Madres imperfectas: cómo el cine dejó atrás la maternidad idealizada
Las representaciones ya no buscan construir madres perfectas, sino madres reales

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RESUMEN
Durante décadas, el cine presentó a las madres como figuras casi sagradas: mujeres pacientes, abnegadas, emocionalmente inquebrantables y capaces de sacrificarlo todo sin mostrar cansancio ni contradicciones. La maternidad aparecía envuelta en una especie de perfección moral donde el amor materno parecía suficiente para resolver cualquier conflicto.
Pero el cine cambió.
En los últimos años, y especialmente desde el cine independiente, el drama psicológico y el cine de autor, comenzaron a surgir historias mucho más honestas sobre lo que significa ser madre. Películas que entienden que la maternidad también está atravesada por el agotamiento, la culpa, la frustración, los errores, los traumas y las contradicciones humanas.
Las representaciones ya no buscan construir madres perfectas, sino madres reales.

La madre agotada y emocionalmente sobrepasada
Una de las películas más representativas de esta transformación es Everything Everywhere All at Once. Evelyn, interpretada por Michelle Yeoh, es una mujer exhausta: administra una lavandería al borde de la quiebra, enfrenta un matrimonio desgastado y vive desconectada emocionalmente de su hija adolescente.
La película utiliza el caos del multiverso como metáfora del colapso emocional de una madre que siente que ha fracasado en todas las versiones posibles de su vida. Evelyn no es paciente ni sabia todo el tiempo. Se equivoca, hiere, juzga y pierde el control. Pero justamente ahí reside su humanidad.
Algo similar ocurre en Tully, protagonizada por Charlize Theron. Aquí la maternidad aparece ligada al desgaste mental y físico extremo. Marlo, madre de tres hijos, vive consumida por el cansancio, la depresión posparto y la sensación de haber desaparecido como individuo.
Fuente: Diario Libre






