misma le informó la Dra. Polanco que no había reservado el quirófano y debía esperar una semana más, “casualmente el día en que se cumplían los seis meses del incidente” y le habían informado que pasado los seis meses no podía demandar.

“La doctora nunca se comunicó conmigo, ni la clínica tampoco. Acudí donde un cirujano particular, quien me revisa me dice que eso debió haber cerrado hacía tiempo y me hace el injerto de piel y procede a cerrármelo. Y a un mes estaba en condición de hacer mi vida normal. Estuve siete meses de licencia médica y al final ni me dieron un diagnostico y entiendo de la forma de manejar la situación no fue apropiada. Me genero problemas laborales, familiares, tuve que asistir a un psicólogo” dice la afectada.

Luego de ese doloroso trámite, fueron donde otro especialista en el Centro de Cirugía Estética quien les recomendó colocarle un injerto.

“Nosotros solucionamos eso en una semana, lo que en Hospiten no nos resolvieron en seis meses” expresó.

El tribunal rechazó el argumento de Hospiten de que la paciente habia sufrido una simple reacción alérgica al medicamento administrado ya que en el expediente reposa un reporte de un laboratorio que establece que no era alérgica a Diclofenac, además, si fuera asi Hospiten Santo Domingo no probó que pudiera evitar las consecuencias sufridas por la paciente.

La afectada demandó a Hospiten Santo Domingo por RD$10,000,000.00.

Fuente: N Digital

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