Medio Ambiente

Cuba, en la presidencia del G77+China, exige «resultados notorios para el sur» en la COP28

Una de las apuestas de Pérez Montoya es el cambio de la matriz energética

Cuba, en la presidencia de turno del G77 y China, el mayor grupo de países en desarrollo, va a la Cumbre del Clima de Dubái con el reclamo a los estados industrializados de que cumplan sus compromisos de financiamiento y transferencia tecnológica.

En una entrevista a EFE, la ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Elba Rosa Pérez Montoya, subraya que el sur global necesita «resultados notorios, palpables y objetivos» en la COP28 y advierte que, a días de que arranque esta cita clave contra el calentamiento global, aún no hay un borrador común para un potencial acuerdo.

«Necesitamos que la COP28 tenga resultados notorios, palpables y objetivos para los países del sur. Necesitamos que los países desarrollados vean una respuesta a los reclamos que hace tantos años estamos planteando con la creación de capacidades, la transferencia tecnológica y el financiamiento«, asegura.

Estos son los caballos de batalla de las naciones en vías de desarrollo para la cumbre, recalca la ministra cubana, que recuerda el principio de «responsabilidades comunes, pero diferenciadas» consignado en el Acuerdo de París de 2015 para combatir el calentamiento global.

«No todos los países tenemos el mismo nivel de responsabilidad con la situación», apunta Pérez Montoya, y señala que los países del sur, no siendo los principales emisores de los gases contaminantes, son los que tienen «más problemas» para revertir el cambio climático.

«No se han cumplido los compromisos de los países desarrollados con los países subdesarrollados y mucho menos con los pequeños estados insulares. Y el sur está reclamando ese compromiso», afirma la ministra, que asegura que el G77+China «va a ser enfático» en denunciar «lo que no se ha cumplido».

Pérez Montoya destaca que «no ha habido un centavo» aún del Fondo Verde, que a partir de 2020 debía surtir de 100.000 millones de dólares anuales de los países ricos a las naciones en desarrollo.

Añade que la COP28 debe ser «el escenario donde debe ponerse operativo» el Fondo de Pérdidas y Daños acordado en 2022 en la COP27 de Sharm-el Sheij, y que para echar a rodar un mecanismo de este tipo «hay que poner financiamiento«.

Pese a que indica la preferencia de Cuba por las «soluciones naturales» (recuperación de manglares, plantación de corales, entre otros), la ministra recuerda que «la ingeniería y todos los temas que tienen que ver con el cambio climático son muy costosos».

«Somos optimistas», indica Pérez Montoya, quien considera que «todavía hay tiempo para revertir la situación con los efectos del calentamiento global«.

Sin embargo, tiene motivos de preocupación porque «todavía no hay un documento» común sobre el que trabajen todos los países para lograr un acuerdo que haga avanzar la lucha contra el cambio climático en la COP28.

«Nosotros llegamos a las COP con un borrador, con dos borradores, con algo entre corchetes, entre paréntesis, con algo para seguir trabajándolo, como se hace en la negociación… eso hoy todavía está limitado. Hay ideas, temas sobre la mesa, pero no hay (un documento)», reconoce.

Cuba: impactos y esfuerzos

Cuba, asegura Pérez Montoya, es un país al que «le impacta fuertemente» el cambio climático, algo evidente en el aumento de las temperaturas («cerca de un grado por encima de la media» de 2017) y en la elevación del nivel del mar («la línea de costa retrocede 1.2 metros anuales» en promedio).

Como consecuencia de este último punto hay más de un centenar de municipios afectados -muchos de los cuales deberán ser reubicados con el paso de los años- y está penetrando hacia el interior la cuña salina, «impactando grandemente los suelos», lo que tiene consecuencias en los cultivos y en la salud.

Pese a sus limitaciones económicas -el país lleva tres años sumido en una grave crisis- Cuba ha registrado «avances» en sus compromisos, tanto en Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) como en su actualización, dice.

«Vamos a mostrar lo que hemos hecho» y «también vamos a decir en qué no hemos podido avanzar y cuáles son las razones», asegura. Este lunes el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció que él también asistirá a la COP28.

Una de las apuestas de Pérez Montoya es el cambio de la matriz energética.

 «Apostamos por las energías limpias y fuentes renovables», una tarea no exenta de retos por la falta de recursos y tecnologías propias, manifiesta.

El objetivo por ley es alcanzar el 24 % de energías renovables para 2030, al que el Gobierno cubano no renuncia, cuando actualmente las fuentes de energía no procedentes de combustibles fósiles apenas suponen el 5 %.

«Si tuviéramos más financiamiento internacional y tuviéramos transferencia tecnológica, nosotros si podíamos avanzar mucho más» allá del 24 %, asegura la ministra, que se pregunta: «¿Cómo vamos a llegar si no tenemos todas las posibilidades tecnológicas para poder avanzar?».

Fuente: Diario Libre

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